- Estamos en la enfermería – dijo Edward. Debió ver a Nadine confusa -. La próxima vez que vayas a desmayarte avisa antes de caer, te podía haber cogido.
Nadine sonrió. Su voz salió lenta y perezosa.
- Atrapaste a Eeeeevaaa.
- Estás drogada ¿lo notas? – y rió -. La han expulsado y se la han llevado sus padres.
- Padres – susurró Nadine. Le tomó un tiempo darse cuenta. ¿Y mi padre? – y trató de levantar la cabeza – Ouch, duele.
- Se asustó mucho pero mis padres lo han tranquilizado, están con él fuera.
- No fue un accidente ¿verdad?
- De ninguna manera. Quería hacerte daño. Por eso la han expulsado.
Nadine notó las manos de Edward en su pelo, unos segundos de dulce y amable presión.
- Descansa. Estaré aquí cuando despiertes.
Nadine asintió adormilada y todo tuvo un color amarillento. Como si estuviera tumbada al sol.
Levantarse no fue tan divertido. Era como tener una antorcha encendida en su espalda. Las medicinas habían dejado de tener efecto. Estaba tratando de incorporarse cuando Esme Pattinson se acercó corriendo para ayudarla.
- No te incorpores todavía. Lo estás haciendo muy bien ¿sabes? Esa quemadura te va a doler, pero si la mantienes limpia, en una semana estarás bien. Tienes suerte de que Elaine estuviera allí para neutralizar la reacción del ajenjo.
Nadine asintió, sin estar segura de ser capaz de hablar sin llorar. Uno de sus lados se sentía caliente y dolorido.
- No puedes irte ya – dijo la sra Pattinson – te quedarás aquí esta noche.
Estaba terminando de acostarse cuando por la puerta aparecieron su padre, Edward y el sr. Pattinson.
Cuando vio la cara de su padre Nadine no pudo evitar hacerle una pregunta.
- ¿Tan mala pinta tengo?
- Increíblemente mal – dijo su padre.
- No hagas caso de tu padre – exclamó el sr Pattinson -. No está tan mal. Ocupa la cuarta parte de tu espalda pero Elaine hizo un buen trabajo.
- Eva tenía más ajenjo escondido – explicó Edward.
- Por eso la han expulsado. No te preocupes hija, no creo que vuelva por aquí.
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viernes, 5 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
CAPITULO 18: Vigila y recluta (3ª parte)
La siguiente clase fue en el invernadero con la profesora Swatch. Edward entró justo cuando la profesora comenzaba a hablar y se situó al lado de Nadine. Ella pensó que él la distraía. Olía muy bien, oscuro y picante, como aquella mañana. Edward le dirigió una sonrisa torcida y una mirada que probablemente mataría a todas las chicas en un radio de cien metros. Se golpeó la mano cuando alcanzaba raíz de heliotropo y se concentró en los detalles del experimento que les proponía la profesora.
Se concentraron tanto en la práctica que ni Nadine ni Edward escucharon pisadas detrás de ellos. Lo primero que Nadine notó fue una quemazón en la parte baja de su espalda. Soltó el polvo de fresno y comenzó a gritar. Edward se giró y sujetó del cuello a una chica que se estaba marchando.
Eva Roderick. Gritó y golpeó a Edward, pero no la soltó y comenzó a levantarla en el aire. Nadine gemía de dolor, tratando de girarse para ver qué pasaba en su espalda y pudo ver que Edward estaba tratando de contenerse. La profesora Swatch llegó corriendo y el resto de los alumnos miraban lo sucedido.
- ¡Oh dios mío! – exclamó la profesora. Cogió un poco de galega que llevaba siempre consigo -. Siéntate en un taburete Nadine. Tú – exclamó señalando a Neville Livingstone – avisa al profesor Pattinson y a su mujer.
Mientras Nadine trataba de respirar, la profesora rompió lo que quedaba de la camisa del uniforme y le frotó la espalda con la galega. Nadine trató de no llorar. La quemazón iba disminuyendo mientras la galega iba haciendo su trabajo. Miró hacia arriba y vio cómo Edward aún sujetaba a Eva, pero los estaban separando el resto de los alumnos.
- ¡Ha sido un accidente! – gritó la chica -. Me he tropezado yo no quería…
- ¡Hoy no trabajamos con ajenjo! – gritó secamente -. No tenías razón alguna para andar por ahí con él. ¿Te duele mucho Nadine?
- Eh… estoy bien – dijo Nadine, aunque en realidad no lo estaba. Se sentía mareada, enferma y comenzaba a tener frío, por lo que trató de taparse.
- No, no podemos dejar que nada te toque la espalda. La quemadura ha afectado a la piel.
La profesora se giró hacia Eva Roderick y levantó un dedo hacia ella.
- Tú vas a hablar ahora mismo con el director. No toleraré este ataque en mi clase. Haré lo posible para que te expulsen. No me importa quienes sean tus padres.
Nadine vio como Edward le susurraba algo a Eva al oído, demasiado bajo para que Nadine pudiera escucharlo, pero no debía ser bueno por la cara que había puesto la chica.
- ¿Profesora? – preguntó Nadine – me mareo… - y se desmayó.
Cuando Nadine despertó, estaba de lado, y notó una ola de calor. Medio dormida. Había alguien sentado a su lado, un chico. Parpadeó varias veces hasta que se dio cuenta de que era Edward. “¿Edward en mi habitación? No, espera, esto no es mi habitación, es otro sitio”
Se concentraron tanto en la práctica que ni Nadine ni Edward escucharon pisadas detrás de ellos. Lo primero que Nadine notó fue una quemazón en la parte baja de su espalda. Soltó el polvo de fresno y comenzó a gritar. Edward se giró y sujetó del cuello a una chica que se estaba marchando.
Eva Roderick. Gritó y golpeó a Edward, pero no la soltó y comenzó a levantarla en el aire. Nadine gemía de dolor, tratando de girarse para ver qué pasaba en su espalda y pudo ver que Edward estaba tratando de contenerse. La profesora Swatch llegó corriendo y el resto de los alumnos miraban lo sucedido.
- ¡Oh dios mío! – exclamó la profesora. Cogió un poco de galega que llevaba siempre consigo -. Siéntate en un taburete Nadine. Tú – exclamó señalando a Neville Livingstone – avisa al profesor Pattinson y a su mujer.
Mientras Nadine trataba de respirar, la profesora rompió lo que quedaba de la camisa del uniforme y le frotó la espalda con la galega. Nadine trató de no llorar. La quemazón iba disminuyendo mientras la galega iba haciendo su trabajo. Miró hacia arriba y vio cómo Edward aún sujetaba a Eva, pero los estaban separando el resto de los alumnos.
- ¡Ha sido un accidente! – gritó la chica -. Me he tropezado yo no quería…
- ¡Hoy no trabajamos con ajenjo! – gritó secamente -. No tenías razón alguna para andar por ahí con él. ¿Te duele mucho Nadine?
- Eh… estoy bien – dijo Nadine, aunque en realidad no lo estaba. Se sentía mareada, enferma y comenzaba a tener frío, por lo que trató de taparse.
- No, no podemos dejar que nada te toque la espalda. La quemadura ha afectado a la piel.
La profesora se giró hacia Eva Roderick y levantó un dedo hacia ella.
- Tú vas a hablar ahora mismo con el director. No toleraré este ataque en mi clase. Haré lo posible para que te expulsen. No me importa quienes sean tus padres.
Nadine vio como Edward le susurraba algo a Eva al oído, demasiado bajo para que Nadine pudiera escucharlo, pero no debía ser bueno por la cara que había puesto la chica.
- ¿Profesora? – preguntó Nadine – me mareo… - y se desmayó.
Cuando Nadine despertó, estaba de lado, y notó una ola de calor. Medio dormida. Había alguien sentado a su lado, un chico. Parpadeó varias veces hasta que se dio cuenta de que era Edward. “¿Edward en mi habitación? No, espera, esto no es mi habitación, es otro sitio”
miércoles, 23 de diciembre de 2009
CAPÍTULO 15: ¿Dulce navidad? (6ª parte)
La fiesta había comenzado y la música que la ambientaba ganaba intensidad por momentos. A un lado del salón estaban las mesas con bebida y comida, y al otro, el baile. Los alumnos y algunos profesores giraban en medio de nieve artificial que caía del techo pero que no los mojaba.
Los alumnos de Wallace, Cleaverly y Nidelty estaban mezclados. Por el contrario, los alumnos de Weed permanecían separados como unos aristócratas rancios, temerosos de contagiarse con el entusiasmo de los demás.
Madeline Cope vigilaba el baile junto con Xera Finch y Elaine Swatch.
- Estas estufas dan tanto calor que parece verano – se quejó la subdirectora.
- No protestes Madeline – dijo el profesor Finch -. Baila conmigo.
- ¿Yo? – preguntó sorprendida -. No gracias.
- Pues entonces baila conmigo Elaine.
La profesora Swatch asintió tímidamente y Xera la cogió delicadamente de una mano, gesto que no pasó desapercibido para la subdirectora, y la condujo a la pista de baile. El director Kingsley se acercó a la subdirectora.
- ¿Qué tal va todo Madeline?
- Bien. De momento – dijo echando una mirada al salón.
- No te preocupes tanto – aconsejó el director.
- ¿Cómo no voy a estar preocupada Harrison? – preguntó alarmada -. Lo más seguro es que haya un espía en el castillo y me pides calma?
Harrison enarcó las cejas pidiéndole cautela. Los alumnos estaban cerca y podían escucharla.
Vera Gram, que estaba en medio de la sala bailando con Oliver escuchó el último comentario de la subdirectora y cogiendo a Oliver de la mano lo sacó de allí y comenzó a buscar a sus compañeras de habitación.
- ¿Qué te ocurre? – inquirió Oliver.
- Ya te lo contaré – contestó Vera -. Primero quiero encontrar a las demás.
Entre todo el gentío localizó a Akane que bailaba animadamente con Alan, y no muy lejos de ellos se encontraron a Nadine cuya cabeza reposaba en el hombro de Edward, que la atraía hacia sí todo lo que podía.
- Aire – les dijo Akane sacándolos de su ensimismamiento.
- ¿Qué pasa? – preguntó Nadine desconcertada.
- No lo sé – contestó Akane encogiéndose de hombros -. Pregúntaselo a ésta – continuó señalando a Vera.
- ¿Dónde está Bridget? – demandó Vera.
- No lo sé – respondió Nadine.
- ¿Tú qué crees? – dijo Akane.
“Con Harry” pensó Vera.
- Será mejor que la busquemos, tengo que contaros algo que he oído.
Los alumnos de Wallace, Cleaverly y Nidelty estaban mezclados. Por el contrario, los alumnos de Weed permanecían separados como unos aristócratas rancios, temerosos de contagiarse con el entusiasmo de los demás.
Madeline Cope vigilaba el baile junto con Xera Finch y Elaine Swatch.
- Estas estufas dan tanto calor que parece verano – se quejó la subdirectora.
- No protestes Madeline – dijo el profesor Finch -. Baila conmigo.
- ¿Yo? – preguntó sorprendida -. No gracias.
- Pues entonces baila conmigo Elaine.
La profesora Swatch asintió tímidamente y Xera la cogió delicadamente de una mano, gesto que no pasó desapercibido para la subdirectora, y la condujo a la pista de baile. El director Kingsley se acercó a la subdirectora.
- ¿Qué tal va todo Madeline?
- Bien. De momento – dijo echando una mirada al salón.
- No te preocupes tanto – aconsejó el director.
- ¿Cómo no voy a estar preocupada Harrison? – preguntó alarmada -. Lo más seguro es que haya un espía en el castillo y me pides calma?
Harrison enarcó las cejas pidiéndole cautela. Los alumnos estaban cerca y podían escucharla.
Vera Gram, que estaba en medio de la sala bailando con Oliver escuchó el último comentario de la subdirectora y cogiendo a Oliver de la mano lo sacó de allí y comenzó a buscar a sus compañeras de habitación.
- ¿Qué te ocurre? – inquirió Oliver.
- Ya te lo contaré – contestó Vera -. Primero quiero encontrar a las demás.
Entre todo el gentío localizó a Akane que bailaba animadamente con Alan, y no muy lejos de ellos se encontraron a Nadine cuya cabeza reposaba en el hombro de Edward, que la atraía hacia sí todo lo que podía.
- Aire – les dijo Akane sacándolos de su ensimismamiento.
- ¿Qué pasa? – preguntó Nadine desconcertada.
- No lo sé – contestó Akane encogiéndose de hombros -. Pregúntaselo a ésta – continuó señalando a Vera.
- ¿Dónde está Bridget? – demandó Vera.
- No lo sé – respondió Nadine.
- ¿Tú qué crees? – dijo Akane.
“Con Harry” pensó Vera.
- Será mejor que la busquemos, tengo que contaros algo que he oído.
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lunes, 19 de octubre de 2009
CAPÍTULO 12: AL ATAQUE (7ª parte)
Vera estaba algo más animada en la cena, pero no demasiado. El simple hecho de saber que desconectaría de todo durante un buen rato con Percy le servía para no pensar en otras cosas.
- Vera, ¿Cómo lo llevas? – preguntó Nadine mientras saboreaba el pastel de chocolate en la cena
- Bueno… un poco mejor, pero aún no he hablado con Oliver – se lamentó.
- ¿Y cuándo piensas hacerlo? porque imagino que no querrás dejar el Quidditch, ¿no? – preguntó Akane.
- No, sólo fue un impulso ya hablaré con él – dijo jugando con su tarta mientras observaba de reojo como Oliver comía su tarta pensativo.
- Será mejor que lo arregléis pronto – aconsejó Bridget -. Se le nota afectado.
Vera no contestó y siguió jugando con la tarta, pensando en Oliver y en todo lo que quería hablar con él.
Una vez que acabó la cena, todo el mundo subió a sus casas. Todos tenían tareas pendientes, unos se iban a la biblioteca, otros preferían sus cuartos y el resto las salas comunes. Vera no tenía ganas de bajar a la sala común, había demasiada gente. Sus compañeras decidieron dejarla sola. Nadine se fue con Edward a Cleaverly para intentar estudiar juntos.
- ¡Qué empalagosos estáis! – se quejó Akane.
- ¡Envidiosa¡ - bromeó Bridget - ¿quieres que te ayude?
- No hace falta. Creo que voy a molestar un rato a Alan – y salió corriendo.
Deseaba saber algo de Oliver, saber cómo se sentía, así que cerro los ojos y concentrándose fue buscando la voz del capitán de Quidditch de Nidelty por todo el castillo. Sabía que no era una buena idea y, en el fondo no le gustaba, pero extrañaba escuchar su voz. Finalmente lo encontró en la biblioteca junto con James y Roger, hablando en susurros acerca de que le estaba costando encontrar un sustituto de Vera.
- Puff, no se cómo voy a encontrar tan rápido un cazador. Mañana son las pruebas, sólo espero que los aspirantes estén en plenas condiciones ¡Madre mía! ¡tenemos que jugar con Weed! ¡maldita sea Vera! ¿por qué justo en este partido? – se preguntaba Oliver totalmente resignado.
- Oliver – protestó James - ¡deja ya a mi hermana! Es la mejor cazadora que te vas a encontrar en este colegio y lo sabes. ¿Te has molestado en preguntar qué le pasó? Nooo claro, tú sólo le gritaste. Sé que a mi hermana le pierden las formas, pero también sé que no fue la causante de lo ocurrido.
- Cálmate James – aconsejó Roger -. James tiene razón Oliver.
Oliver no tuvo tiempo de responder porque la profesora Swatch, que estaba haciendo guardia en la biblioteca, los mandó callar.
Vera dejó de escuchar. Estaba totalmente desanimada al comprobar que Oliver estaba decepcionado con ella. No podía creer que creyese que tenía la culpa, así que comenzó a hacer los deberes que tenía pendientes antes de bajar a la sala común donde había quedado con Percy.
- Vera, ¿Cómo lo llevas? – preguntó Nadine mientras saboreaba el pastel de chocolate en la cena
- Bueno… un poco mejor, pero aún no he hablado con Oliver – se lamentó.
- ¿Y cuándo piensas hacerlo? porque imagino que no querrás dejar el Quidditch, ¿no? – preguntó Akane.
- No, sólo fue un impulso ya hablaré con él – dijo jugando con su tarta mientras observaba de reojo como Oliver comía su tarta pensativo.
- Será mejor que lo arregléis pronto – aconsejó Bridget -. Se le nota afectado.
Vera no contestó y siguió jugando con la tarta, pensando en Oliver y en todo lo que quería hablar con él.
Una vez que acabó la cena, todo el mundo subió a sus casas. Todos tenían tareas pendientes, unos se iban a la biblioteca, otros preferían sus cuartos y el resto las salas comunes. Vera no tenía ganas de bajar a la sala común, había demasiada gente. Sus compañeras decidieron dejarla sola. Nadine se fue con Edward a Cleaverly para intentar estudiar juntos.
- ¡Qué empalagosos estáis! – se quejó Akane.
- ¡Envidiosa¡ - bromeó Bridget - ¿quieres que te ayude?
- No hace falta. Creo que voy a molestar un rato a Alan – y salió corriendo.
Deseaba saber algo de Oliver, saber cómo se sentía, así que cerro los ojos y concentrándose fue buscando la voz del capitán de Quidditch de Nidelty por todo el castillo. Sabía que no era una buena idea y, en el fondo no le gustaba, pero extrañaba escuchar su voz. Finalmente lo encontró en la biblioteca junto con James y Roger, hablando en susurros acerca de que le estaba costando encontrar un sustituto de Vera.
- Puff, no se cómo voy a encontrar tan rápido un cazador. Mañana son las pruebas, sólo espero que los aspirantes estén en plenas condiciones ¡Madre mía! ¡tenemos que jugar con Weed! ¡maldita sea Vera! ¿por qué justo en este partido? – se preguntaba Oliver totalmente resignado.
- Oliver – protestó James - ¡deja ya a mi hermana! Es la mejor cazadora que te vas a encontrar en este colegio y lo sabes. ¿Te has molestado en preguntar qué le pasó? Nooo claro, tú sólo le gritaste. Sé que a mi hermana le pierden las formas, pero también sé que no fue la causante de lo ocurrido.
- Cálmate James – aconsejó Roger -. James tiene razón Oliver.
Oliver no tuvo tiempo de responder porque la profesora Swatch, que estaba haciendo guardia en la biblioteca, los mandó callar.
Vera dejó de escuchar. Estaba totalmente desanimada al comprobar que Oliver estaba decepcionado con ella. No podía creer que creyese que tenía la culpa, así que comenzó a hacer los deberes que tenía pendientes antes de bajar a la sala común donde había quedado con Percy.
viernes, 9 de octubre de 2009
CAPITULO 12: AL ATAQUE (3ª Parte)
- Dejadle esto a los mayores – dijo el centauro, y, en ese momento, se le unieron Orzo Strawberry y Seeley Abott.
- -¡Bichos de mierda! – exclamó Orzo al ver cómo los hechizos de los pálidos lo dejaban todo chamuscado.
- Les enseñaremos lo estúpido que ha sido devastar nuestro bosque – rugió el centauro.
- No seáis imprudentes – sugirió Seely.
No lo escucharon y con un grito se lanzaron a la espesura del bosque.
Se oyeron dos notas en el aire y Seely miró atrás. Era Xera Finch que había hecho sonar un cuerno que conservaba de su última batalla. Casi al instante una ola de flechas disparadas por los alumnos de tiro con arco de Faldon llenaron el cielo. Las saetas cayeron sobre las extremidades de algunos pálidos que salían heridos del bosque.
Un relámpago dorado cayó del cielo. Lo había lanzado Harrison Kingsley y logró que los pálidos corriesen desorientados a un lado y a otro. Acto seguido, un viento pavoroso azotó a los pálidos e hizo que comenzaran a enfrentarse unos pálidos con otros. Madeline Cope sonreía tras comprobar que no había perdido su toque.
El caos dio una oportunidad perfecta a los profesores de Faldon . Brian Manson paralizaba a los que se enfrentaban entre sí. Uno de los pálidos intentó huir y Brian le lanzó una poción a la espalda que hizo que el guerrero cayera fulminado al suelo.
Aún se oía mucho ruido de lucha y Xera Finch ordenó a los alumnos que lanzaran otra lluvia de flechas. En ese momento unas llamas verdes salieron del bosque en dirección al castillo y Elaine Swatch las detuvo hasta que cambiaron de color y se desvanecieron.
Mientras tanto, en el centro del bosque, Nadine permanecía agazapada detrás de las rocas con sus compañeros. Cerró los ojos y se concetró. Edward la miró con preocupación pero luego sintió una presión en la tierra, una presión que avanzaba hacia Hachan La Vey y sus acólitos. De repente, debajo de sus caballos, brotaron todo tipo de raíces que crecían a una velocidad poco natural. Un caballo tropezó y cayó al suelo con su jinete. Otros caballos relinchaban histéricamente cuando sus patas quedaban enredadas y luchaban por mantenerse en pie. Los jinetes caían, se retorcían y luchaban por mantenerse en pie, pero Hachan La Vey había logrado huir.
Llegaron los centauros y algunos profesores acompañados de los guardias del Concilio y las raíces les dejaron el camino abierto. Una vez que los jinetes estaban apresados, Edward tocó suavemente a Nadine y ésta abrió los ojos. Las raíces volvieron a desaparecer de inmediato y los chicos salieron de su escondite.
- -¡Bichos de mierda! – exclamó Orzo al ver cómo los hechizos de los pálidos lo dejaban todo chamuscado.
- Les enseñaremos lo estúpido que ha sido devastar nuestro bosque – rugió el centauro.
- No seáis imprudentes – sugirió Seely.
No lo escucharon y con un grito se lanzaron a la espesura del bosque.
Se oyeron dos notas en el aire y Seely miró atrás. Era Xera Finch que había hecho sonar un cuerno que conservaba de su última batalla. Casi al instante una ola de flechas disparadas por los alumnos de tiro con arco de Faldon llenaron el cielo. Las saetas cayeron sobre las extremidades de algunos pálidos que salían heridos del bosque.
Un relámpago dorado cayó del cielo. Lo había lanzado Harrison Kingsley y logró que los pálidos corriesen desorientados a un lado y a otro. Acto seguido, un viento pavoroso azotó a los pálidos e hizo que comenzaran a enfrentarse unos pálidos con otros. Madeline Cope sonreía tras comprobar que no había perdido su toque.
El caos dio una oportunidad perfecta a los profesores de Faldon . Brian Manson paralizaba a los que se enfrentaban entre sí. Uno de los pálidos intentó huir y Brian le lanzó una poción a la espalda que hizo que el guerrero cayera fulminado al suelo.
Aún se oía mucho ruido de lucha y Xera Finch ordenó a los alumnos que lanzaran otra lluvia de flechas. En ese momento unas llamas verdes salieron del bosque en dirección al castillo y Elaine Swatch las detuvo hasta que cambiaron de color y se desvanecieron.
Mientras tanto, en el centro del bosque, Nadine permanecía agazapada detrás de las rocas con sus compañeros. Cerró los ojos y se concetró. Edward la miró con preocupación pero luego sintió una presión en la tierra, una presión que avanzaba hacia Hachan La Vey y sus acólitos. De repente, debajo de sus caballos, brotaron todo tipo de raíces que crecían a una velocidad poco natural. Un caballo tropezó y cayó al suelo con su jinete. Otros caballos relinchaban histéricamente cuando sus patas quedaban enredadas y luchaban por mantenerse en pie. Los jinetes caían, se retorcían y luchaban por mantenerse en pie, pero Hachan La Vey había logrado huir.
Llegaron los centauros y algunos profesores acompañados de los guardias del Concilio y las raíces les dejaron el camino abierto. Una vez que los jinetes estaban apresados, Edward tocó suavemente a Nadine y ésta abrió los ojos. Las raíces volvieron a desaparecer de inmediato y los chicos salieron de su escondite.
lunes, 18 de mayo de 2009
CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (7ª parte)
Llegaron a tiempo al invernadero, la profesora Elaine Swatch aún no había llegado. Todos los alumnos estaban colocados en unos taburetes y habían dejado sus libros encima de las mesas. La mayoría se mantenía en silencio porque era una de las normas de la profesora, no había sido la primera vez que al entrar se había encontrado a algunos alumnos armando revuelo y los había expulsado. La mayoría se estaba comunicando a susurros y gestos, incluso el pusilánime de Eddie McFlurry que gesticulaba con Charlie Rivers.
- ¿Te gustan las plantas Nadine? – susurró Neville -. Ya verás como disfrutarás esta clase.
Nadine asintió mientras se preguntaba mentalmente cómo enseñaría la profesora Swatch al mismo tiempo que echaba un vistazo por el invernadero. Se encontró con la mirada de Edward Pattinson y se quedó paralizada. No apartó la mirada y se dio cuenta que su tez no era tan pálida. Sus ojos tenían un punto de curiosidad y ya no parecían hostiles.
- Buenos días chicos – saludó Elaine Swatch -, hoy tendremos una clase práctica así que vamos al fondo del invernadero. Hoy – continuó sin detener el paso – estudiaremos las Dormitus, es una planta importante y quiero que toméis las precauciones pertinentes – llegó al fondo del invernadero y se dio la vuelta dirigiéndose a la cara de todos los alumnos -. Quiero que os pongáis los guantes, las máscaras y los monos. Debéis tener la piel totalmente cubierta ya que si os la tocan os dormiréis profundamente y su antídoto tarda doce horas en hacer efecto. ¿Lo habéis entendido? ¿alguna pregunta?.
- Profesora – era Neville.
- Sí Neville.
- ¿Qué es más eficaz, la planta Dormitus o la poción Opius Dormitus?
- La planta es siempre más eficaz. La poción tiene unos efectos secundarios algo desagradables – explicó la profesora -. ¿Alguna pregunta más? No. Pues comencemos. Vamos a sacarla y ver cómo se comporta al contactar con un cuerpo.
- Akane – dijo Vera -. Tápate bien no sea que te duermas y estés más veinticuatro horas seguidas roncando.
- Ten cuidado tú no te toque esa bocaza tuya y no puedas subirte a una escoba – contestó Akane.
- Callaos ya – ordenó Bridget.
Neville y Nadine charlaban sobre hierbas mientras comprobaban como la Dormitus se movía por todo el cuerpo de Nadine intentando buscar un trozo de piel al qué pegarse. Nadine sonreía por las cosquillas que le hacía y se sorprendía de los conocimientos de Botánica de Neville, sería un buen compañero. Cuando acabaron dejaron las plantas en sus macetas. Eddie y Charlie Rivers se burlaban de Neville y Nadine haciendo una burda imitación de sus voces, en ese momento Edward Pattinson cogió rápidamente una Dormitus y se la tiro encima de modo que cayeron al suelo fulminados por el sueño.
- Profesora Swatch – la llamó Edward – creo que estos dos han tocado una planta.
La profesora se acercó rápidamente.
- Siempre los mismos – comentó entre dientes totalmente irritada mientras cogió la Dormitus con unos guantes y la dejó en una maceta – Edward por favor.
- Sí profesora.
- ¿Te importaría decirle a Harry y a Charlie que vengan a llevarse a estos a la enfermería para que tu madre les de el antídoto?
- Por supuesto que no profesora.
Los alumnos salieron riéndose del invernadero. Seguro que iban a salir en el Chismorrero
- ¿Te gustan las plantas Nadine? – susurró Neville -. Ya verás como disfrutarás esta clase.
Nadine asintió mientras se preguntaba mentalmente cómo enseñaría la profesora Swatch al mismo tiempo que echaba un vistazo por el invernadero. Se encontró con la mirada de Edward Pattinson y se quedó paralizada. No apartó la mirada y se dio cuenta que su tez no era tan pálida. Sus ojos tenían un punto de curiosidad y ya no parecían hostiles.
- Buenos días chicos – saludó Elaine Swatch -, hoy tendremos una clase práctica así que vamos al fondo del invernadero. Hoy – continuó sin detener el paso – estudiaremos las Dormitus, es una planta importante y quiero que toméis las precauciones pertinentes – llegó al fondo del invernadero y se dio la vuelta dirigiéndose a la cara de todos los alumnos -. Quiero que os pongáis los guantes, las máscaras y los monos. Debéis tener la piel totalmente cubierta ya que si os la tocan os dormiréis profundamente y su antídoto tarda doce horas en hacer efecto. ¿Lo habéis entendido? ¿alguna pregunta?.
- Profesora – era Neville.
- Sí Neville.
- ¿Qué es más eficaz, la planta Dormitus o la poción Opius Dormitus?
- La planta es siempre más eficaz. La poción tiene unos efectos secundarios algo desagradables – explicó la profesora -. ¿Alguna pregunta más? No. Pues comencemos. Vamos a sacarla y ver cómo se comporta al contactar con un cuerpo.
- Akane – dijo Vera -. Tápate bien no sea que te duermas y estés más veinticuatro horas seguidas roncando.
- Ten cuidado tú no te toque esa bocaza tuya y no puedas subirte a una escoba – contestó Akane.
- Callaos ya – ordenó Bridget.
Neville y Nadine charlaban sobre hierbas mientras comprobaban como la Dormitus se movía por todo el cuerpo de Nadine intentando buscar un trozo de piel al qué pegarse. Nadine sonreía por las cosquillas que le hacía y se sorprendía de los conocimientos de Botánica de Neville, sería un buen compañero. Cuando acabaron dejaron las plantas en sus macetas. Eddie y Charlie Rivers se burlaban de Neville y Nadine haciendo una burda imitación de sus voces, en ese momento Edward Pattinson cogió rápidamente una Dormitus y se la tiro encima de modo que cayeron al suelo fulminados por el sueño.
- Profesora Swatch – la llamó Edward – creo que estos dos han tocado una planta.
La profesora se acercó rápidamente.
- Siempre los mismos – comentó entre dientes totalmente irritada mientras cogió la Dormitus con unos guantes y la dejó en una maceta – Edward por favor.
- Sí profesora.
- ¿Te importaría decirle a Harry y a Charlie que vengan a llevarse a estos a la enfermería para que tu madre les de el antídoto?
- Por supuesto que no profesora.
Los alumnos salieron riéndose del invernadero. Seguro que iban a salir en el Chismorrero
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viernes, 13 de marzo de 2009
CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (6ª parte)
Tras un grito de asombro y miedo ahogado y entre el escándalo formado, apareció de repente Harrison Kingsley aun tosiendo y medio riéndose acertó a calmar el ambiente.
- Calmaos, calmaos mis queridos alumnos y sed, sinceramente, bienvenidos a Faldon Rest, vuestra escuela de magia y vuestra casa. Confío en que los alumnos de primero puedan dormir esta noche, ejem.
- Primero, permítanme presentarme, soy el Director Harrison Kingsley y también seré su profesor de Lógica Mágica. Bien, deseo que el viaje hasta aquí haya sido tranquilo y que todo el mundo realice el esfuerzo necesario para ser digno de su casa asignada. Antes de pasar a contarles las normas de esta escuela quisiera presentarles a los que serán sus profesores este año.
Y así con voz solemne y respetuosa, el director Kingsley comenzó mientras los profesores iban apareciendo en sus respectivos asientos en medio de una niebla fina y brillante.
- Veamos…. – comenzó a carraspear para seguir – les presento a la Subdirectora Madeline Cope, profesora de Metamorfosis Corporal y Jefa de la Casa Wallace y… a la que debo dar las gracias por su perfecto hechizo de bienvenida que ya por mi edad no he sabido soportar… Gracias Sra. Cope.
Se escucharon aplausos y silbidos de admiración…
- Por favores chicos, presten atención…ejem, sigamos. El Sr. Sean Butler será su profesor de Educación de Juegos Mágicos. La Sra. Elaine Swatch, profesora de Botánica. Lola Rappelson, profesora de Adivinación. La Sra. Angela Cooper, profesora de Numerología y Tarot y Jefa de la Casa de los Weed. El Sr. Orzo Strawberry, profesor de Vuelo.
Orzo apareció de la nada sobrevolando las cabezas de los alumnos montado en una Limbus Sabbath 2009, de ultima generación.
- Es increíblemente bonita la nueva Limbus, estoy deseando montarme en ella pero…. Esta parece, mmm... no sé, ¡distinta, tiene forma de guitarra!, jajaja – dijo entusiasmado James Gram dando un codazo a Oliver.
- Ya sabes como es el Profesor Strawberry, es un friki del tunning de escobas desde que tuvo un affaire con la mujer del mecánico del taller del pueblo, Debra Wheels, jajajá – le contesto Oliver riéndose.
Mientras, seguían apareciendo profesores tras escuchar sus nombres.
- El Sr. Claris Pattinson, profesor de Salud Ambiental, vuestro medico y Jefe de la Casa Nidelty. El Sr. Xera Finch, profesor Contra la Magia Oscura y Jefe de la Casa Cleaverly. El Sr. Rupert Hardis, nueva incorporación de este año que será profesor de Historia Mágica. El Sr. Seely Aboot, profesor de natación. Y por ultimo, el Sr. Brian Manson, profesor de Química Pocimal.
De repente se quedó todo en silencio, la aparición del Sr. Manson siempre era inquietante hasta para los nuevos.
- Y por ultimo, no quiero demorar mas la cena… debo de advertirles y recordarles las normas de Faldon:
- Las clases comienzan puntualmente a las 08:00. No esta permitido salir del colegio a partir de las 8 de la tarde y de las Casas a partir de las 10 de la noche. Esta prohibido entrar en el bosque sin la compañía de un profesor y menos por la noche así como bajar a las mazmorras.
“Las normas se hicieron para romperlas” pensaba Bridget Morgan mirando hacia la mesa de los Weed.
- Calmaos, calmaos mis queridos alumnos y sed, sinceramente, bienvenidos a Faldon Rest, vuestra escuela de magia y vuestra casa. Confío en que los alumnos de primero puedan dormir esta noche, ejem.
- Primero, permítanme presentarme, soy el Director Harrison Kingsley y también seré su profesor de Lógica Mágica. Bien, deseo que el viaje hasta aquí haya sido tranquilo y que todo el mundo realice el esfuerzo necesario para ser digno de su casa asignada. Antes de pasar a contarles las normas de esta escuela quisiera presentarles a los que serán sus profesores este año.
Y así con voz solemne y respetuosa, el director Kingsley comenzó mientras los profesores iban apareciendo en sus respectivos asientos en medio de una niebla fina y brillante.
- Veamos…. – comenzó a carraspear para seguir – les presento a la Subdirectora Madeline Cope, profesora de Metamorfosis Corporal y Jefa de la Casa Wallace y… a la que debo dar las gracias por su perfecto hechizo de bienvenida que ya por mi edad no he sabido soportar… Gracias Sra. Cope.
Se escucharon aplausos y silbidos de admiración…
- Por favores chicos, presten atención…ejem, sigamos. El Sr. Sean Butler será su profesor de Educación de Juegos Mágicos. La Sra. Elaine Swatch, profesora de Botánica. Lola Rappelson, profesora de Adivinación. La Sra. Angela Cooper, profesora de Numerología y Tarot y Jefa de la Casa de los Weed. El Sr. Orzo Strawberry, profesor de Vuelo.
Orzo apareció de la nada sobrevolando las cabezas de los alumnos montado en una Limbus Sabbath 2009, de ultima generación.
- Es increíblemente bonita la nueva Limbus, estoy deseando montarme en ella pero…. Esta parece, mmm... no sé, ¡distinta, tiene forma de guitarra!, jajaja – dijo entusiasmado James Gram dando un codazo a Oliver.
- Ya sabes como es el Profesor Strawberry, es un friki del tunning de escobas desde que tuvo un affaire con la mujer del mecánico del taller del pueblo, Debra Wheels, jajajá – le contesto Oliver riéndose.
Mientras, seguían apareciendo profesores tras escuchar sus nombres.
- El Sr. Claris Pattinson, profesor de Salud Ambiental, vuestro medico y Jefe de la Casa Nidelty. El Sr. Xera Finch, profesor Contra la Magia Oscura y Jefe de la Casa Cleaverly. El Sr. Rupert Hardis, nueva incorporación de este año que será profesor de Historia Mágica. El Sr. Seely Aboot, profesor de natación. Y por ultimo, el Sr. Brian Manson, profesor de Química Pocimal.
De repente se quedó todo en silencio, la aparición del Sr. Manson siempre era inquietante hasta para los nuevos.
- Y por ultimo, no quiero demorar mas la cena… debo de advertirles y recordarles las normas de Faldon:
- Las clases comienzan puntualmente a las 08:00. No esta permitido salir del colegio a partir de las 8 de la tarde y de las Casas a partir de las 10 de la noche. Esta prohibido entrar en el bosque sin la compañía de un profesor y menos por la noche así como bajar a las mazmorras.
“Las normas se hicieron para romperlas” pensaba Bridget Morgan mirando hacia la mesa de los Weed.
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