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viernes, 24 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (4ª parte)

Neville había soñado que el túnel que llevaba a Broke Hills era mayor y se alargaba hasta extremos infinitos. Corría hacia el castillo y no llegaba nunca, una voz suave como un susurro le decía que aquél no era aún sitio para él.

Akane no corría en dirección al castillo porque resbalaba continuamente, había llovido torrencialmente y el túnel estaba encharcado. Las aguas eran frías y sentía calados hasta los huesos.

Bridget llegaba a la salida del túnel y comprobaba que la vegetación había crecido hasta el punto de no dejar abrir las verjas. Su instinto le recomendaba salir de allí cuanto antes pero no podía.

Vera caminaba lentamente, hacía rato que se encontraba perdida y eso que sabía que el túnel tenía una única dirección. Boqueó porque comenzaba a faltarle el aire y cayó de rodillas en medio de la oscuridad.

Nadine temblaba como una hoja. En el túnel, a lo lejos, había aparecido una criatura con el tamaño de un caballo. Una voz delicada con acento extranjero llegó desde detrás de aquella bestia. “Este no es sitio para niñas. Mantén tus pies lejos de aquí… o alimenta el túnel con tu vida”.

Cuando se juntaron en el desayuno decidieron no utilizar de nuevo el pasadizo que los llevara a Broke Hills. Por lo menos en una buena temporada.

Las pesadillas habían conseguido que los cinco tuvieran unas ojeras que delataran su cansancio.

- Edward te está mirando otra vez – le dijo Vera a Nadine.

- Pues no le mires – contestó Nadine apoyando la cabeza en su brazo derecho – yo no pienso hacerlo – y al ver que Vera no apartaba la mirada de la mesa de Cleaverly ,Nadine alzó la cabeza para asegurarse que Vera le hacía caso.

“Parece cansada” pensó Edward y volvió la mirada hacia su desayuno. Sentía cómo los ojos de sus hermanos le observaban y levantó la vista para enfrentarse a sus burlas, la noche anterior se habían ensañado con él y había logrado enfurecerlo hasta el punto de abandonar el dormitorio e ir a descansar a la enfermería.

- Vamos Edward – le riñó Emmett - no trates de resistirte, lo único que logras es parecer un idiota.

- Cállate Em –le dijo a Rosalie mientras le clavaba un codo en las costillas.

- Aw! – se quejó Emmett – eso ha dolido.

- Dejad en paz a Edward – pidió Alice – ya tuvo bastante anoche.

Edward gruño entre los dientes. Emmett no era una persona muy delicada y había logrado que Robert y Jasper colaboraran con él para poder atormentarle, por lo que se levantó de la mesa sin esperarlos para ir a clases. Cuando llegó al aula de Historia vio que Nadine ya estaba allí sentada. Miraba distraídamente el libro y no levantaba la cabeza ante el ruido provocado por los alumnos “sí, estará cansada” pensó de nuevo.

Movió su silla hacia atrás con innecesaria aspereza solo para llamar la atención de Nadine y lo consiguió. Ella no giró la cabeza pero vio como sus manos se movieron nerviosamente. “¿Por qué no se gira? Seguro que la he molestado. Tendré que pedirle disculpas”. Se inclinó hacia delante para hablar con ella pero Robert y Jasper llegaron en ese momento y decidió dejarlo para cuando no hubiese espectadores.

miércoles, 15 de julio de 2009

CAPÍTULO 8: DE ESTA NO TE ESCAPAS (10ª parte)

En la competición de natación Wallace ganó a Weed y Cleaverly a Nidelty, los alumnos de Weed estaban furiosos porque estaban los últimos en todas las clasificaciones. Abbie Taylor, Amy Petterson y Linda Gales se escondían del resto del alumnado para no soportar las miradas, los únicos que no se lo tomaban tan en serio eran Rocío y Alan Knightley, que contestaban con humor los comentarios que les dirigían.

Vera estaba más tranquila porque había salido airosa de su primer partido, Nadine procuraba pensar más en su próxima competición con Wallace y menos en Edward, Bridget se dejaba envolver por Él y Akane logró levantarse a más de 20 metros del suelo con la escoba sin marearse y nadar hasta la mitad del lago sin ahogarse. Estaban de celebración y decidieron salir a escondidas esa noche por los túneles que descubrieron que llevaban a Broke Hills.

- No se lo digas a Percy – le advirtió Akane a Vera.

- No estoy tan mal como para hacer eso – contestó Vera -. No pienso decírselo ni a mi hermano. Solo espero que esta vez no nos sigan.

- Sí claro, tu hermano no, pero Oliver sí ¿verdad? – dijo Bridget con guasa.

- ¿Bromeas? Mejor que no se entere, creo que está demasiado obsesionado con el Quidditch, seguro que me castigaría – se lamentó.

- Pues entonces ¿cuándo? – preguntó Akane - ¿ésta noche?

- ¿Adónde vais a ir esta noche? – preguntó de repente Neville que acababa de sentarse al lado de Akane.

- De paseo por el castillo – contestó Bridget - ¿vendrías?

- No sé. Está prohibido. Si nos pillan pueden expulsarnos.

- Será emocionante Neville – comentó Akane - ¡Anímate!

Antes de que Neville contestara se acercó Boromir a la mesa de Nidelty para picar a Nadine. Edward estaba observándolos y se enfureció. ¿Quién habría imaginado que Boromir podría resultarle tan fastidioso si antes no lo había sido? ¿Qué era lo que tenía que hablar con Nadine? Se descubrió pensando que no quería que Boromir hablara con la chica. Ella le sonreía y deseó que esas sonrisas fuesen solo de cortesía. Cuando deseó que él se cayera por las escaleras para no poder andar en una buena temporada, decidió que era mejor salir de allí y se levantó malhumorado.

- Pareces enfermo Edward – le dijo Emmett - ¿te ocurre algo?

Edward apretó los dientes y le hizo una mueca a su hermano.

- Tranquilo – contestó Emmett riéndose.

- ¿Por qué estás de tan mal humor? – preguntó Rosalie.

- Cálmate Ed – dijeron Robert y Alice.

- ¿Es por la chica? – preguntó Jasper.

- ¡No! – exclamó Alice divertida.

- ¡Cállate Alice! – contestó Edward.

- ¿Qué pasa? – preguntó Emmett confundido.

- ¡No me lo puedo creer Edward! – exclamó Rosalie.

- ¿Qué? – siguió preguntando Emmett.

- Pon más atención Emmett – dijo Jasper – a tu hermano le gusta una chica.

- ¡Callaos ya! – gritó Edward mientras salió del comedor corriendo.

viernes, 5 de junio de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (4ª parte)

Cuando Nadine llegó a su dormitorio Vera, Akane y Bridget aún no habían bajado al comedor para la cena, estaba tan ofuscada que no se percató que Vera y Bridget intentaban hablar con Akane y ésta no les contestaba.

- ¿Tan mal te ha ido? –preguntaba Bridget a Akane mientras miraba de reojo a Nadine “¿y a ésta qué le pasa?”.

- Déjala, no nos lo va a decir – contestó Vera - ¿Nadine?

- Díme.

- ¿Te importa si empezamos mañana?

- ¿Empezar qué? – respondió confundida.

- ¿No te acuerdas? Vas a ayudarme con Historia.

- Ah, eso, es verdad, sí, mañana. Mañana es sábado ¿no? Después del desayuno si quieres. ¿Bridget me ayudarías con química?

- Claro, pero solo si nos cuentas qué ha pasado cuando has salido a correr.

Nadine resopló antes de ir a ducharse les contó rápidamente su carrera con Edward y, durante la cena siguió desahogándose mientras miraba irritada a la mesa de Cleaverly, pero ninguno de los Pattinson la miró, ellos estaban atentos a la mesa de los profesores y a cómo Claris hablaba con Rupert y con el director Kingsley.

- Mi hijo no cree que fuera ningún centauro – comentó Claris.

- Yo tampoco – contestó el director -. Iré a hablar con Nemis después de cenar para ver si algún centauro ha visto algo.

Nemis era el jefe de una comunidad de centauros asentada en los alrededores de Faldon al finalizar la Guerra Fria de Morkor.

- Iremos con usted – sugirió Rupert.

- No Rupert, Nemis tiene muy mal carácter y desconfía de los extraños, Claris vendrá conmigo porque ya lo conoce, es mejor que le digas a tu hija que no vaya al bosque hasta que sepamos quién era ese jinete.

Rupert miró nerviosamente a su hija que cenaba totalmente ajena a la conversación, sabía muy bien que no le gustaría que le prohibiesen hacer algo, en eso era igual que su madre.

- Tu padre te está mirando Nadine ¿qué has hecho? – dijo Vera.

- ¿Parece enfadado?- preguntó sin mirar Nadine.

- Está preocupado pero no enfadado – afirmó Bridget antes de que Vera contestase a Nadine.

- Pues no tengo ni idea – comentó Nadine al mismo tiempo que levantaba la cabeza y miraba a su padre con curiosidad.

Cuando su padre se acercó a la mesa Nadine se levantó y se apartó para hablar con él. Edward observó la escena ligeramente aliviado, aquel fin de semana la chica no se acercaría al bosque aunque tuviera que ocuparse de ello personalmente, sin embargo no sabía exactamente cómo hacerlo sin que ella le pateara por el enfado que le provocó al arrastrarla de vuelta al castillo.

- ¿En qué piensas hermano? – preguntó Robert.

- En nada.

- Esa chica te vuelve a mirar otra vez – afirmó Alice.

Edward giró su cabeza lo suficiente para ver cómo Nadine volvía a su sitio en la mesa con los ojos achicados por la cólera.

- Ten cuidado Edward, a lo mejor te lanza a su gatito para que te arañe – bromeó Emmett.

- ¡Muy gracioso Emmett!

- ¿Dónde está el problema Edward? – preguntó Rosalie – seguro que su padre no la dejará acercarse al bosque.

“No es eso lo que me preocupa” pensó Edward.

lunes, 6 de abril de 2009

CAPÍTULO 4: LAS CLASES (8ª parte)

El profesor Finch no estaba en el aula cuando los alumnos llegaron. Todos se sentaron y sacaron el libro de “Protección de 3º” poniéndolo encima de la mesa. “Cada año engorda más” pensó Nadine “al paso que vamos el año que viene tendremos que llevarlo en un carro en lugar de en una mochila”. Oyó el ruido de las sillas del pupitre de detrás e inconscientemente se volvió para mirar quién se sentaba esperando que fuera alguien conocido con quien hablar ya que nadie se había sentado con ella.

Edward y Robert se sentaron detrás de Nadine y ésta vez los dos la miraban fijamente. Sus otros dos hermanos de su misma edad, Jasper y Alice, se sentaron en el pupitre que estaba a la izquierda de Nadine y también la miraban. Jasper se veía tenso y en los ojos de Alice había un pícaro interés, pero en los gemelos Nadine no veía la misma curiosidad. Nadine buscó a Bridget con los ojos para pedirle auxilio cuando el profesor Finch entró en el aula con Akane y Neville.

- Piensas demasiado en las plantas cuando conjuras las bolas Neville – decía el profesor – por eso te han salido albóndigas vegetarianas.

Neville se sentó con Nadine y ésta respiró aliviada porque ya no se sentía tan sola y desamparada ante las miradas de los Pattinson.

- Buenos días chicos. He visto las bolas que han estado lanzando Akane y Neville y creo que pueden servir para comenzar la clase de hoy.

Neville levantó la cabeza preocupado y murmuró a Nadine:

- Como me pida repetirlo seguro que me salen más albóndigas.

Nadine le sonrió para tranquilizarlo.

- Pues las guardamos para bombardear a McFlurry cuando lo veamos – y consiguió que Neville riera.

- Lo más importante para conjurar, hechizar o hacer sortilegios – comenzó el profesor Finch – es la concentración. Hasta las palabras más sencillas requieren de una gran fuerza mental para que se consiga el objetivo. Por eso, para protegernos contra la magia oscura debéis ser muy rápidos en concentración o vuestro adversario hará lo que quiera con vosotros.

Akane resopló porque las palabras del profesor le recordaron a Ambros y su insistencia para que fuese más rápida en todo. El resoplido hizo que un estudiante que estaba sentado un par de pupitres más adelante, se diera la vuelta y la mandara callar. Akane no sabía si abría los ojos como platos porque la había mandado callar o porque el chico llevaba un parche en el ojo derecho. “¿Cómo se atreve el tuerto este a mandarme callar?” pensó totalmente indignada mientras miraba nuevamente al profesor.

- Las palabras hay que decirlas de la manera apropiada, en el instante preciso con la fe y la convicción apropiadas. Recordad que cuando os enfrenteis al mal vuestro destino dependerá de lo que decís y lo que pensáis.

“Esto parece más Lógica Mágica que Protección contra la Magia Oscura” pensó Vera, y acto seguido levantó la mano.

- Díme Vera.

- ¿Qué hacemos si nos han lanzado un hechizo silenciador y no podemos hablar?

- Usa tu fuerza mental Vera, si no puedes pronunciar las palabras puedes pensarlas.

Vera hizo una mueca porque sabía que ese nivel de magia era muy difícil de alcanzar y la mayoría de la gente desistía al pasar los años y no conseguirlo.

La clase acabó después de una hora de debate acerca de las diferencias entre conjuros y hechizos y de la importancia de los elementos naturales en cualquiera de los dos. Los Pattinson apenas dieron su parecer y cuando lo hacían parecían sentenciar en lugar de dar su opinión. A Nadine se le erizaba el vello de la nuca cada vez que Edward hablaba.

Cuando salieron de las aulas muchos alumnos fueron rápidamente a sus respectivas casas a dejar los libros y cambiarse de ropa. Aquella tarde no habría más clases porque tendrían lugar las pruebas para crear los equipos de los diferentes deportes que formaban los juegos intercolegiales y en especial para formar los nuevos equipos de Quidditch. Todas las pruebas comenzarían poco después de la comida.

viernes, 3 de abril de 2009

CAPÍTULO 4: LAS CLASES (7ª parte)

Mientras iban a la siguiente clase Vera iba planeando la venganza contra McFlurry, Nadine iba a su lado avergonzada aún por el asunto de las orejas. Neville Linvingstone se acercó a ella y le contó las bromas que le habían gastado a él otros años para que no se sintiera peor. “Eres un buen chico, pero deberías aprender a cerrar la boca un poco” pensó Nadine mientras le dedicaba una mirada tierna y se tapaba media cara con una carpeta para que no la viese sonrojada.

- Neville, eres un pesado – le espetó Akane.

- Lo siento – contestó el muchacho mirando al suelo.

- No pidas perdón – le contestó Akane - ¿qué te dije el año pasado?¿es que no has practicado nada este verano?

- La verdad es que no - dijo Neville – mi abuela no me dejó.

- ¿Tu abuela? – exclamó Akane – pero ¿qué te he enseñado yo?

Y para la sorpresa de todos, incluido el propio Neville, Akane le palmeó el hombro amistosamente. En ese momento unos alumnos empezaron a rebuznar según pasaban al lado de Vera y Nadine. Las dos abrieron los ojos como platos.

- Pero ¿cómo se han enterado tan rápido? – preguntó Nadine.

- Seguro que ha sido Abbie Taylor – contestó Bridget mientras los seguía con la mirada.

- ¡Mala bruja! – afirmó Vera.

Mientras tanto Akane les estaba tirando a los alumnos que habían rebuznado unas bolas hechas de una plasta verde y maloliente que había hecho aparecer con un hechizo “viridis odor”. Neville intentaba ayudarla pero únicamente le salían unas especies de albóndigas vegetarianas que apestaban a ajo.

- ¡Qué más da Neville! ¡lánzaselas! – le gritó Vera que también estaba conjurando bolas.

Los chicos que rebuznaron huyeron despavoridos por el pasillo y Akane y Neville salieron corriendo detrás de ellos tirándoles más y más bolas verdes y gritando “no huyáis cobardes, a por ellos Neville!!”. Vera, Bridget y Nadine reían y volvieron a andar de camino al aula de Protección Contra la Magia Oscura. Cuando se acercaban al aula Nadine vio a los gemelos Pattinson y a otros de sus dos hermanos y bajó la cabeza para mirar al suelo “no tengo porqué sentirme cohibida”.

- Nadine ¿qué te pasa? – preguntó Vera.

“Yo sé qué le pasa” pensó Bridget “lo que no entiendo es por qué tiene tanta vergüenza”

- Nada – le contestó Nadine a Vera.

- No te preocupes Nadine – le susurró Bridget – sólo siente curiosidad por ti.

- ¿Por mí?

- Sí – contestó Bridget -. Lo que no te puedo decir es lo que provoca esa curiosidad, a tanto no llego.

- ¿Cómo sabes eso? – preguntó Nadine.

- Es que Bridget es empática - intermedió Vera.

- Sí, lo sientoooo tooooodo – contestó Bridget entre risas.

viernes, 20 de febrero de 2009

CAPÍTULO 2: EL TREN (1ª parte)

Después de una breve conversación Akane quiso ir al restaurante a comer algo y Nadine decidió acompañarla para no volver a quedarse sola.

“La chica nueva no habla demasiado”, pensó Akane, “mejor, así no tengo que esforzarme en ser agradable con ella, no me apetece”.

Según caminaban juntas algunos estudiantes las miraban con descaro. Nadine sabía que tendría que soportar esas miradas y algunos comentarios insidiosos durante un tiempo y no le gustaba. Akane estaba acostumbrada a las miradas desde la muerte de sus padres y las ignoraba pero en el fondo no dejaban de fastidiarla.

-¡Eh tú cretino! ¿qué estás mirando?- le espetó a un muchacho mientras le hacía un gesto grosero -. Niñato!.

-¿Eres siempre así? – le preguntó Nadine.

Akane no contestó y Nadine decidió no preguntar más, estaba claro que el tacto no era la mejor característica de esa chica. Decidió seguir andando a su lado mirando de reojo los compartimentos y deseando que se le pegase un poco del descaro de su compañera para no tener que apartar la mirada cada vez que las cabezas se giraban para verla.

Entonces pasó al lado del compartimento en el que estaban el chico pálido con el que chocó, su gemelo y los otros chicos que habían subido con ellos al tren. Sí, definitivamente eran todos muy guapos. El que parecía mayor era alto y fuerte y reía mientras la chica que tenía enfrente lo miraba embobada. Otro de los chicos era rubio y estaba muy serio y cogía de la mano a la otra chica. Y después estaban los dos gemelos. Uno era más pálido que el otro. Los gemelos miraron a Nadine y Akane pero no lo hicieron como borregos embobados al igual que el resto de los pasajeros del tren, el pálido se volvió hacia sus hermanos y murmuró algo mientras reía. Nadine miró hacia abajo sintiendo que la sangre le subía a las mejillas, ”seguro que se ríe de nuestro choque” pensó. Akane vio la cara de Nadine y le dijo:

- Son los Pattinson, los hijos de un profesor y la enfermera de Faldon. En realidad no son sus hijos, son adoptados. El mayor es Emmett y la chica que tiene enfrente se llama Rosalie, es su novia, el rubio es Jasper y la chica morena a la que coge la mano es Alice también son novios y los gemelos son Robert y Edward, Edward es el más blanco, y no me preguntes más que no tengo ganas de seguir hablando.

Nadine no iba a seguir preguntando, la vergüenza de recordar el choque con Edward se juntó con la provocada por la risa de éste al estar contándoles la anécdota con la torpe chica nueva que no sabe ni por dónde anda. Se limitó a volver la cabeza hacia la ventana y sonrió al ver a Benji corriendo al lado del tren.

- Pero, ¿de dónde ha salido ese bicho? – preguntó Akane.

- Es mío – contestó Nadine.

- Ah- ¡qué rara es esta tía! ¡un lince de mascota!, y encima lo mata a correr hasta que lleguemos a Faldon Rest, a lo mejor es una psicópata obsesionada con correr, ¡ay mi madre!¿por qué se me tienen que juntar siempre los más raros?.