viernes, 7 de agosto de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (10ª parte)

La confesión de Bridget dejó a sus compañeras pasmadas, les costaba concentrarse y, cada vez que veían a Harry rehuían su mirada.

Vera tuvo un entrenamiento movido. Mike y Tom jugaban a pasarse bludgers y Vera se metió en medio totalmente distraída, de modo que la derribaron y cayó al suelo. Ni siquiera se quejó.

- ¿Estás bien Vera? – preguntó Oliver desde lo alto.

- Sí – contestó mientras se ponía en pie.

- Pues entonces ¡levanta el culo hasta aquí y concéntrate en lo que haces!

- Si señor – murmuró avergonzada.

Akane tragó algo de agua en los entrenamientos en el lago. Ismael O’Kanne aprovechaba los despistes para meterse debajo del agua y enredarle algas en los pies. Alan, que estaba cerca, la ayudaba a desenredarse.

- ¿Se puede saber qué te pasa hoy? – la riñó el entrenador -. ¡Estate atenta!

Akane salió furiosa del lago. Cuando el entrenador se alejó cogió al enano de O’Kanne por los pelos y lo estampó contra un árbol, después cogió unas ramas y lo ató de pies y manos.

Edmunda y Nadine tuvieron también tuvieron un mal día, una por su lesión y la otra por falta de concentración. Eva Roderick aprovechó la distracción de la segunda y deshinchó las ruedas de su bicicleta, de modo que se cayó de al pasar por terreno pedregoso.

- Aww!! – se quejó mientras se levantaba ayudada por Sam Morlot.

- Deberías vigilar más las ruedas – dijo mientras miraba a Eva.

Nadine abandonó el entrenamiento. Edward, que se encontraba observando los entrenamientos se alegró de que los abandonara, si no lo hubiese hecho se habría inventado alguna excusa para arrastrarla al castillo.

Cuando las cuatro chicas se reunieron en el dormitorio, se relataron su mal día, se enseñaron los moretones compitiendo para ver cuál era el mayor y ganó Akane. Ismael había logrado dejarle todas las piernas marcadas.

- Lo siento – se disculpó Bridget.

- Bueno – comenzó Akane – no pasa nada, lo dejé inconsciente.

- Yo no le hice nada a la mala bruja de Eva – se lamentó Nadine.

- Tenemos tiempo de devolvérsela - aventuró Vera.

- ¿Cómo lo harías? – preguntó intrigada Nadine.

- No lo sé – continuó Vera –, me duele demasiado todo el cuerpo, pero esa terminará besando el suelo.

1 comentario:

Ahola dijo...

La venganza es un plato que se sirve frio¡¡!!!!