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viernes, 22 de octubre de 2010

Capitulo 21( 4ª Parte)

- ¡¡¡ Qué?!?!?! – gritaron las tres a la vez.

- Un ejército de criaturas del Averno se gesta en esas Colinas. Pude verlos en formación, estaban atados con cadenas, parecían rabiosos ante los gritos de un Jinete al que no pude ver la cara. Gritaba como un loco, cabalgando de un lado a otro con una espada en la mano. Cada palabra suya excitaba más a esos bichos.

El sol dió paso a una luna inmensa, uno de los guardias descubrió mis ojos brillantes en medio de la oscuridad y, por su cuenta, cogió un caballo y decidió venir en mi busca.

En menos de un segundo di media vuelta y corrí con todas mis fuerzas hasta llegar al Torreón vigía de Broke Hills. Forcé la cerradura y entré cerrando de golpe tras de mí. Escuché los cascos del caballo acercarse pero apenas unos segundos más tarde, se alejaron.

- Debiste despistarle o… - respondió atónita Nadine.

- O quizás no pudo continuar adelante, recordad que no solo Faldon tiene escudo protector, hubo que crear otro para proteger al pueblo de Broke, las murallas ya no son suficientes – continuó Bridget.

- ¿Y porque nos lo cuentas a nosotras? – preguntó Vera con mirada incisiva.

- Sé que vosotras estáis mas implicadas con la ola de ataques por parte de las fuerzas oscuras que el resto de alumnos – comenzó a explicarse – Bridget, tu presenciaste la muerte de Harry, Akane fue abducida por Estentores de Saumort y se rumorea que estáis tramando algo fuera de las leyes del Concilio.

- ¡Guauu! Mis felicitaciones a los periodistas clandestinos del Chismorrero– dijo Bridget con ironía.

- John, muchas gracias - Vera se puso seria – aunque sea un rumor tenemos que intentar concienciar al resto que no podremos seguir estudiando ni jugando si Saumort sigue conquistando terreno hasta llegar a nosotros y destruirnos.

- Este viernes hay una reunión clandestina a partir de las ocho en el Potro Trotador – informó Bridget – estamos repartiendo notas con tinta puñetera a todo el colegio menos a los de Weed, ¿quieres venir?

- Por supuesto, contad conmigo.

John Kafka no era un alumno cualquiera, era sobrino nieto del lobo nómada Che, asentado en el Bosque y su bisabuelo, Mijaíl Kafka murió luchando en la Batalla de las Lagrimas Innumerables a manos de uno de los guerreros mas Sanguinarios, Bud Lote. Éste le dejó una marca en la piel que misteriosamente heredaría su descendencia hasta llegar a John.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Capitulo 21( 3ª Parte)

John Kafka apareció semidesnudo, sudoroso y casi sin aliento. La poca ropa que le quedaba estaba rota y apenas podía recuperar el aliento.

Eran las seis de la tarde y las clases habían terminado así que había tiempo de sobra para despejarse con alguna actividad y terminar de estudiar en la Biblioteca.

Nadine, Bridget y Vera se encontraban saliendo de la Casa Nidelty, justo en la Sala común cuando apareció John con los ojos muy abiertos.

- Ay mi madre, John!, que susto nos diste – Dijo Vera casi enfadada.
- ¿Que te ha pasado?...
- Ehh, yoo…yooo..viii…ven-veng. .. – apenas podía hablar.

- Ven, anda… siéntate un momento - Bridget en su estado natural de empatía intento calmarlo – Nadine trae un poco de agua, por favor.

Kafka bebió tranquilamente y abrigado con una manta comenzó a hablar.

- Chicas, ¿os acordáis de la clase de ayer de Metamorfosis Corporal?

- Claro, !ya lo creo! – contestó Nadine – tu transformación fué, sencillamente, brillante.

- Si, cierto – siguió Vera- gracias a ti, Nidelty tiene la nota más alta en Metamorfosis de todo Faldon Rest.

- Bien… - continuó John – pues después de clase, quise aprovechar y poner en práctica la transmutación por mi cuenta.

- ¿Y?... – Bridget ya intuía que aquel “entrenamiento” no había sido del todo bueno pero prefirió preguntar.

- Bueno, después de tres años metamorfoseándome en un lindo gatito y descubrir que de repente puedo transformarme en cualquier otro animal, con solo pensarlo, tenía que lanzarme a la aventura y …

- Venga, deja de enrollarte y ve al grano – interrumpió Vera – y ya de paso espero que nos expliques que pasó con tu ropa… ejem.

- Veréis… me transformé en un fabuloso guepardo, de pelaje suave y mirada feroz – John Kafka no tenia abuela ni lo siguiente – y decidí aprovechar el cielo despejado para correr colina arriba, fue una sensación increíble, corría y corría hasta que me di cuenta que me alejaba demasiado de Broke Hills. El sol estaba a punto de ponerse, me giré y apenas divisé a lo lejos la muralla.

Comencé a sentirme intranquilo pero parte de la naturaleza transmutada me animaba a seguir un rastro que acababa de descubrir. Mi hocico se abrió como dos aspiradoras y con el cuerpo rígido mis pasos se dirigieron a un destino fijo. Las antiguas Cefiras.

No llegué a las puertas de los laberintos, tropecé al trepar por unas rocas y al detenerme para lamer la herida, levanté la cabeza y me di cuenta de donde estaba y de lo más importante ...– John aprovechó para beber agua.

miércoles, 13 de octubre de 2010

CAPITULO 21: Akane, La Liga y... algo mas

En mitad de la noche, serena y vacia, el viento dejo de soplar, los arrullos lejanos del bosque dejaron de sonar y la calma mas inquieta invadió el lugar.

Ninguno de los allí presentes, se movió de su sitio, mirándose unos a otros se preguntaban si todo aquel sabbath ancestral habría servido de algo o su magia escolar y picardia no habían sido suficiente. .

Pasados unos minutos, la alfombra de hojas de estramonio se empezó a recoger en un pequeño tornado, sobre si mismas envolvieron y alzaron la piedra y la espada hasta hacerlas desaparecer… las hojas comenzaron a caer lentamente ante la mirada expectante de Alan.

- Tiene que haber funcionado – dijo Bridget – Pero no siento nada, ningún tipo de emoción, en este sitio ya queda rastro de magia…
- Entonces el conjuro tuvo que funcionar – aseaguro a Alan – Akane?...sigues ahí?? Akane!


Pero efectivamente, lo único que había allí era un claro del bosque en mitad de la noche. Los seis decidieron regresar al Castillo a través de los pasadizos secretos. Durante el camino apenas hablaron, preocupados andaban cabizbajos.

Los alumnos de Faldon, lideres en la sombra de la cruzada contra Saumort, sabian que necesitaban recuperar a Akane Macgregor, para comenzar a reclutar el ejercito de los buenos, lo que mas tarde se conoceria como La Liga de los Pequeños Magos Extraordinarios.

Mientra… las ordas del Mal, encabezadas por el capitan de brigada Hachan La Vey y su segundo al mando, Bud Lote, han conquistado en su casi totalidad todo el condado de Summerfalls, dejando imbatible , hasta el momento, Faldon Rest y las aldeas cercanas.

Escondidos en su cuartel general, las Minas Morgul, los laberinticos pasillos de las Colinas Cefiras estan atestadas , cada vez en mayor numero, de un poderoso ejercito oscuro de todas las razas imaginables, nacidos en las mismas entrañas de los abismos de Darkerin: Ankilos , Traun y Trololos de las cavernas.

lunes, 19 de abril de 2010

CAPÍTULO 20: Armándose (7ª parte)

- ¡Alan! ¿Me escuchas? – intentaba comunicarse Akane - ¡Alan! Responde de una vez.

- ¿Akane?

- Sí, Alan soy yo – dijo Akane con alivio - ¡Ayúdame!

- ¿Pero cómo? – preguntaba Alan.

- Necesito que coloquéis la piedra y la espada al lado de mi cuerpo…al lado de donde se supone que está…ya sabes en tu dimensión…

- ¿Se puede saber exactamente dónde? Te recuerdo que no te veo – contestó exasperado.

Akane suspiró con tanta fuerza, por la impotencia que le creaba la situación, que logró que el aire rozara la mejilla de Alan.

- Vale, vale, ya sé dónde estás.

- Debéis hacerlo rápido – apremió Akane -. Aquí las cosas se están poniendo color de hormiga.

- Si, lo he entendido – sentenció Alan -. Tranquila.

- ¡Tranquila! ¿cómo esperas que esté tranquila?

Alan hizo una mueca porque la pregunta le dejó un zumbido en los oídos. Cuando el zumbido paró, ya no era capaz de escuchar a Akane.

- ¿Alan? ¿Alan? ¿estás bien? – preguntaron Nadine y Bridget.

- Dejadle que tome aire – sugirió Vera.

- Estoy bien tranquilos – aclaró Alan.

- ¿Qué ha pasado? – inquirió Bridget - ¿Qué te ha dicho?

- Sí eso, ¿qué te ha dicho? – corearon el resto de los presentes.

- Necesitamos dejar aquí la piedra y la espada y recitar de nuevo el conjuro Portus Morti.

- ¿Pero dónde? – preguntó Vera mirando en todas direcciones.

- Pues a mi derecha – y acto seguido Alan se agachó y dejó los objetos -. Ya está. Recitemos de nuevo el conjuro.

Mágicas fuerzas blancas y negras

Atravesando el espacio y la luz

Esté lejos o esté cerca

Los cinco juntos, estando solos, ordenamos

A lo invisible que se nos muestre.

miércoles, 14 de abril de 2010

CAPITULO 20: Armándose ( 6ª Parte)

- Exacto pero hay un factor importante para llevar a cabo el ritual – continuo Alan - necesitamos un puerta bidimensional que porte los objetos y no puede ser en cualquier lugar, tiene que ser…

- Tiene que ser en un lugar donde se concentren energías opuestas y poderosas, lugares donde hayan acontecido hechos importantes, del tipo que sean – interrumpio Bridget.

El sol se apagó en el horizonte y la luna llena invadió con su luz inmortal el claro del bosque al que habían llegado. Ese era el sitio, era el medio para el ritual y también donde Harry Miller murió a manos de Hachan La Vey.

Comenzaron a prepararlo todo para conjurar el sabbat y abrir la puerta hacia la otra dimensión.

Una vez colocadas las siete runas en forma de estrella, los cinco estudiantes embadurnaron sus rostros con un ungüento hecho a base de beleño negro, dibujaron una línea oscura que recorría sus caras de arriba abajo. Descalzos, comenzaron a girar en círculo sobre una alfombra natural de hojas de estramonio mientras mascaban raíz de mandrágora.

Después de la primera vuelta comenzaron a rezar el conjuro con seriedad y decision. El Portus Morti era un hechizo tan antiguo como peligroso solo convocado por grandes magos.

Mágicas fuerzas blancas y negras

Atravesando el espacio y la luz

Esté lejos o esté cerca

Los cinco juntos, estando solos, ordenamos

A lo invisible que se nos muestre.

Mientras rotaban alrededor de la estrella Bridget comenzó a recordar la caída mortal de Harry mientras la defendía de las manos sanguinarias de La Vey, cómo luchó hasta la extenuación por salvar sus vidas, porque no acabase allí mismo todo cuanto amaba. Sintió por un momento el aliento dulce de Harry en su oreja, que le susurró un fugaz “te amo”. Alzó la vista y entre lagrimas se percató que Alan estaba pálido y no parpadeaba. Akane había acudido a la llamada del sabbat e intentaba comunicarse desde el otro lado.

lunes, 12 de abril de 2010

CAPITULO 20: Armándose ( 5ª Parte)

A las siete en punto sonó el timbre que anunciaba el final de clase y para Nadine, Edward, Alan, Vera, Oliver y Bridget el momento de encontrarse en el bosque para conjurar energías.

El sol comenzaba a ponerse difuminándose entre las ramas y vegetaciones de los frondosos árboles del Bosque de los Avatares, una ligera brisa anunciaba el final del día formando remolinos en el camino.

- ¿Como piensas entregarle los objetos? – pregunto Bridget a Alan.

- Buena pregunta – contesto sonriendo entre dudas – anoche, tras el toque de queda me escape a la biblioteca y estuve ojeando algunos libros de historia mágica hasta que encontré el Libro de Otto Octavarium.

- ¿Y quien es ese?

- Otto fue un brujo ermitaño que vivió en Dimatra, un pueblo cercano a los Lagos de Pokara. Mucho antes de Saumort, Otto era conocido por sus sabbats. Nunca estuvo claro si eran rituales oscuros o de luz. Su magia y su poder para invocar y traspasar la barrera invisible y sensitiva de lo mortal era requerida tanto por magos oscuros como blancos. Otto nunca se pronunció a favor de ningún bando aunque su muerte dejó serias dudas de que en algún momento, hiciera un pacto con Natasar, deidad antigua de los abismos de Darkerin. Otto murió a los 203 años en plenas facultades mentales y sobrevivió a tres generaciones.

- Vale, todo eso esta muy bien, Alan – interrumpió Vera – pero llevamos diez minutos andando sin saber dónde nos llevas.

- Un poco de paciencia, en realidad, eso solo lo sabe Bridget… - contestó – yo solo sé que gracias a Otto tengo el ritual para comunicarnos con Akane.


Sorprendidos, el resto del grupo miró a Bridget esperando una respuesta. Lejos de parecer extrañada, paró en seco y les miró.

- No sé por qué razón, Alan sabe que yo también conozco el Libro de Otto …

- Si e intuyo que sabes el ritual que planeo llevar a cabo con tu ayuda y la del resto, ¿verdad?

- Me temo que sí – afirmo Bridget – necesitamos un conjuro traslador, según Otto el Portus Morti seria el ideal para hacer llegar la piedra y la espada a Akane.

miércoles, 7 de abril de 2010

CAPITULO 20: Armándose ( 4ª Parte)

Alan y Edward decidieron poner un poco de orden y fueron a separar a Bridget y Oliver de aquel desconocido. Alan agarró con un brazo a Bridget por la cintura, separándola de la pelea mientras enganchaba por el cuello de la camiseta a Oliver y lo empujaba hacia atrás. Edward, fuerte como el mármol, inmovilizo al chico agarrándole con solo dos dedos de la garganta, a la altura de la mandíbula.

- ¿Quien eres? – le preguntó con absoluta frialdad, tanta que su voz carecía de total humanidad.
- Déjame chupasangre o te arrepentirás – gritaba el muchacho intentando escapar – Déjame o …
- ¿O que? - Edward sonreia enseñando sus magnificos y blancos colmillos mientras Nadine le miraba fascinada y “especialmente” emocionada.

Jareth no sabia que responder, intentaba parecer amenazante ante su objetivo pero en el fondo se debatía entre lo moralmente correcto y su deuda mortal con Hachan. Finalmente, les amenazó.

- Salid ahora mismo de esta casa o la próxima vez que volváis no tendré compasión, os estaré esperando y puede que no esté solo.
- Jajaja…No creo que tu situación ahora mismo, sea la mas adecuada para amenazarnos – contesto Alan - ¿sabes?, te vas a venir a dar una vuelta con nosotros y nos vas a contar de qué va todo esto y quién eres.

- Andando… aprendiz de bandido – dijo Edward con sorna mientras le empujaba hacia la puerta de salida.

En ese momento, Jareth se quedó absolutamente rígido con la mirada fija al frente. En segundos, sus ojos se llenaron de negro abismo y su silueta comenzó a vibrar difuminándose hasta desaparecer.

- Pero qué…
- No resultaba amenazante pero esta claro que se sabe algunos trucos para huir …– dijo pensativa Bridget.


Quedaban apenas un par de horas para amanecer así que regresaron al colegio con la piedra y la espada en su poder. Quedaron al día siguiente después de Salud Ambiental para verse, justo a la hora de comer, en el Bosque de los Avatares.

No podían perder más tiempo, tenían que entregar los objetos a la Viajante, Akane McGregor debía volver cuanto antes al mundo mortal, un nuevo ejército de estudiantes estaba a punto de nacer, un ejército clandestino y ella, ya formaba parte de él.

viernes, 2 de abril de 2010

CAPÍTULO 20: Armándose (3ª parte)

Alan se había mantenido imperturbable ante los ruidos y los cristales que se rompían continuamente.

- ¡Espíritu! ¡Nos envía la Viajante!

El caos se suspendió.

- ¿Sólo hacía falta eso? – preguntó Nadine a Edward en un susurro mientras le soltaba la mano.

- Ya ves – contestó Edward mientras la volvía a abrazar por detrás.

La palabra Viajante parecía haber hecho efecto.

- Venid – exhortó Alan en un susurro -, despacio.

Cuando Edward y Nadine llegaron a la altura de Alan, este volvió a gritar a la habitación.

- La Viajante necesita los objetos. ¡Nos envía Habib!

La quietud no se interrumpía y, de la oscuridad de la habitación salió en volandas un cofre que se detuvo ante ellos. Alan levantó su tapa con lentitud y cogió la piedra y la espada que necesitaban. Sonrió en silencio mientras los metía en una mochila que llevaba Nadine y se encaminó al vestíbulo. En ese instante, se oyeron ruidos de pelea.

- Pero… ¿qué ocurre aquí? – preguntó Alan.

Cuando Alan, Nadine y Edward llegaron, vieron cómo Oliver y Bridget peleaban con otro chico mientras Vera permanecía inconsciente en el suelo.

miércoles, 31 de marzo de 2010

CAPÍTULO 20: Armándose (2ª parte)

En cuanto el grupo de alumnos de Faldon entró en la casa, Jareth se aproximó lentamente. Sacó una daga de uno de los bolsillos mientras avanzaba deseando que nadie lo viera.

Cuando llegó a la puerta de la casa, comenzó a escuchar gritos y dio un paso atrás. Al mismo tiempo escuchó un estrépito compuesto por cristales rotos y portazos.

- Pero… ¿qué pasa aquí? – se preguntó en voz alta.

Jareth sentía unas ganas enormes de huir, pero las órdenes de Hachan la Vey tenían mayor peso que su miedo, así que entró en la casa de Alister Crowly agarrando fuertemente la daga. Su valor duró poco, pues después de haber dado dos pasos, la puerta por la que acaba de entrar se cerró de golpe y no logró abrirla a pesar de sus esfuerzos.

- ¡Atrapado! – exclamó - ¡me han atrapado!

Mientras, en la planta de arriba, Bridget corría seguida de Vera, Oliver y James.

- No estamos solos –dijo frenando en seco.

- No me digas – contestó James irónicamente mientras cogía aire.

De repente, James sintió como su cuerpo tomaba velocidad y se dirigía a una ventana. El ser que habitaba en la casa lo lanzó a través de ella.

- ¡James! – gritó Vera mientras corría hacia la ventana.

- ¡Para! – ordenó Oliver.

Vera hizo caso omiso de la orden de su novio y, la misma fuerza que había lanzado a su hermano por la ventana la impulsó a ella hacia atrás hasta que se golpeó contra una pared y perdió el conocimiento.

Oliver no pensó y agarrando a Bridget de un brazo y cargando a Vera sobre un hombro bajó las escaleras.

- Tú y tus instintos – se quejó Oliver a Bridget -. Algún día lograrás que nos maten.

Al llegar al vestíbulo se encontraron con un muchacho aterrado que agarraba con fuerza una daga.

- ¿Quién eres tú? – inquirió Oliver y, en cuestión de un segundo, el viento y los golpes cesaron.

lunes, 29 de marzo de 2010

CAPÍTULO 20: Armándose (1ª parte)

Cuando llegaron a Broke Hills no había nadie en las calles, la gente corriente no se atrevía a aventurarse en la oscuridad desde que Saumort había dado señales de seguir existiendo.

- Aquí es – confirmó Alan.

El grupo se había parado frente a una casa de dos plantas y de aspecto abandonado.

- ¿Cuánto tiempo hace que no viene nadie por aquí? – preguntó James.

- ¿Seguro que es aquí? – dudó Bridget.

- Esta casa no parece infranqueable –comentó Oliver – no me creo que nadie haya intentado entrar para robar.

- Yo diría que nadie ha tenido valor suficiente para traspasar la puerta – susurró Nadine refugiándose en Edward.

- ¿Habéis acabado ya? –preguntó Alan con impaciencia.

- Baja esos humos – sugirió Vera con un gesto.

Bridget tenía la carne de gallina. Sabía que alguien, o algo, los observaba.

- Entremos – dijo finalmente Alan mientras traspasaba la puerta.

Cuando accedieron al interior de la casa, Briget comenzó a subir las escaleras.

- Akane dijo que los objetos están en la planta baja – susurró Nadine - ¿adónde vas?

- Arriba también hay algo.

- Será mejor que bajes – dijo Vera -, nos estás asustando a todos.

En cuanto Bridget llegó al lado de Vera la calma aparente se rompió. Un viento frío comenzó a correr por las dependencias provocando violentos portazos. Nadine giraba cada vez que oía un golpe y Edward la detuvo cogiéndola de un brazo para después abrazarla por detrás y apretarla contra él.

- No te dejes llevar por el miedo. Eso es lo que pretende el fantasma.

La ráfaga de viento era cada vez mayor y, en la planta de arriba, comenzaron a oírse gritos, eso hizo que Bridget subiera las escaleras y, sin que Oliver o James pudieran impedirlo, Vera fue detrás, por lo que salieron corriendo detrás de ellas.

miércoles, 24 de marzo de 2010

CAPÍTULO 19: Clandestino (9ª parte)

Cuando el trance concluyó Alan estaba exhausto.

- Los trances consumen mucha energía - se explicó intentando recuperar el aire.

- Ha sido increíble – comentó Vera admirada -. Hemos hablado con ella!. ¿Cómo es posible?

- Eso digo yo – contestó Nadine.

- Lo importante es que ella está bien – terció Alan -. Ahora debemos prepararnos para salir.

- Pero ¿cómo? – preguntó Nadine -. Todas las salidas están vigiladas.

- Eso déjamelo a mí. Lo que debe preocuparnos es cómo conseguir esos objetos.

- ¿Por qué? – preguntó Vera.

-Pues porque la casa en la que están esos objetos está custodiada por un espíritu, y tengo entendido que no es muy amigable.

- ¿Tú cómo sabes tantas cosas? – inquirió Nadine curiosa.

- Por que sí.

- Eres igualito que Akane – contestó Vera mientras se levantaba.

- Se lo voy a decir a Edward y a Bridget– sugirió Nadine.

- Yo a mi hermano y a Oliver.

- Perfecto – dijo Alan -. Os espero aquí en media hora.

Justo media hora después todos estaban en la sala de estudio.

- Hay un pasadizo por el que podemos salir y que no está vigilado.

- ¿Estás seguro? – preguntó James -. No creo que ninguno de los presentes quiera que le expulsen.

- No lo harán – contestó Alan con impaciencia -. Si tienes miedo vuelve por donde has venido.

- Yo no tengo miedo, solo quiero asegurarme – contestó James a la defensiva.

Cuando lograron salir del castillo se dirigieron a Broke Hills. La casa encantada perteneció a Alister Crowly, un hechicero venido a menos que decidió no dejar el mundo a pesar de estar muerto. Estaba al lado de la del panadero Jareth.

viernes, 19 de marzo de 2010

CAPITULO1 19: Clandestino ( 7ª parte)

Bill Danag consiguió convencer a Bridget de que lo más coherente era volver al colegio, centrarse en las clases y, al menos, esa noche, no volver a la taberna. La echaría de menos, sin duda, pero sabía que tenía que descansar, recuperar sueño perdido y disfrutar del cariño del resto de sus compañeros.



Horas mas tarde, al anochecer, en la frontera del condado de Summerfalls, continuaba la sangrienta apropiación de tierras por parte de Hachan la Vey y sus esbirros. Ante la impotencia de no poder acceder al colegio Faldon, de momento, el Capitán de las tropas de Morgoth asaltaba los últimos poblados, apropiándose de sus bienes y aniquilando cualquier resquicio de vida que hubiera sobrevivido al primer ataque armado. Solo eran poblados de agricultores y pastores que durante las últimas semanas estaban pagando la incompetencia y las ansias de poder del Señor Oscuro por recuperar el anillo y con él, el dominio absoluto de la Tierra Conocida.

Esa noche el negro destino arrasó la Aldea de Nantir. Los gritos desgarraban la noche, mientras el resplandor de las llamas iluminaba tenuemente el cuerpo del jinete que observaba desde la colina. Impasible, contemplaba la masacre que estaba teniendo lugar unos metros más abajo. Ya nada inmutaba al solitario jinete. Había visto demasiadas veces la misma escena, la muerte se cobraba su botín. Uno a uno, los aldeanos sucumbían bajo las espadas de los jinetes pálidos. Sin clemencia, sin perdón.

Jareth, escondido debajo de un carro de paja, contemplaba horrorizado como sus vecinos iban dejando este mundo entre gritos de dolor y desesperación. El corazón le iba a estallar, no podía moverse aunque su mente alocada le conminara a huir hacia el bosque, donde quizás, los árboles y la noche le proporcionarían la salvación. Sus ojos se movían de un cuerpo a otro, observando en todos la misma expresión de terror y angustia, hasta que súbitamente, se quedaron clavados en unas cuencas vacías, que lo atravesaban sin ver.

El jinete pálido, dando un alarido, soltó el cuerpo de su víctima y se dirigió lentamente hacia aquel muchacho que lo miraba aterrorizado. Jareth no pudo más. Recobrando las fuerzas perdidas salió a terreno descubierto y comenzó a correr como alma que lleva el diablo hacia los árboles.

Sin dejar de correr, sentía como le dolía el pecho cada vez más por el esfuerzo. Se estaba quedando sin aire, las piernas le empezaban a fallar, pero resolutivo, siguió avanzando hacia los árboles. Miró atrás, con la vana esperanza de que el jinete pálido hubiese desistido de su presa, y comprobó con desesperación que éste le seguía lentamente, sin prisa, saboreando su miedo ante una muerte segura. Volvió la cara hacia adelante justo a tiempo para ver como los cascos de un enorme caballo se elevaban a escasos centímetros de su rostro. Espantado por aquella aparición, freno en seco y cayó de bruces al suelo mientras el relincho del animal retumbaba en sus tímpanos. Levanto la mirada y contempló resignado al imponente jinete que le acababa de cortar el paso.
Hachan la Vey se bajo del caballo lentamente y se acerco al muchacho.

– ¡Cómo osas!- le increpó mientras apretaba suavemente el cuello de aquel joven.
– ¡Quiero vivir! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡No me matéis!- imploraba Jareth entre lagrimas.
– ¿Conoces Faldon Rest?- respondió Hachan mientras apretaba nuevamente el cuello de Jareth. Éste, sorprendido por la pregunta no pudo más que asentir afirmativamente incapaz de articular palabra. Por su mente corrían alocadamente las imágenes de Faldon cada vez que, una vez a la semana, acompañaba a su padre a proveer de grano al colegio.

Hachan no necesitó “ver” mas. Sujetando suavemente la cabeza del muchacho, le introdujo la cachimba en la boca susurrándole al oído “¡tu alma me pertenece!”

Jareth, aprendiz de panadero, hijo de Joreth, había dejado de existir como tal. Un nuevo guerrero había pasado a engrosar las filas, del cada vez más numeroso ejercito de Saumort. Sonriendo despiadadamente, Hachan le entrego un paquete a Jareth:

–Quiero que hagas algo por tu señor……..

miércoles, 17 de marzo de 2010

CAPITULO1 19: Clandestino ( 6ª parte)

- Veamos – se aclaró la garganta – si mal no recuerdo necesitamos sangre de Unicornio y leche de Nagini…

Al final logró crearla pero esta vez quedó guardada bajo la custodia del profesor. La clase continuó con normalidad hasta la siguiente hora.

Aprovechando el cambio de clase, Nadine y Vera bajaron corriendo a los sótanos para buscar a Bridget. Pero no la encontraron. Subieron preocupadas a la siguiente clase, Metamorfosis Corporal con Madeleine Cope. Su compañera tampoco estaba en su pupitre.


Antes de entrar, frente al portón del Potro Trotador, sacudió el barro de sus botas, seco las lagrimas de su cara con la mano y acarició a un gato callejero que dormitaba tumbado en la puerta.

- Buenos días querida Bri!
- Buenos días Bill
- Que sorpresa, no te esperaba hasta pasada media noche, como siempre…
- Ya…bueno…hoy, hoy no es un buen día – Bridget agachó la cabeza cerrando los ojos y apretándolos.
- Sabes que eres bien recibida Bri pero… llevas semanas sin dormir, dejándote caer por aquí todas las noches consumida por demasiadas cervezas para una estudiante y…
- ¿Y que? – interrumpió con enfado – yo… - no podía hablar, las lagrimas inundaban de nuevo sus ojos.
- Anda ven conmigo, te preparare un té y hablamos, ¿de acuerdo?

El vampiro Bill preparó un té con pastas cuidadosamente mientras vigilaba a la joven Bridget sentada en una mesa alejada del resto, con las rodillas recogidas y sumida en sus pensamientos con la mirada fija en la nada.

Desde que la defendiera de los esbirros de Hachan hacia ya unos meses, Bill sentía mas que un considerable sentido protector. Sentía la necesidad de cuidarla y junto a sus compañeras de cuarto, él había sido un gran apoyo para superar la caída mortal de Harry.

lunes, 15 de marzo de 2010

CAPITULO1 19: Clandestino ( 5ª parte)

Llevaba días nevando sin parar en Summerfalls y Faldon Rest quedó aislado en medio de un desierto blanco y espeso que sepultaba el Bosque de los Avatares y alrededores. Aun así y ante la aparente debilidad del Colegio, éste mantenía intacto el escudo protector y la rutina diaria continuaba.

A primera hora del martes el profesor Manson hacia su inquieta aparición en el aula de Química pocimal, cargado de su inseparable y grande maletín negro. Los últimos acontecimientos hicieron que los alumnos prestasen atención especial a ciertas asignaturas. Lejos de acobardarse, la mayoría de ellos sentían la necesidad de prepararse para lo peor, mejorando su nivel de magia.

Ese día tocaba poner en práctica pociones y venenos para oficiales mágicos de tercer nivel.

- Veamos…– Brian comenzó a mirar buscando un voluntario – Srta. Morgan, demuestre y explique al resto de la clase como se prepara una poción de Invisibilidad, por favor.

Las clases con la empática Bridget Morgan seguían siendo un funeral de sensaciones, aun con el recuerdo de su amado Harry mantenía a todos los que le rodeaban con el corazón latente en un puño.

Asintió con la cabeza y se levantó lentamente avanzando hasta el centro de la clase donde se situaba la mesa de prácticas. Alrededor se situaban el resto de mesas de alumnos que expectantes y decaídos la miraban.

- Srta. Morgan…
- Si?
- Intente controlar sus emociones. Sus compañeros están a punto de convertirse en plañideras funerarias
- Oh!...lo siento Sr. Manson – se disculpó – yo…ehm…intentare concentrarme. Veamos, la poción de Invisibilidad se compone de Sombrero de Hongo Yesquero, Hojas de Ajenjo y Semillas de Peonía.

Bridget continuó explicando los pasos y preparó una pócima perfecta con demostración incluida. Se bebió de un trago el brebaje y acto seguido ante el asombro de sus compañeros huyó de la clase hacia las mazmorras. Era la alumna mas brillante en Química Pocimal y el profesor no quiso reprenderla, dejó que desapareciera para no agobiar al resto de la clase.

- Shhhhh… un poco de calma – intentó poner orden – veamos quien es el siguiente en demostrar que hace algo mas que calentar el asiento en la biblioteca.
- Yo… - se escuchó una voz tímida al fondo.

Nadine Hardis nunca tomaba la iniciativa en aquello de ser voluntaria pero aquel día lo hizo, no sin un gran esfuerzo.

- Muy bien Srta. Hardis, nos va a preparar algo mas difícil – se quedo mirándola fijamente – vamos a poner a prueba sus conocimientos, quiero que prepare un Corpus Mortem.

Nadine se quedo perpleja como la mayoría de sus compañeros. El Corpus Mortem era una poción creada por Saumort para mantenerse vivo hasta encontrar un nuevo cuerpo en el que habitar. No estaba segura de acordarse de todos los ingredientes y mucho menos de prepararla. Aun así comenzó.

viernes, 19 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (10ª parte)

Oliver tenía cara de asombro.

- ¿Por qué dices eso? Sé que lo mío es una teoría, pero tú pareces muy segura.

- ¿Tú crees? – contestó nerviosamente.

- ¿Qué ocurre Vera? – preguntó Oliver totalmente extrañado.

- Esto… - Vera paró a pensar - …no, no es posible – dijo para sí misma.

- Tú me ocultas algo – la acusó Oliver suavemente.

- Es algo sobre mí – respondió Vera algo avergonzada -. No lo sabe prácticamente nadie – e hizo una pausa para inspirar, pero no habló.

- ¿Qué te ocurre? – preguntó el chico alarmado.

- Yo… yo tengo un poder. Puedo escuchar muchas cosas y desde muy lejos. A kilómetros.

El chico alzó las cejas por la sorpresa. Vera no habló para que lo asimilase. Después de un interminable minuto Oliver bajó las cejas y habló.

- ¿En serio?

Vera asintió para afirmar su confesión.

- ¿Desde cuando?

- Desde siempre. ¿No te has fijado algunas mañanas en mis ojeras? Me cuesta mucho descansar. Los ruidos me desvelan continuamente. Tengo que concentrarme mucho para poder descansar.

- Ahora entiendo – dijo Oliver.

- ¿Qué entiendes?

- Muchas cosas. Pero, lo que no me cabe en la cabeza es ¿por qué os atacan a vosotras cuatro?

- No lo sé pero… supongo que… no, no puedo contarlo.

- ¿Por qué? – se detuvo a pensar -. ¡Ellas también tienen poderes!

- Oliver habla más bajo – pidió Vera mirando a todos lados.

- ¿Qué hacen? – inquirió con curiosidad. Al ver que Vera no hablaba habló con suavidad -. No se lo diré a nadie, de verdad.

- Bueno, pero no se lo digas a nadie, ni siquiera a James.

- ¡Vaya! Sí que es un secreto.

- Bridget es empática y Nadine domina la naturaleza.

- Por eso siempre está en el bosque – sentenció Oliver.

El silencio se apoderó de los dos. Vera no era capaz de mirar a Oliver a la cara. No estaba segura de querer saber lo que estaba pensando. Finalmente, el capitán de Quidditch de Nidelty habló.

- ¿Quién os considera una amenaza para atacaros?

- No lo sé, pero creo que tiene que ver con unos ruidos extraños y unas conversaciones que no he logrado entender. Creo que hay algún espía de Saumort infiltrado en Faldon.

Oliver se acercó a Vera y la rodeó con un brazo.

- No te preocupes, no permitiré que te pase nada.

De repente, la puerta del aula se abrió. Era Alan Knightley, y parecía preocupado.

miércoles, 17 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (9ª parte)

Al día siguiente, tras la noche en la que Akane cayó en un extraño trance, amaneció un sol espléndido. Todo el mundo hablaba de lo sucedido la noche anterior. Era todo tan extraño que había desviado la atención del ataque a Nadine Hardis en la clase de Botánica.

La presencia de los guardas del Concilio se notaba y Bridget sentía escalofríos ante tantas emociones e incertidumbre. Vera caminaba a su lado con gesto de miedo. Enfocaba con sus ojos a cualquiera que se cruzara por su camino.

- Hola – las saludó Oliver.

Vera se volvió sorprendida. Sintió ganas de cogerle la mano, pero se contuvo.

- ¿Qué tal? – continuó el chico ante el silencio de las dos amigas.

Bridget y Vera se encogieron de hombros.

- No muy bien – contestó Vera.

- No – confirmó Bridget – nada bien. Vera – continuó dirigiéndose a la chica en voz baja – necesito silencio, creo que me iré a la torre de astronomía.

- De acuerdo contestó Vera.

Una vez solos, Oliver y Vera avanzaban por los pasillos. Oliver trataba de bromear con Vera, pero no era muy convincente.

- ¿Hay algo que pueda hacer para animarte? – su voz sonaba suave y amable.

Vera negó con un gesto. Cuando pasaron por el aula de transformaciones, Oliver la cogió de una mano y la metió allí.

- No te voy a dejar sola.

- ¿Estás de broma? – preguntó Vera asombrada.

- No. De acuerdo que durante las clases no puedo, pero he convencido a tu hermano que no conviene dejarte sola.

- Pero… ¡no puedes estar siempre conmigo!

La verdad era que la idea le encantaba, pero tenía miedo que su hermano se enterase de algo.

- Me da igual lo que pienses. Son demasiadas coincidencias. Primero Nadine, después Akane…

- No. Te equivocas – comentó Vera -. Primero fue Bridget, en el bosque, en la fiesta de Navidad… ya solo… ya solo quedo yo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (6ª parte)

Bridget intentaba reanimar a Akane mientras Vera, impotente y sin saber qué hacer, salió del cuarto a buscar ayuda. En la sala común se topó con Mary, la delegada de Nidelty. A Vera le extrañó que estuviese levantada, no era hora de hacer guardia, pero no lo pensó demasiado.

- ¡Akane se ha desmayado! – gritó Vera.

- ¿Qué le ha pasado? – dijo Mary asustada.

- Vete a mi cuarto – pidió Vera -, Nadine y Bridget están intentando despertarla, yo iré en busca de ayuda.

Habían pasado dos horas desde medianoche, por lo que Vera supuso que los profesores estarían en sus habitaciones. Vera llegó rápidamente al dormitorio de los Pattinson, ¿qué mejor que el médico del colegio para ayudarla, pensó.

- Profesor, profesor – decía mientras golpeaba fuertemente la puerta - profesor Pattinson, abra la puerta, es urgente – pedía a gritos.

- Ya voy… un momento – se oía desde dentro.

Claris Pattinson abrió la puerta. Llevaba una bata para tapar su pijama y parpadeaba intentando despejarse.

- ¿Vera? ¿qué ocurre?

- Profesor es urgente. Akane se ha… se ha desmayado… no sé…, está inconsciente y no podemos despertarla. ¡Corra! ¡Rápido!

Claris avisó a su esposa y los tres salieron corriendo hacía la habitación de Vera, donde casi todos los alumnos se arremolinaban después de haberse despertado por los gritos que daban Bridget para despertar a Akane.

Una vez en el cuarto, Claris y Esme examinaron a Akane, que seguía inconsciente y sin realizar movimientos voluntarios. Llegaron la profesora Cope y Xera Finch, alarmados por el barullo.

- ¿Qué ocurre, por qué hay tanto jaleo aquí? – preguntó la Sra. Cope - ¡Volved inmediatamente a vuestros dormitorios! ¡Ahora!

Los alumnos comenzaron a dispersarse pero lentamente para ver si lograban enterarse de algo.

- ¿Qué es lo que pasa? – inquirió asombrado Xera Finch.

- Rápido Xera coge a Akane - pidió el Sr. Pattinson - está sin conocimiento y no responde. Tenemos que llevarla urgentemente a la enfermería.

lunes, 8 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (5ª Parte)





Medianoche en el jardín del Bien y del Mal, un claro dentro del bosque de los Avatares.
Akane McGregor se escapó sonámbula guiada por el espectro conocido de su tutor, Ambros, que ávido en sus movimientos la señalaba el camino a seguir.

Una vez en el jardín, con los ojos bien abiertos, sin pestañear, exhalando el frío helado de invierno, se sentó en la tierra mojada y su semblante cambio de inmediato. En segundos se vio rodeada de cinco Estentores de la Muerte. Jinetes sin alma leales a Saumort, dominados mentalmente por Hachan la Vey que habían conseguido atravesar el escudo protector de la zona y ahora concentraban su energía en aquella inocente alumna de Nidelty. Conocedores del poder de Akane, extendieron sus brazos señalándola, con las palmas hacia arriba y comenzaron a alimentarse de su poder, bebiendo y atrayendo con sus manos, no solo su don sino su alma…

En aquel trance, Akane se despertó desorientada y horrorizada, su vida huía sin permiso hacia la oscuridad y apenas tenia fuerzas para lanzarles una bola de energía. De repente, todo aquel holocausto nocturno desapareció, cerro los ojos. Ya solo había silencio y oscuridad.

Se despertó gritando y sudando en su cama, Vera y Bridget se levantaron corriendo hacia su cama.

- Akane…tranquila…solo era una pesadilla – Bridget intentaba empatizar para que se relajase pero en seguida se dio cuenta que no servia de nada. Akane ya no estaba allí.
- Esta pálida …y fría – apunto Vera- Akane mírame….¿que te pasa?.

Akane las miro a las dos con la cara desencajada y, sollozando, empezó a decir cosas sin sentido.

- Redimir el sueño que estigma mi ser, monstruos del dolor flagelan mi alma, como despertar si me encuentro atrapada, como despertar si me encuentro atormentada. Rostros que giran a mí alrededor, los círculos del miedo, seres aterradores del odio…. Despiértame por dentro, que no puedo despertar, tengo que abrir mis ojos en este sueño voraz que me va a matar....



Acto seguido, cerro los ojos y se desplomo sobre la cama. No los volvió a abrir.

miércoles, 27 de enero de 2010

CAPÍTULO 17: Reencuentros y noticias (5ª parte)

Bridget se despertó en la oscuridad, con un movimiento brusco que hizo que la almohada se cayera al suelo. Había vuelto a Faldon. El dormitorio estaba en silencio. Akane, milagrosamente, no roncaba. Afuera, el viento agitaba los árboles.

Salió de la cama y se vistió. Se miró al espejo que había al lado de la puerta y contuvo el aliento. Su cara, siempre pálida, se veía todavía más blanca. Nunca había usado maquillaje, pero quizás no sería mala idea… Se veía derrotada, pero respiró profundamente y abrió la puerta de la habitación. No había ninguna luz encendida, miró un reloj que había en el fondo del pasillo, faltaba media hora para la medianoche.

Estaba terminando de bajar las escaleras para acceder a la sala común. Allí había un chico sentado en un sillón, era William Cortez. El pelo pelirrojo del chico sufría un grave caso de pelo de recién levantado. Llevaba puesta una camiseta negra, con el logo de Diademita, pantalones de pijama y no llevaba zapatillas.

Bridget tosió. William se giró, sorprendido, y la vio de pie en las escaleras.

- Oh… hola. No te quedes ahí, siéntate aquí si quieres.

Bridget se acercó en silencio y, cuando llegó al lado de William, pudo ver como sus ojos la examinaban.

- No deberías salir de noche del castillo – le dijo con voz profunda y severa.

- Espera… ¿cómo sabes…?

- No pienso dejarte salir. Son las normas del castillo

- Yo nunca… no haría algo… no quiero poner a nadie en peligro… yo solo…

- No. No sigas. Era amigo de Harry, mi familia lo era desde hace años. Yo también lo echo de menos, era mipadrino, pero no por eso pondría en peligro a los demás.

Bridget notó como su labio temblaba, y se odió a sí misma por ello. Harry no lloraría en su posición.

William la miró. Bridget se dio cuenta que estaba pensando. Daba un poco de miedo, eso sí, aunque probablemente esa no era su intención. Había algo que resultaba tan… adulto en él. Tan seguro de sí mismo.

- ¿No lo entiendes? Es un riesgo demasiado alto. ¿Por qué no vuelves a tu dormitorio?

- No puedo… se me cae el mundo encima – contestó lastimosamente.

Se hizo el silencio. Un largo silencio. Bridget pudo escuchar cómo crujía el cuero del sillón, y, entonces, William estaba de rodillas al lado de ella.

- No te vas a morir por ello ¿verdad?

Bridget asintió levemente.

- Con esa actitud no saldrás nunca del agujero.

Se quedó ahí unos segundos más, mirándola directamente a los ojos, y después regresó al sillón. Bridget pensó que era un chico muy amargo y le daba miedo.

- Cuidadito con lo que sientes – le advirtió mirando al suelo -, sé que no soy agradable, pero sigo pensando que no te dejaré salir. No te metas en problemas, te lo digo en serio.

Bridget se levantó y dándole la espalda a William, volvió a su dormitorio. El silencio se había acabado. Akane roncaba.

lunes, 25 de enero de 2010

CAPÍTULO 17: Reencuentros y noticias (4ª parte)




Las vacaciones de Navidad aun no habían acabado y aun quedaban algunos días libres para volver, de nuevo, a casa o quedarse en el Colegio hasta año nuevo. Muchos de los alumnos huérfanos y que dependían de un tutor preferían pasar las navidades en Faldon Rest.

Bridget Morgan, consciente de su continua y empática apatía, tras la dolorosa muerte de Harry, decidió comenzar el año acompañada de su familia. Así que junto a sus hermanos, Travis, Mona y David llegaron por fin a su hogar, una sencilla casita en el barrio de Nothing Hill.

Joe Morgan los esperaba en la puerta, deseando verles llegar sanos y salvos y preocupado, sobretodo, por Bridget. Su hija tenía la suficiente confianza como para compartir con su padre todo cuanto le sucedía. Harry Miller, en calidad de novio oficial aunque secreto, había estado en unas cuantas ocasiones en casa de los Morgan, aprovechando algún permiso familiar de Bridget y pudo entablar una relación especial con Joe, quien le tenía un cariño especial. El patriarca de los Morgan compartía toda su colección privada de libros de magia antigua con Harry y éste, a cambio, le enseñaba sencillos trucos mágicos de cocina que a Joe, cocinero amateur, le encantaban.

Comenzaba a oscurecer cuando Mona, Travis y David aparecieron, seguidos por los melancólicos andares de Bri. Al llegar a la puerta y ver a su padre inquieto, corrieron los cuatro a fundirse en un gran abrazo. Bridget hizo un esfuerzo por sonreír aquella noche y no fue difícil. Aquella noche Lee Tann, amigo de su padre, acudió a cenar y juntos comenzaron a entrenar a los chicos con sus anécdotas en el karaoke y sus recetas fallidas de magdalenas de miel de unicornio. La abuela Morgan se llevo a la tumba la receta y con ella el placer de poder disfrutar de una magnifica magdalena mágica.

Ahora más que nunca los pequeños momentos de felicidad eran muy valiosos sin dejar a un lado la amenaza de Saumort.