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miércoles, 16 de diciembre de 2009

CAPITULO 15: Navidad, ¿dulce? Navidad... (2ª Parte)

Harry no estaba y entonces recordó que últimamente solía salir a patrullar por las noches, vigilando el bosque de Faldon y alrededores para evitar posibles ataques de los pálidos de Saumort. Solía turnarse con los centauros incluso con Xera Finch en más de una ocasión.

Así que Bridget subió de nuevo y durmió hasta el amanecer.
Al día siguiente, a primera hora, antes del desayuno, comenzaron el día con clase de natación, con Seeley Abott.

Salvo para Akane, nadadora de competición en los intercolegiales, para el resto de sus compañeras de cuarto, era duro levantarse a las 7, sin desayunar, para gastar las energías en nadar.

Pero aquella mañana Bridget se zambulló casi por inercia en la piscina cubierta del Pabellón Norte, como si la ingravidez del agua pudiera desterrar de su mente la pesadilla de la noche anterior.

Comenzaba a amanecer y bajo la luz tenue del sol naciente los alumnos de tercero comenzaron la jornada nadando a crol, brazo y mariposa. El equipo de natación entrenaba en las calles principales mientras que el resto practicaba en las secundarias. Era una piscina enorme, más grande que una olímpica, bien podría parecer un enorme lago. En el fondo se adivinaban los escudos de las cuatro casas de Faldon sobre un imaginario suelo marino, con algas y corales. Las paredes simulaban el paisaje marino en movimiento, un espectáculo mágico casi onírico en el que habitaban mantas, caballitos de mar y toda clase de peces.


A Nadine le encantaba bucear y muchas veces, en mitad de la carrera de calentamiento se zambullía un par de metros y la terminaba buceando hasta la meta. Hacia un par de semanas que había descubierto que no era la única que disfrutaba con aquello, Edward Pattinson se había cruzado por su camino bajo el agua en mas de una ocasión, guiñándole un ojo y haciéndole alguna mueca divertida. Nadine explotaba de risa y con el oxigeno perdido tenia que subir de nuevo a la superficie. Entonces Edward la miraba desde el otro lado de la piscina con media sonrisa, expectante a la reacción de su compañera pero Nadine disimulaba y seguía nadando como si aquellos encuentros bajo el agua solo tuvieran sentido y encanto allí, bajo todos aquellos pies y manos aleteando por encima.

viernes, 4 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (7ª parte)

En el vestuario los momentos previos al partido transcurrían sin nervios, incluso Julian estaba tranquilo sin embargo, en las gradas, el ambiente estaba caldeado. El estadio estaba lleno con los colores de las dos casas. El profesor Seeley Abott, que actuaba de árbitro, dudaba que sus tímpanos pudiesen soportar tanto ruido.

- ¡Vera aquí! – gritó Bridget haciendo señas a Vera hacia el sitio que le habían reservado.

Sonó el pitido del comienzo del partido y Mya y Eddy volaron rápidamente hacia la snitch. El profesor soltó las Bludgers y por último la Quaffle. Adam Cole cogió la Quaffle de inmediato y Julian, con la emoción del partido no paraba de moverse distrayendo a Oliver que no paraba de dar instrucciones desde los aros. El partido estaba siendo muy reñido e igualado. Las bludgers chocaban contra los jugadores haciéndoles perder el equilibrio, los gritos de los dos porteros colocando a los jugadores se confundían con los gritos de ánimo de las gradas.

Entre tanto ruido Mya y Eddy luchaban por alcanzar la snitch.

- ¡Cuidado Julian! – gritó Roger.

Una de las bludger golpeó a Julian que cayó sin sentido.

- ¡Uno menos! – jaleó Roland.

- ¡T-R-A-M-P-O-S-O! – gritó Vera.

- Calma Vera – pidió Percy.

- ¡Cálmate tú soso!- le contestó Akane.

James pudo coger la Quaffle que había soltado Julian antes de caer.

- ¡Mierda! ¡Tom, Mike escoltadme! – gritó James con furia mientras avanzaba hacia la portería.

La fuerza y la rabia de James avanzando con furia hacia la portería de Weed estaba siendo acompañada por sus golpeadores, y en pocos segundos se posicionó delante de la portería de Weed, frenó medio segundo y, cogiendo impulso, lanzó la Quaffle temiendo que se desviase la pelota, pero antes de que Lourdes pudiera alcanzar la pelota, Roger apareció y, con un leve toque, logró que la pelota entrara por uno de los aros. El profesor Abott pitó fuertemente dando por bueno el tanto y la grada vitoreó el tanto haciendo la ola.

Weed sacó rápidamente para poder igualar el tanteo. Mientras, Mya y Eddy seguían su lucha particular por la snitch.

Oliver comenzó a gritar ya que todo su equipo aún seguía celebrando el tanto de Roger y le habían dejado sólo en la portería, Adam y Thalie iban pasándose la Quaffle rápidamente y, de repente, los dos se quedaron delante del Oliver, Adam quería ser el que la lanzará.

- Te la vas a comer enterita Wood – gritó Adam.

- ¡Lánzala ya y no te pongas nervioso como la última vez! Gritó Oliver entre risas.

- Como quieras – contestó Adam – tu equipo y tú sois unos perdedores –y lanzó la pelota.

viernes, 9 de octubre de 2009

CAPITULO 12: AL ATAQUE (3ª Parte)

- Dejadle esto a los mayores – dijo el centauro, y, en ese momento, se le unieron Orzo Strawberry y Seeley Abott.

- -¡Bichos de mierda! – exclamó Orzo al ver cómo los hechizos de los pálidos lo dejaban todo chamuscado.
- Les enseñaremos lo estúpido que ha sido devastar nuestro bosque – rugió el centauro.
- No seáis imprudentes – sugirió Seely.

No lo escucharon y con un grito se lanzaron a la espesura del bosque.

Se oyeron dos notas en el aire y Seely miró atrás. Era Xera Finch que había hecho sonar un cuerno que conservaba de su última batalla. Casi al instante una ola de flechas disparadas por los alumnos de tiro con arco de Faldon llenaron el cielo. Las saetas cayeron sobre las extremidades de algunos pálidos que salían heridos del bosque.

Un relámpago dorado cayó del cielo. Lo había lanzado Harrison Kingsley y logró que los pálidos corriesen desorientados a un lado y a otro. Acto seguido, un viento pavoroso azotó a los pálidos e hizo que comenzaran a enfrentarse unos pálidos con otros. Madeline Cope sonreía tras comprobar que no había perdido su toque.

El caos dio una oportunidad perfecta a los profesores de Faldon . Brian Manson paralizaba a los que se enfrentaban entre sí. Uno de los pálidos intentó huir y Brian le lanzó una poción a la espalda que hizo que el guerrero cayera fulminado al suelo.

Aún se oía mucho ruido de lucha y Xera Finch ordenó a los alumnos que lanzaran otra lluvia de flechas. En ese momento unas llamas verdes salieron del bosque en dirección al castillo y Elaine Swatch las detuvo hasta que cambiaron de color y se desvanecieron.

Mientras tanto, en el centro del bosque, Nadine permanecía agazapada detrás de las rocas con sus compañeros. Cerró los ojos y se concetró. Edward la miró con preocupación pero luego sintió una presión en la tierra, una presión que avanzaba hacia Hachan La Vey y sus acólitos. De repente, debajo de sus caballos, brotaron todo tipo de raíces que crecían a una velocidad poco natural. Un caballo tropezó y cayó al suelo con su jinete. Otros caballos relinchaban histéricamente cuando sus patas quedaban enredadas y luchaban por mantenerse en pie. Los jinetes caían, se retorcían y luchaban por mantenerse en pie, pero Hachan La Vey había logrado huir.

Llegaron los centauros y algunos profesores acompañados de los guardias del Concilio y las raíces les dejaron el camino abierto. Una vez que los jinetes estaban apresados, Edward tocó suavemente a Nadine y ésta abrió los ojos. Las raíces volvieron a desaparecer de inmediato y los chicos salieron de su escondite.

lunes, 14 de septiembre de 2009

CAPÍTULO 11: ALARMA (5ª parte)

Cuando Edward entró con Nadine en el castillo se encontró con el profesor Finch, que se disponía a salir en aquel momento.

- ¿Qué ha ocurrido? ¿está herida?

- Nos atacaron en el bosque.

- Llévala a la enfermería cuanto antes, es mejor que no os vea nadie – le ordenó el profesor Finch al mismo tiempo que salía del castillo.

Finch llevaba a la espalda el Arco de la Victoria, y, a medida que se acercaba al bosque comenzó a entonar una letanía guerrera y se introdujo con pies livianos en el bosque. A lo lejos vio cómo varios centauros galopaban con un furor demente, como si corriera fuego por sus venas y recordó su última batalla y sus sonidos.

- Xera.

El elfo se dio la vuelta y vio llegar a Sean Butler acompañado de Seeley Abott y los saludó con un movimiento de cabeza, después les hizo señas en dirección al lugar al que se dirigían los centauros y se dirigieron allí.

Mientras tanto, en la enfermería del castillo, Nadine abrió los ojos y se encontró con la señora Pattinson.

- Hola – saludó la enfermera – has sufrido un leve desmayo. Tu brazo está magullado, pero no te preocupes, no es nada.

Nadine intentó incorporarse pero la señora Pattinson no la dejó.

- Quédate tendida un minutito cielo.

- ¿Y Edward? – preguntó preocupada.

- Mi hijo está bien, y muchas gracias. Siempre le ha gustado hacerse el héroe.

En ese momento entró el padre de Nadine. Estaba tan enfadado que Nadine sopesó la idea de desmayarse de nuevo.

- Estoy bien papá.

- Está bien Rupert – confirmó la señora Pattinson -. Sólo necesita descansar.

Nadine se levantó de la cama y Rupert le rodeó la espalda con un brazo mientras la conducía a la puerta de la enfermería. Caminaron en silencio, Nadine iba ensimismada pensando en Edward, y Rupert intentando calmarse y dejar de mirar a su hija con preocupación. Finalmente la dejó en la puerta de Nidelty. Nadine entró en la sala común y se encontró a Edward. Llegó a su altura, paró y lo miró a la cara. Un profundo pesar se aposentaba en sus ojos.

- Pareces cansado – murmuró.

- Lo sient…

Nadine apoyó con suavidad los dedos en los labios de Edward para hacerle callar.

- No necesito que te disculpes.

Al instante Edward colocó una mano detrás de la cabeza de ella y sus labios se unieron suavemente. La besó lánguidamente antes de inclinarse para levantar su cuerpo menudo y apoyarlo contra el suyo. Edward la sentó dulcemente en el sofá. En ese momento escuchó un ruido proveniente de los dormitorios de las chicas y se levantó.

- Quédate, por favor. No te vayas.

viernes, 7 de agosto de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (10ª parte)

La confesión de Bridget dejó a sus compañeras pasmadas, les costaba concentrarse y, cada vez que veían a Harry rehuían su mirada.

Vera tuvo un entrenamiento movido. Mike y Tom jugaban a pasarse bludgers y Vera se metió en medio totalmente distraída, de modo que la derribaron y cayó al suelo. Ni siquiera se quejó.

- ¿Estás bien Vera? – preguntó Oliver desde lo alto.

- Sí – contestó mientras se ponía en pie.

- Pues entonces ¡levanta el culo hasta aquí y concéntrate en lo que haces!

- Si señor – murmuró avergonzada.

Akane tragó algo de agua en los entrenamientos en el lago. Ismael O’Kanne aprovechaba los despistes para meterse debajo del agua y enredarle algas en los pies. Alan, que estaba cerca, la ayudaba a desenredarse.

- ¿Se puede saber qué te pasa hoy? – la riñó el entrenador -. ¡Estate atenta!

Akane salió furiosa del lago. Cuando el entrenador se alejó cogió al enano de O’Kanne por los pelos y lo estampó contra un árbol, después cogió unas ramas y lo ató de pies y manos.

Edmunda y Nadine tuvieron también tuvieron un mal día, una por su lesión y la otra por falta de concentración. Eva Roderick aprovechó la distracción de la segunda y deshinchó las ruedas de su bicicleta, de modo que se cayó de al pasar por terreno pedregoso.

- Aww!! – se quejó mientras se levantaba ayudada por Sam Morlot.

- Deberías vigilar más las ruedas – dijo mientras miraba a Eva.

Nadine abandonó el entrenamiento. Edward, que se encontraba observando los entrenamientos se alegró de que los abandonara, si no lo hubiese hecho se habría inventado alguna excusa para arrastrarla al castillo.

Cuando las cuatro chicas se reunieron en el dormitorio, se relataron su mal día, se enseñaron los moretones compitiendo para ver cuál era el mayor y ganó Akane. Ismael había logrado dejarle todas las piernas marcadas.

- Lo siento – se disculpó Bridget.

- Bueno – comenzó Akane – no pasa nada, lo dejé inconsciente.

- Yo no le hice nada a la mala bruja de Eva – se lamentó Nadine.

- Tenemos tiempo de devolvérsela - aventuró Vera.

- ¿Cómo lo harías? – preguntó intrigada Nadine.

- No lo sé – continuó Vera –, me duele demasiado todo el cuerpo, pero esa terminará besando el suelo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (8ª parte)

Los entrenamientos de los diferentes deportes comenzaron por la tarde y los alumnos estaban excitados ante la idea. Nadine esperaba que el profesor Butler no fuese demasiado duro, empezaban por la natación en el lago y de las tres modalidades que tocaba el triatlón era la que menos le entusiasmaba. Vera dividía la agitación que sentía entre pasar media hora a solas con Oliver y entrenar con el equipo de Nidelty por primera vez. Bridget se encontraba relajada pues había estado practicando unos ejercicios de concentración que le había recomendado Harry todo el verano y sabía que su puntería sería estupenda. Akane escondía algo porque estaba muy callada y no se burló de Vera.

Cuando Nadine llegó al lago había bastante alboroto. Se habían juntado los equipos de triatlón de las cuatro casas y también los de natación. Todos llevaban un albornoz, unas chanclas y gafas. Eva Roderick, que formaba parte del equipo de Triatlón de Weed, estaba deseando que Boromir Tirith se quitase el albornoz y lo miraba obsesivamente, el rubio de Wallace ni siquiera la miraba a pesar de saber que era el objetivo de sus sucios pensamientos. A Nadine le sorprendió ver allí a Akane.

- ¿Era esto lo que nos ocultabas en el dormitorio?- le preguntó.

- Yo… yo no oculto nada – se defendió Akane -. Es que…decidí que ya era hora de perderle el miedo al agua.

Alan Knightley la miraba subrepticiamente con el único ojo que le quedaba. Su compañero Ismael no paraba de hablar y lo estaba cansando así que se apartó de su lado y miró primero al lago, cuyas aguas se movían mansamente y después a las montañas neblinosas que lo rodeaban. Cuando volvió a mirar a Akane comprobó que continuaba hablando con Nadine.

- Mis padres murieron ahogados.

- Lo siento – se apresuró a contestar Nadine -. ¿Estás segura que ésta es la mejor manera?

- Sí… creo… no sé… a lo mejor debería irme.

En ese momento aparecieron Sean Butler y Seeley Abott, los entrenadores de Triatlón y Natación respectivamente y dividieron los grupos, supieron en ese momento que los entrenamientos de natación y triatlon en lago serían conjuntos.

- ¿Sabíais que Sean Butler fue Ironman dos años seguidos? – murmuró Boromir mientras huía de Eva Roderick.

A Nadine casi le dio un vahído al escucharlo y otro al ver el cuerpo de Boromir al quitarse el albornoz. Eva la vio y le deseó los doce dolores al ver que Boromir sonreía pagado de sí mismo por la admiración que despertaba.

Akane no tenía ganas de mojarse y se daba media vuelta para salir de allí cuando el entrenador Abott la cogió del brazo derecho y sin ningún miramiento la lanzó al agua. Akane comenzó a bracear desesperada y cuando empezó a hundirse alguien la sacó del lago, era el entrenador Abott.

- ¿Sabes nadar? – le preguntó, y al ver que ella no respondía se dirigió al resto de los nadadores - ¿quién la ayuda?

Alan se dirigió rápidamente a la orilla, si se quedaba más tiempo al lado de Ismael O’Kanne terminaría ahogándolo, aquel niñato no se callaba ni debajo del agua. Akane no le miró con buenos ojos cuando vio que el voluntario para ayudarla era el tuerto que la había mandado callar en la clase del profesor Finch.

- No necesito tu ayuda.

- ¿Ah no? – contestó Alan – juraría que te han tenido que sacar del agua porque te ahogabas.

Akane estuvo a punto de lanzarle unos cuantos improperios, pero se lo pensó mejor y quitándose el albornoz se lanzó de nuevo al agua. Después le dirigió una mirada asesina y le gritó:

- ¿A qué esperas cíclope? ¿a que te salga un ojo nuevo?

Alan sonrió y se tiró al agua dispuesto a hacerle unas cuantas aguadillas. Mientras tanto, no muy lejos de allí comenzarían los entrenamientos de Quiddittch.