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miércoles, 3 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (3ª parte)

La siguiente clase fue en el invernadero con la profesora Swatch. Edward entró justo cuando la profesora comenzaba a hablar y se situó al lado de Nadine. Ella pensó que él la distraía. Olía muy bien, oscuro y picante, como aquella mañana. Edward le dirigió una sonrisa torcida y una mirada que probablemente mataría a todas las chicas en un radio de cien metros. Se golpeó la mano cuando alcanzaba raíz de heliotropo y se concentró en los detalles del experimento que les proponía la profesora.

Se concentraron tanto en la práctica que ni Nadine ni Edward escucharon pisadas detrás de ellos. Lo primero que Nadine notó fue una quemazón en la parte baja de su espalda. Soltó el polvo de fresno y comenzó a gritar. Edward se giró y sujetó del cuello a una chica que se estaba marchando.

Eva Roderick. Gritó y golpeó a Edward, pero no la soltó y comenzó a levantarla en el aire. Nadine gemía de dolor, tratando de girarse para ver qué pasaba en su espalda y pudo ver que Edward estaba tratando de contenerse. La profesora Swatch llegó corriendo y el resto de los alumnos miraban lo sucedido.

- ¡Oh dios mío! – exclamó la profesora. Cogió un poco de galega que llevaba siempre consigo -. Siéntate en un taburete Nadine. Tú – exclamó señalando a Neville Livingstone – avisa al profesor Pattinson y a su mujer.

Mientras Nadine trataba de respirar, la profesora rompió lo que quedaba de la camisa del uniforme y le frotó la espalda con la galega. Nadine trató de no llorar. La quemazón iba disminuyendo mientras la galega iba haciendo su trabajo. Miró hacia arriba y vio cómo Edward aún sujetaba a Eva, pero los estaban separando el resto de los alumnos.

- ¡Ha sido un accidente! – gritó la chica -. Me he tropezado yo no quería…

- ¡Hoy no trabajamos con ajenjo! – gritó secamente -. No tenías razón alguna para andar por ahí con él. ¿Te duele mucho Nadine?

- Eh… estoy bien – dijo Nadine, aunque en realidad no lo estaba. Se sentía mareada, enferma y comenzaba a tener frío, por lo que trató de taparse.

- No, no podemos dejar que nada te toque la espalda. La quemadura ha afectado a la piel.

La profesora se giró hacia Eva Roderick y levantó un dedo hacia ella.

- Tú vas a hablar ahora mismo con el director. No toleraré este ataque en mi clase. Haré lo posible para que te expulsen. No me importa quienes sean tus padres.

Nadine vio como Edward le susurraba algo a Eva al oído, demasiado bajo para que Nadine pudiera escucharlo, pero no debía ser bueno por la cara que había puesto la chica.

- ¿Profesora? – preguntó Nadine – me mareo… - y se desmayó.

Cuando Nadine despertó, estaba de lado, y notó una ola de calor. Medio dormida. Había alguien sentado a su lado, un chico. Parpadeó varias veces hasta que se dio cuenta de que era Edward. “¿Edward en mi habitación? No, espera, esto no es mi habitación, es otro sitio”

lunes, 11 de enero de 2010

CAPÍTULO 16: Silncio y Muerte (3ª parte)

No muy lejos de allí, unos compartimentos detrás, Akane, Nadine y Vera mantenían una conversación.

- Se me ha ocurrido una idea durante las vacaciones – dijo Vera -. Sólo es una idea, así que agradecería que no saliera de aquí, aún no se lo he dicho a James – miró a sus compañeras con nerviosismo – creo… que ha llegado el momentos de… que actuemos por nuestra cuenta.

- ¿A qué te refieres con eso? – preguntó Akane recelosamente.

- Me refiero a investigar y luchar por nuestra cuenta – explicó Vera.

- ¿Pretendes que luchemos contra Saumort por nuestra cuenta? – inquirió Nadine.

- Eh… ¿sí? – contestó Vera.

- ¿A espaldas de los profesores? – siguió Nadine.

Vera asintió.

- ¿A espaldas de mi padre? – exclamó Nadine.

- También será a espaldas de los míos – contestó Vera. Eso acalló a Nadine.

- Por mí de acuerdo. Ambros ha estado tan protector estas vacaciones que llegó a agotarme. Hacer algo a sus espaldas servirá para desquitarme.

- Nadine, razona – pidió Vera -. Tenemos que prepararnos. Se trata de asegurarnos que sepamos defendernos.

- No podremos hacer gran cosa nosotras solas – repuso Nadine.

- No, pero si somos más de tres sí ¿no creéis?

- Pero… yo… yo no puedo – tartamudeó Nadine.

- ¡Claro que puedes no te quejes! - espetó Akane -. ¿Acaso olvidaste tus poderes?

- Lo único que he hecho hasta ahora ha sido lo primero que se me ha pasado por la cabeza. No tenía ningún plan – gritó Nadine - ¿acaso tú tienes uno? – le preguntó a Akane.

- Pues no, pero entre todos podemos conseguir algo ¿no crees?

- Nadine – dijo Vera en tono tranquilizador – no se trata de luchar directamente con Saumort, pero debemos saber a qué enfrentarnos y cómo defendernos.

- ¿Y quién sugieres que se una a nosotras? ¿Bridget? Es una alma en pena. ¿Tu hermano? Bueno… tu hermano seguro que se apunta…

- Podemos sondear a la gente – sugirió Akane -. Neville seguro que se apunta.

viernes, 11 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (10ª parte)

Se introdujo en el pasadizo seguido de Brian Manson y Angela Cooper. Su faceta de amable director desapareció para dar paso al gran brujo que llevaba dentro. Percibía una amenaza, pero el peligro se ocultaba.

- No deben quedar más de cuatrocientos metros antes de llegar a la salida del bosque – dijo la profesora Cooper.

Harrison la mandó callar con un gesto de la mano.

- Brian revisa las mazmorras – pidió el director – Angela, vuelve al castillo y trae a Xera.

- Pero… - comenzó a protestar la profesora.

- Pero nada – la cortó de inmediato - ¡Haz lo que te digo! – ordenó en un murmullo.

Una vez solo continuó andando y maldijo en silencio percatándose de que por allí no habría algún modo de escape para alguien como Neville “habrá que cerrar las mazmorras” pensó. Distinguió a lo lejos a alguien ataviado con una vestimenta oscura. El desconocido advirtió la presencia del director y empezó a alejarse.

- ¿No me quieres asustar a mí?

Ya quedaban pocos metros para salir al exterior y Harrison decidió bloquear la salida. La figura oscura parecía nerviosa, se dio la vuelta dispuesto a enfrentarse al director, pero no contó con el inmenso poder del brujo.

- Déjame salir viejo.

- No – contestó con voz profunda.

Harrison levantó su mano izquierda dispuesto a lanzarle un hechizo cuando entró en un estado de semiinconsciencia, con la cabeza caída hacia delante y la barbilla apoyada en el pecho. De repente se notaba agotado, intentó hablar sin éxito, su boca no le obedecía y, finalmente, cayó al suelo, pero no fue cuestión de magia, recibió un golpe en la cabeza de una figura encapuchada que había surgido detrás de él.

- Has tardado – refunfuñó el desconocido.

- Si no hubieses intentado jugar con ese niño no habría pasado nada ¡inútil! – le contestó una voz que provenía de detrás del director – por tu culpa cerrarán el pasadizo y no podréis entrar en el castillo con tanta facilidad.

- Ya encontrarás el modo, siempre lo haces.

- ¿Ah sí? Díme ¿cómo lo voy a lograr? ¿sospecharán de todo el mundo que trabaje en el castillo? ¡Estúpido!

Se oían pasos que venían del castillo

- ¡Vete antes de que nos descubran a los dos! – ordenó la figura detrás del director.

El desconocido logró traspasar la puerta y el personaje que había golpeado al director orbitó fuera del pasadizo a tiempo de que no los descubriesen Xera Finch y Claris Pattinson.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (9ª parte)

Media hora después de que diesen las diez de la noche, Neville salía de la mazmorra en la que Brian Manson daba las clases de pociones. Había sido castigado por estornudar y esparcir polvo de mandrágora por toda la mazmorra y le tocó limpiarla después de la cena.

Allí abajo no había nadie y estaba muy oscuro. A Neville no le hacía gracia la quietud, por eso se detuvo de golpe cuando vio en la entrada del pasadizo que comunicaba Faldon con el exterior, la silueta de alguien que aguardaba de pie. Los separaban unos veinte metros.

El desconocido no alteró su postura cuando Neville le habló.

- ¿Hola? ¿quién es usted?

Nada. Silencio. El tipo se mantenía tan estático como una piedra.

- ¿Profesor Manson? – sabía que no era él, pero su mente le decía que era la única opción lógica - ¿es usted profesor?

Neville dio varios pasos continuando su camino pero sin dejar de mirar la figura. Estaba muy nervioso, la situación era muy extraña y siniestra. Aceleró el paso para llegar al final del pasillo y al vestíbulo del castillo donde seguramente estarían Harry, Billy y Charlie.

La silueta entre las sombras inició un lento movimiento hacia el muchacho, y Neville se detuvo como si le hubieran clavado los pies en el suelo, completamente aterrado. Unas décimas de segundo después Neville gritó y echó a correr, jamás había sentido tanto miedo.

Llegó a la puerta del vestíbulo y entró en él. Allí no había nadie, así que cerró la puerta a toda velocidad. Se pasó la mano por la frente para quitarse el sudor y, sin separarse mucho, alcanzó una mesa y una pequeña estantería que utilizó para bloquear la puerta. Después intentó adivinar qué podía estar pasando al otro lado, no se escuchaba nada.

Neville se apartó lentamente de la puerta, temeroso de que cualquier ruido provocado por sus pasos, precipitase algo desagradable y, cuando vio que la mesa y la estantería se movían impulsados por la puerta, decidió no quedarse y corrió despavorido a buscar ayuda.

Harrison Kingsley estaba supervisando los preparativos de la fiesta de navidad con la subdirectora cuando escuchó los gritos de Neville.

- ¿Se puede saber qué te pasa Neville? – preguntó un sorprendido director.

Neville relató lo sucedido e inmediatamente el director decidió bajar a las mazmorras.

- No vayas solo – pidió la profesora Cope.

- Tranquila Madeline, tú lleva al chico a su casa y avisa a los demás.

Cuando el director llegó a la puerta que llevaba a las mazmorras vio la mesa y la estantería que bloqueaban la puerta. Las apartó con un gesto de su mano derecha y, justo en el momento en el que iba a abrir la puerta, llegaron Brian Manson y Angela Cooper.

- No vaya solo director – aconsejó la profesora Cooper.

Harrison no contestó y se limitó a abrir la puerta.

viernes, 28 de agosto de 2009

CAPÍTULO 10: ALL HALLOW'S EVE (9ª parte)

Los alumnos apagaron la iluminación de la torre para no ser vistos desde el bosque y la gran mayoría abandonaron la fiesta a toda prisa para refugiarse en sus dormitorios. En la torre solo se quedó un pequeño grupo que tenía puestos los cinco sentidos en el bosque.

Thomas Rohan seguía mirando por el telescopio. El grupo de jinetes se dispersó y no se oyó nada más.

- Se han ido – confirmó Thomas.

- Deberíamos avisar a los profesores – sugirió Chester.

- Será mejor que lo hagamos cuanto antes – afirmó Jasper -. Id a los dormitorios, será mejor que vean aquí al menor número posible de alumnos.

Oliver y James obligaron a Vera a salir de la torre y ésta obedeció. A Alan le costó trabajo hacer que Akane se fuera, finalmente tuvo que irse con ella ante el temor de que montara un escándalo. Neville cogió a Samantha de la mano para acompañarla y Claire se encargó de sacar de allí a los alumnos que quedaban de Cleaverly. Edward rodeó a Nadine con el brazo en ademán protector y, en cuanto salieron de la torre, la condujo rápidamente a los dormitorios de Nidelty.

- No vayas al bosque ahora – rogó Nadine.

- Mi padre no me dejaría – contestó Edward intentando tranquilizarla.

- Vamos Edward – le instó Alan.

- Sí – contestó -.Ya voy.

Edward alzó una mano inconscientemente y acarició delicadamente la cara de Nadine. Ésta se acaloró con el tacto, si no hubiese tantos testigos delante le habría besado. Edward lo comprendió y le dedicó una traviesa sonrisa.

- ¡Dejadlo ya tortolitos! – sugirió James con tono de burla.

Edward suspiró y se dio la vuelta dejando a una Nadine pasmada en el quicio de la puerta de su dormitorio. No quería dejarla allí sola.

- Deja de pensar en ella un rato – le dijo Emmett al oído.

- Esto no se apaga así como así Em.

- No quiero parecer un idiota insensible, pero deberías hacerlo.

- No puedo evitarlo, estoy preocupado.

- Ella está a salvo en su habitación así que déjalo ya.

Cuando llegaron al salón de la fiesta se encontraron s Brian Manson con su banda apurando las últimas bebidas.

- ¿Se puede saber qué ocurre aquí? – preguntó Brian.

Los alumnos explicaron lo ocurrido. El profesor Manson dejó la bebida y se dirigió corriendo a la torre de astronomía. Cuando llegó se encontró allí con el director Kingsley, con Rupert Hardis, Orzo Strawberry y Madeline Cope discutiendo sobre las medidas a tomar.

- Avisaré a los Guardianes del Concilio – dijo Madeline mientras salía de la torre.

- Yo iré al bosque – declaró un Orzo Strawberry totalmente despejado.

- Y yo – se sumó Brian -. Tengo ganas de encontrarme con Hachan y tener unas palabras con él.

- ¿Por qué? – preguntó Orzo.

- No es asunto tuyo.

lunes, 24 de agosto de 2009

CAPÍTULO 10: ALL HALLOW'S EVE (7ª parte)

Cerca de la sala de lectura, donde Oliver y Vera seguían “conociéndose”, la fiesta oficial de Halloween se apagaba disimuladamente, los invitados se iban escapando de forma ordenada y discreta hacia la Torre de Astronomía donde ya empezaba la fiesta alternativa de Halloween.

David Morgan había encantado una de las puertas de los baños para que actuase de traslador y así poder aparecer en la Torre sin tener que atravesar los pasillos del Colegio y sortear la vigilancia de los profesores.

La Circle Line, con el profesor Manson a la cabeza, seguía tocando, los alumnos de Weed apenas se daban cuenta que algunos de los alumnos del resto de las Casa nunca volvían de los baños. Entre ellos, se encontraban Nadine y Edward.



Edward aprovechó un corto apagón de luz para robarle un beso a su diosa griega y susurrarle:
- Agárrate de mi mano, ahora nos toca a nosotros.

Nadine acertó a darle la mano, sorprendida y emocionada y salieron corriendo hacia los baños. En menos de dos minutos se encontraban riéndose en la Torre de Astronomía junto a Neville y Samantha que ya llevaban en buen rato allí. El resto de los Pattinson, David y Travis Morgan y algunos Erasmus se unieron minutos mas tarde. Solo faltaban, la Novia Cadáver y María Antonieta. Akake McGregor y Bridget Morgan, respectivamente, aun seguían haciéndole los coros a la Circle Line y brindando ya con la cuarta Diademita de la noche. Alan Knightley se acerco a ellas por detrás, agarrandolas por la cintura y acercandolas hacia su cuerpo las aviso sutilmente que debían irse:

- Señorita Cadáver y Señorita Antonieta, les recuerdo que la “fiesta” sigue allí donde se juntan las estrellas y constelaciones y que para llegar debemos acudir a los tan limpios excusados de esta nuestra adorada Escuela.
- ¿Por que hablas con tanto misterio, Alan? – contesto Akane gritando - ¡¡ya sabemos donde esta la fiesta clandestina!!
- Sshh… ¿quieres hablar mas bajito?...o ¿quieres que los de Weed nos vuelvan a arruinar la fiesta? – saltó enseguida Alan.
- Tranquilos, los demás están mas borrachos que nosotras y con los gritos de Brian Manson no se han enterado – le tranquilizó Bridget.
- Ufff..., menos mal… - suspiro aliviado Alan, consciente que su huida era una traición a su Casa- Saldré primero y en dos o tres minutos vosotras, ¿de acuerdo?
- Vale – asintió Bri.
- Porque tu lo digas… y si son cinco minutos ¿Qué?
- Akane, deja de beber, ahora – Alan, salió andando y silbando de la fiesta, guiñándoles un ojo antes de salir por la puerta.


A los pocos minutos, las chicas de Nidelty salieron a retocarse el maquillaje hacia los baños. Estaban a punto de entrar en el traslador cuando Bridget sujetó a Akane de un brazo y la giró.

- Espera, yo no voy.
- ¿Por qué?
- Me voy de viaje con Harry, esta noche
- ¿Cómo?
- Si, lo llevamos planeando hace tiempo. Esta mañana antes del desayuno, mientras colocábamos los hechizos protectores en la Torre de Astronomía, lo decidimos. Seria hoy, lleva meses perfeccionando la técnica de orbitar.
- Vamos, que te vas a escapar, jijiji.
- Bueno, oficialmente me voy a pasar el fin de semana con mi tía Avelina, al pueblo. Tengo permiso firmado de mi padre para un par de visitas familiares al año.
- Ajajá, lo tienes todo controlado. ¿Y donde os vais?
- A Santa Fe, México, volveremos el domingo.
- Pues nos vemos el domingo. Disfruta y no te preocupes, ya me encargo de decírselo a Vera y Nadine. Por cierto, ¿donde esta Vera?...

viernes, 31 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (7ª parte)

Nadine fijó su vista en su Diademita al ver que Edward se acercaba a la mesa. Quiso esconderse debajo de la mesa pero seguramente alguien comentaría algo al respecto, así que se quedó allí sentada.

- Bien – comenzó Vera mientras se sentaba a un lado de Nadine – he reunido a los que he podido.

- ¿Para qué? – preguntó Neville.

- Calla Neville – contestó Bridget amablemente -. Sentaos chicos.

Cada uno cogió una silla y se sentaron alrededor de la mesa. Edward se sentó al otro lado de Nadine, y ésta, al darse cuenta, no pudo evitar su cara de sorpresa. Era la primera vez que lo tenía tan cerca desde lo noche que habían descubierto el pasadizo a Broke Hills. Oliver y James se sentaron enfrente de Vera y Nadine, mientras que David se sentaba al lado de Akane. Robert se sentó al otro lado de Edward con la boca curvada en una expresión divertida.

- ¿Qué quieres Vera? – preguntó su hermano - ¿Qué te de la aprobación por lo bien que me escoges los pantalones delante de todo el mundo?

- ¡Qué gracioso James! – contestó Vera irónicamente – cualquiera diría que no sabes escoger solo la ropa. Bueno – comenzó – la semana que viene es Halloween y quería planear la fiesta no oficial, ¿tenéis alguna idea?

- ¡Es verdad! – exclamó Bri -. Con tanta competición había olvidado lo cerca que está Halloween.

- Si es que… – la riñó David – últimamente no sé dónde tienes la cabeza.

Vera sonrió por lo bajo, sabía que Bridget ocultaba algo jugoso.

- Pero habrá que tener cuidado – dijo Robert -. Después de la fiesta de los Erasmus estamos muy vigilados.

- Sí – afirmó Bridget -. Lo siento Nadine, pero el seta de tu padre nos tiene a Vera y a mí en el punto de mira desde aquel día.

- Ehh! – protestó Nadine – no te metas con mi padre.

- Tranquila Nadine – le dijo Edward con voz tranquila y musical – sé lo que es tener un padre profesor.

- Sabemos – señaló Robert.

- Sabemos – repitió Edward mirando a su hermano con enojo.

Nadine no sabía cuál era la mejor opción, si sonreír o meterse debajo de la mesa. El deslumbrante rostro de Edward era amable y franco y una leve sonrisa curvaba sus labios perfectos, lo que le hizo sentir confusa. ¿Se había imaginado todas sus groserías? ¿Por qué se comportaba ahora con amabilidad? Quería hablar, pero no se le ocurría nada convencional que contestar. La voz de David la sacó de su confusión.

- No os preocupéis. Los de 4º siempre preparamos buenas fiestas. Hemos estado hablando con el nuevo tabernero y tenemos algo pendiente para esa noche ¿verdad James?

- Síí – contestó James y se levantó de la silla – la fiesta ya está más que pensada – y sonrió mirando a los presentes – si me disculpáis – prosiguió mirando a Jess Turner - el deber me llama.

viernes, 24 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (4ª parte)

Neville había soñado que el túnel que llevaba a Broke Hills era mayor y se alargaba hasta extremos infinitos. Corría hacia el castillo y no llegaba nunca, una voz suave como un susurro le decía que aquél no era aún sitio para él.

Akane no corría en dirección al castillo porque resbalaba continuamente, había llovido torrencialmente y el túnel estaba encharcado. Las aguas eran frías y sentía calados hasta los huesos.

Bridget llegaba a la salida del túnel y comprobaba que la vegetación había crecido hasta el punto de no dejar abrir las verjas. Su instinto le recomendaba salir de allí cuanto antes pero no podía.

Vera caminaba lentamente, hacía rato que se encontraba perdida y eso que sabía que el túnel tenía una única dirección. Boqueó porque comenzaba a faltarle el aire y cayó de rodillas en medio de la oscuridad.

Nadine temblaba como una hoja. En el túnel, a lo lejos, había aparecido una criatura con el tamaño de un caballo. Una voz delicada con acento extranjero llegó desde detrás de aquella bestia. “Este no es sitio para niñas. Mantén tus pies lejos de aquí… o alimenta el túnel con tu vida”.

Cuando se juntaron en el desayuno decidieron no utilizar de nuevo el pasadizo que los llevara a Broke Hills. Por lo menos en una buena temporada.

Las pesadillas habían conseguido que los cinco tuvieran unas ojeras que delataran su cansancio.

- Edward te está mirando otra vez – le dijo Vera a Nadine.

- Pues no le mires – contestó Nadine apoyando la cabeza en su brazo derecho – yo no pienso hacerlo – y al ver que Vera no apartaba la mirada de la mesa de Cleaverly ,Nadine alzó la cabeza para asegurarse que Vera le hacía caso.

“Parece cansada” pensó Edward y volvió la mirada hacia su desayuno. Sentía cómo los ojos de sus hermanos le observaban y levantó la vista para enfrentarse a sus burlas, la noche anterior se habían ensañado con él y había logrado enfurecerlo hasta el punto de abandonar el dormitorio e ir a descansar a la enfermería.

- Vamos Edward – le riñó Emmett - no trates de resistirte, lo único que logras es parecer un idiota.

- Cállate Em –le dijo a Rosalie mientras le clavaba un codo en las costillas.

- Aw! – se quejó Emmett – eso ha dolido.

- Dejad en paz a Edward – pidió Alice – ya tuvo bastante anoche.

Edward gruño entre los dientes. Emmett no era una persona muy delicada y había logrado que Robert y Jasper colaboraran con él para poder atormentarle, por lo que se levantó de la mesa sin esperarlos para ir a clases. Cuando llegó al aula de Historia vio que Nadine ya estaba allí sentada. Miraba distraídamente el libro y no levantaba la cabeza ante el ruido provocado por los alumnos “sí, estará cansada” pensó de nuevo.

Movió su silla hacia atrás con innecesaria aspereza solo para llamar la atención de Nadine y lo consiguió. Ella no giró la cabeza pero vio como sus manos se movieron nerviosamente. “¿Por qué no se gira? Seguro que la he molestado. Tendré que pedirle disculpas”. Se inclinó hacia delante para hablar con ella pero Robert y Jasper llegaron en ese momento y decidió dejarlo para cuando no hubiese espectadores.

miércoles, 22 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (3ª parte)

- Pero eso es muy peligroso – manifestó Nadine -. Mi padre dice que se corre un riego muy grande.

- Así es – confirmó Avelina -. Harás bien en hacerle caso a tu padre. A ver, ¿por dónde iba?

- Entrar y salir del mundo de los muertos – señaló vera.

- Sí. A los 18 años Kadriya fue nombrada Suma Bruja de su poblado. Gracias a ella su pueblo fue capaz de vencer en los innumerables ataques por parte de los brujos de los poblados más cercanos, pero llegó un día en el que un hechicero que vivía en el Oasis de Farfara apareció en el pueblo de Kadriya dispuesto a apoderarse de sus conocimientos. Ella no pudo hacer nada, el brujo, más conocido como Odehd el Abyecto, acabó prácticamente con el pueblo entero, sólo unos pocos pudieron huir por un túnel que había en unas cuevas cercanas, entre ellos Kadriya.

Avelina hizo una pausa porque alguien bajaba por las escaleras del hostal. Se levantó y cerró la puerta del saloncito.

- No queremos que nadie os vea ¿verdad? –se sentó y continuó con la historia - Estuvo vagabundeando por el desierto entrando y saliendo continuamente del mundo de los muertos para poder comunicarse con sus familiares. Su pena era cada día más grande y dejó de relacionarse con las personas. Una noche, un hombre que iba vestido con una túnica marrón que le tapaba los pies, le pidió compartir la hoguera que la calentaba. Hablaron y hablaron hasta que el amanecer estaba próximo, y antes de que saliese el sol, el hombre misterioso partió bendiciendo a Kadriya para protegerla de los enemigos. Kadriya continuó visitando a sus muertos y su pena se fue cada vez mayor. El hombre misterioso volvió a los dos meses de su primera visita y se encontró a Kadriya tan desolada que decidió no dejarla sola y se la llevó con él. Habib, que así se llamaba el hombre, era uno de los brujos más sabios del Antiguo Egipto y también un nómada en una búsqueda continua de conocimientos mágicos. Junto a él logró alcanzar más equilibrio, y una vez recuperada volvió al poblado en el que se crió y se separó de Habib. Cuando volvió tenía 23 años y algunos de los supervivientes de la masacre que provocó Odehd la culpaban de lo que sucedió años atrás. Los muertos empezaron a advertirla que se acercaba otra vez un ataque y que esta vez no saldría bien parada, por lo que escondió en la gruta por la que escapó en el pasado numerosos grabados con los conocimientos que había adquirido a lo largo de su vida. Odehd volvió a por ella, pero ella no sucumbió a sus torturas y de su boca no salió ni una de las palabras que Odehd deseaba escuchar. Terminó matándola y ella se reunió con sus muertos.

- ¡Qué triste! – exclamó Nadine.

- Odehd fue a la gruta porque los mismos habitantes que culparon a Kadriya de la desgracia de su pueblo confesaron que pasó mucho tiempo en aquellos pasadizos.

- ¡Gentuza! – exclamó Akane.

Avelina sonrió levemente.

- Odehd también acabó con ellos. No dejó a ninguno vivo. No quería testigos, pero un niño llamado Lohnga logró esconderse de él.

- Entonces ¿al final consiguió lo que quería? – preguntó Bridget.

- No. Una vez que entró en el pasadizo no volvió a salir.

- ¿Por qué? – preguntó Neville totalmente intrigado.

- ¿Cómo? – inquirió Vera.

- Se dice – continuó Avelina – que según anotaba los grabados de las paredes los leyó en voz alta y poco a poco invocó a todos los muertos que había provocado su ambición y lo engulleron.

- ¿Qué ocurrió con el niño? – preguntó Bridget.

- Habib pasó por el poblado para visitar a Kadriya y se lo llevó con él. Huyeron a Creta – se levantó de su asiento -. Es muy tarde, será mejor que os acompañe. Esperadme aquí voy a llamar a Frank – y salió del salón.

- ¿Quién es Frank? – preguntó Vera a Bridget.

- Un amigo de mi tía. Lleva con él desde que tengo uso de razón.

El camino al pasadizo fue rápido. Frank marcaba un paso muy rápido y las chicas y Neville tuvieron que adaptarse a su ritmo corriendo. Lograron llegar sanos y salvos a sus dormitorios y todos soñaron aquella noche con Kadriya.

lunes, 20 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (2ª parte)

- ¿Se puede saber qué estás haciendo aquí Bridget Morgan?

Bridget se dio la vuelta lentamente, había reconocido la voz de su tía, Avelina Morgan, la hermana de su padre y dueña del Hostal Royal Apple, que casualmente se encontraba justo a sus espaldas. “¡Maldita sea!” pensó Bri al no haberse acordado a tiempo.

- Te he hecho una pregunta niña – como vio que su sobrina se había quedado muda se dirigió a los demás - ¿y vosotros?

- Yo… - comenzó Neville - … encontré un túnel en el colegio y… las convencí para que me acompañasen a explorarlo.

- Es muy loable chico – comenzó la señora Morgan – que cargues con las culpas, pero no te creo.

Las chicas y Neville tenían los ojos fijos en el suelo y Avelina se apiadó de ellos.

- Vamos, entrad en el Hostal, os daré un chocolate y os acompañaré de vuelta al colegio. No es buena idea utilizar los pasadizos por la noche.

- ¿Por qué? – preguntó Akane mientras entraban en el Hostal.

- Porque si está escondido es para que no se vea, y si no se debe ver es porque guarda un secreto.

Bridget sonrió porque sabía que se aproximaba alguna historia truculenta. A su tía le gustaba mucho contar historias, historias que había aprendido en sus viajes por el mundo, su hermano Joe siempre la había animado a recopilarlas todas pero ella era reacia porque lo que le gustaba de verdad era contarlas. Se acomodaron todos en un saloncito y mientras Avelina les servía una taza de chocolate comenzó a hablar.

- Hubo una vez una mujer llamada Kadriya. Nació en un pequeño poblado egipcio hace 2050 años. El mundo era muy salvaje aún. Las ciudades eran muy pequeñas y estaban muy repartidas. Por aquél entonces, las fuerzas místicas lo envolvían todo, se fundían con cada objeto y persona que tuviese los ojos del alma abiertos, y Kadriya los tenía muy abiertos, no como ahora, que hay mucho ciego suelto – se quejó.

- Continúa tía – la animó Bridget.

- Kadriya pertenecía a una familia de grandes brujos y a los 3 años comenzó a mostrar un talento inusual para la magia. A los 5 era capaz de invocar y hablar con los espíritus de los muertos.

- No es difícil – dijo Akane.

Avelina la miró y contestó

- Con los que no se quieren manifestar no.

Bridget sonrió porque su tía siempre lograba sorprender a quién estuviera con ella.

- Bueno – continuó Avelina - el caso es que cuando Kadriya tenía vuestra edad era capaz de ver el pasado y el futuro, curar maldiciones muy graves, ver y oir conversaciones desde la lejanía…

Vera dio un respingo y miró a Bridget, pero esta estaba absorta escuchando a su tía.

- … y entrar y salir del mundo de los muertos.

viernes, 17 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (1ª parte)

La noche cayó y en los pasadizos que llevaban a Broke Hills había mucho ruido. Akane, Bridget, Nadine y Vera caminaban mezclando risas y susurros, y Neville parecía fuera de lugar con un tic nervioso que consistía en girar su cabeza cada 20 segundos para comprobar que nadie los seguía.

- Sigue así Neville y conseguirás que la cabeza te de una vuelta completa – dijo Akane.

- No tiene gracia, ¿y si nos pillan? – preguntó preocupado.

- ¿Y tú sentido de la aventura Neville? –inquirió Bridget deslizándose por su lado despreocupadamente.

Neville siguió caminando hacia delante y girando su cuello continuamente para vigilar sus espaldas.

- Creo que no vendré más por aquí – comentó de nuevo Neville.

- ¡Deja de quejarte ya! – protestó Akane – terminarás estropeando la excursión – y le dirigió una mirada malhumorada que hizo que el chico tardase dos minutos en volver a mirar a sus espaldas.

Cuando llegaron a la salida de los pasadizos abrieron la verja que los separaba del exterior y vieron cómo a unos cien metros se encontraba Broke Hills. El pueblo era algo intimidatorio por la noche.

- Neville no te retrases – apremió Nadine – no quiero tener que estar mirando todo el rato para atrás para asegurarme que no te ha pasado nada.

- Pues entonces no lo hagas – contestó el muchacho.

- Si te dejamos solo seguro que algo te ataca – dijo Vera.

- Disculpadme, no quisiera interrumpir vuestro agradable paseo nocturno con mi muerte repentina.

Las chicas se detuvieron y miraron a Neville pestañeando muy lentamente.

- Nev – comenzó Akane – existe una fina línea entre el sarcasmo y la hostilidad, no la cruces – le advirtió.

- Perdona, pero ¿qué tiene de malo tener miedo a que nos pase algo? – pregunto Neville.

- ¿Qué te hace pensar que nos pasará algo malo? – inquirió Bridget.

- ¿Y si es bueno? – siguió Vera.

- Solo será un ratito ¿por qué no te calmas? – dijo Nadine.

- No me gustáis cuando hacéis eso.

- Mentira – sonrió Akane – te parecemos encantadoras, por eso estás aquí.

Continuaron andando y vieron como a la salida de “El Potro Trotador” había muchas escobas aparcadas.

- Será mejor que no entremos – dijo Bridget – seguro que está lleno de gente.

- Entonces ¿para qué hemos venido? – protestó Neville.

- Si no te callas ya te meto el zapato en la boca – amenazó Vera.

De repente escucharon una voz a sus espaldas que los frenó en seco.

miércoles, 15 de julio de 2009

CAPÍTULO 8: DE ESTA NO TE ESCAPAS (10ª parte)

En la competición de natación Wallace ganó a Weed y Cleaverly a Nidelty, los alumnos de Weed estaban furiosos porque estaban los últimos en todas las clasificaciones. Abbie Taylor, Amy Petterson y Linda Gales se escondían del resto del alumnado para no soportar las miradas, los únicos que no se lo tomaban tan en serio eran Rocío y Alan Knightley, que contestaban con humor los comentarios que les dirigían.

Vera estaba más tranquila porque había salido airosa de su primer partido, Nadine procuraba pensar más en su próxima competición con Wallace y menos en Edward, Bridget se dejaba envolver por Él y Akane logró levantarse a más de 20 metros del suelo con la escoba sin marearse y nadar hasta la mitad del lago sin ahogarse. Estaban de celebración y decidieron salir a escondidas esa noche por los túneles que descubrieron que llevaban a Broke Hills.

- No se lo digas a Percy – le advirtió Akane a Vera.

- No estoy tan mal como para hacer eso – contestó Vera -. No pienso decírselo ni a mi hermano. Solo espero que esta vez no nos sigan.

- Sí claro, tu hermano no, pero Oliver sí ¿verdad? – dijo Bridget con guasa.

- ¿Bromeas? Mejor que no se entere, creo que está demasiado obsesionado con el Quidditch, seguro que me castigaría – se lamentó.

- Pues entonces ¿cuándo? – preguntó Akane - ¿ésta noche?

- ¿Adónde vais a ir esta noche? – preguntó de repente Neville que acababa de sentarse al lado de Akane.

- De paseo por el castillo – contestó Bridget - ¿vendrías?

- No sé. Está prohibido. Si nos pillan pueden expulsarnos.

- Será emocionante Neville – comentó Akane - ¡Anímate!

Antes de que Neville contestara se acercó Boromir a la mesa de Nidelty para picar a Nadine. Edward estaba observándolos y se enfureció. ¿Quién habría imaginado que Boromir podría resultarle tan fastidioso si antes no lo había sido? ¿Qué era lo que tenía que hablar con Nadine? Se descubrió pensando que no quería que Boromir hablara con la chica. Ella le sonreía y deseó que esas sonrisas fuesen solo de cortesía. Cuando deseó que él se cayera por las escaleras para no poder andar en una buena temporada, decidió que era mejor salir de allí y se levantó malhumorado.

- Pareces enfermo Edward – le dijo Emmett - ¿te ocurre algo?

Edward apretó los dientes y le hizo una mueca a su hermano.

- Tranquilo – contestó Emmett riéndose.

- ¿Por qué estás de tan mal humor? – preguntó Rosalie.

- Cálmate Ed – dijeron Robert y Alice.

- ¿Es por la chica? – preguntó Jasper.

- ¡No! – exclamó Alice divertida.

- ¡Cállate Alice! – contestó Edward.

- ¿Qué pasa? – preguntó Emmett confundido.

- ¡No me lo puedo creer Edward! – exclamó Rosalie.

- ¿Qué? – siguió preguntando Emmett.

- Pon más atención Emmett – dijo Jasper – a tu hermano le gusta una chica.

- ¡Callaos ya! – gritó Edward mientras salió del comedor corriendo.

miércoles, 10 de junio de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (6ª parte)

El comedor estaba lleno de alumnos hambrientos, todos comían sin prisas porque ese día no había clases. Bridget, Nadine y Vera estaban riéndose porque a Neville le salía leche por la nariz después de que Nanuk le lanzase un hechizo para poder calentarla una vez que la tuviese en la boca.

- ¿Por qué… no pruebas… con otro? – logró preguntar Neville.

En ese instante Ambros entró en la sala con Akane y, al ver la situación, señaló a Neville con una mano y la leche dejó de salirle por la nariz.

- Con la comida no se juega niño – le espetó a Nanuk.

- No señor, ha sido un accidente – contestó intimidado por su aspecto serio.

Cuando Akane le presentó a sus compañeras Ambros hizo una leve inclinación a modo de saludo y las chicas respondieron con un tímido hola.

- Tengo que irme Akane, espero no tener que volver por la misma situación. Encantado de conocerlas señoritas.

Akane se sentó en la mesa mientras Bridget, Nadine y Vera seguían con la mirada a Ambros. Hasta el momento en el que se cerró la puerta del comedor no articularon ninguna palabra, y la mayoría de las alumnas que estaban allí presentes tampoco.

- ¿Ese es tu tutor? – preguntó Vera abriendo mucho los ojos.

- Sí. ¿Por qué lo preguntas? – contestó Akane.

- ¿Cómo te concentras cuando estás con él? – inquirió Nadine.

Akane respondió encogiéndose de hombros mientras masticaba un croissant.

- Termina pronto Vera – la apremió Nadine -. He quedado con Bridget en dos horas para que me ayude con pociones.

Vera respondió con una mueca. No le gustaba empezar así el fin de semana. Odiaba Historia de la Magia, le resultaba aburrida y anodina. Lo que hubiese ocurrido en el pasado no le parecía de vital importancia para poder obtener el título de magia. James la vio y le propinó un codazo que la hizo saltar.

- Sí, ya voy, ya voy – le contestó, y se puso de pie siguiendo a Nadine a la biblioteca.

En la biblioteca no había demasiada gente por lo que pudieron escoger una mesa apartada.

- Bien – comenzó Nadine – antes de empezar es mejor que me digas si hay algo en concreto que te cueste comprender de la historia.

- Pufff…. Muchas cosas, pero… bueno… creo que lo que más me cuesta es la división de Edades. Es demasiada gente… y son demasiadas cosas y…

- Con calma Vera – la frenó Nadine -. Tranquila, tenemos tiempo, pero debes poner un poco de tu parte ¿de acuerdo?

- Sí – contestó Vera mientras asentía con la cabeza.

- Bien, hasta el momento ha habido tres Edades. Las dos primeras han tenido 2300 años de duración. Nosotras estamos viviendo la tercera. ¿Hasta ahí bien?

- Sí – replicó Vera.

- Este año toca contemporánea así que te hice un esquema con la división de nuestra Edad.

Nadine desplegó en la mesa un folio doble lleno de letras que casi hizo marear a Vera. Estuvieron allí una hora y media y Vera no veía el momento de que aquello acabara, por eso cuando vio aparecer a James y Oliver se le abrió el cielo. Nadine sonreía por culpa del cambio de cara de Vera al ver a Oliver.

- Será mejor que lo dejemos Vera – sugirió – he quedado con Bridget en quince minutos y no quiero llegar tarde.

- Sí, de acuerdo – contestó Vera mientras recogía sus apuntes a toda prisa – a mi ya me vienen a buscar.

- Ya lo veo. Que te transformes bien – rió mientras pasaba al lado de James y de Oliver-. Sed buenos con ella, creo que la he mareado un poco – y salió de la biblioteca.

viernes, 29 de mayo de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (1ª parte)

La primera semana pasó rápidamente. Los trabajos se acumularon y entre ellos, los castigos y los entrenamientos, los alumnos no tuvieron tiempo de celebrar más fiestas.

Vera y Bridget compartieron castigo con los alumnos de Weed y de Wallace, y si no hubiese sido porque ninguno quería que se alargase, se habría formado una batalla campal. McFlurry y Charlie Rivers aún sufrían los efectos secundarios del ataque de la Dormitus y, aunque no se quedaban totalmente dormidos hubo ocasiones en las que entraron en un trance que el resto de los alumnos utilizaron para burlarse de ellos.

El viernes por la tarde se repartieron las notas y, excepto en Cleaverly, las salas comunes de las otras casas parecían velatorios. Algunos alumnos estaban indignados porque no se creían merecedores de semejantes calificaciones, entre ellos estaba Vera, que estaba segura que su 3 en Tarot y Numerología era una exageración, no dejaba de pensar que era una extensión del castigo de la profesora Cooper. Nadine estaba muda porque ella tenía un 2 en la misma asignatura. Bridget no parecía preocupada por su 4 y Akane la había aprobado por los pelos, pero aunque no lo hubiese hecho no le habría importado demasiado, lo que a ella le preocupaba explicar a Ambros era el 1 en vuelo que le había adjudicado el profesor Strawberry.

- Ya sé que dijiste que tu padre era duro Nadine- se quejó Vera - ¡pero un 4!

- Os lo advertí.

- Claro, tú tienes un 10.

- Es lo que tiene vivir con un historiador. A mí me duele más el suspenso de Química Pocimal, ¡un4 ! – Nadine estaba enajenada -. Me voy a correr – y se levantó dispuesta a ir al dormitorio a cambiarse cuando Claris Pattinson apareció por allí para hablar con ellos.

- Buenas tardes a todos. Sé que la primera semana ha sido difícil. Combinar las clases con los entrenamientos nunca ha sido sencillo, y más – dijo mirando a Bridget y a Vera – si hay que combinarlos con castigos. Por eso os recomiendo que busquéis ayuda ya mismo para las asignaturas con las que tengáis más problemas, os aseguro que a medida que avance el curso será mucho más complicado – y se marchó de la sala común.

Neville resopló ante la idea de que aquello fuese más difícil. James tenía la mirada perdida y Oliver observaba cómo Percy se acercaba a Vera para ofrecerse a ayudarla con Tarot. No sabía si lo que le molestaba más era Percy o que Vera aceptara con una sonrisa.

Nanuk no paraba de exclamar en islandés y nadie sabía lo que decía, Roger se acercó a él e intentó calmarlo pero no lo consiguió. Bridget se estaba alterando porque estaba a su lado y se cambió de sitio. A ella no le preocupaban las notas, su padre nunca les reprochaba que no sacasen matrículas. Se acercó a sus hermanos para enseñárselas:

Historia de la Magia: 6
Protección Magia Oscura: 10
Tarot y Numerología: 4
Vuelo: 7
Botánica: 5
Lógica Mágica: 10
Transformación: 3
Salud Ambiental: 6
Educación Juegos Magicos: 8
Química Pocimal: 10
Adivinación: 3

Nota Media: 6,54

- Muy bien hermanita – exclamó Travis.

- Sí, bueno – contestó -, tendré que hablar con Lola Rappelson.

Vera se acercó a Nadine que ya había comenzado a subir las escaleras para cambiarse.

- Ayúdame con Historia, por favor – rogó Vera.

- Sí, claro que te ayudo, pero ahora me voy a correr.

- Anochecerá en una hora ¿estás segura?

- Volveré a tiempo para cenar – contestó estando ya fuera de la vista de Vera.

Vera negaba con la cabeza “¡qué mal humor tiene!” pensó. Al terminar de darse la vuelta se encontró cara a cara con James que le arrebató las notas para verlas.

- ¿Qué haces? – preguntó Vera enfadada.

- Velar por mi hermana.

Vera vio cómo se acercaba Oliver y se puso más nerviosa todavía.

- ¿Cómo te ha ido? – preguntó el capitán de Quidditch mientras agarraba las notas de Vera.

Historia de la Magia: 4
Protección Magia Oscura: 7
Tarot y Numerología: 3
Vuelo: 10
Botánica: 6
Lógica Mágica: 8
Transformación: 2
Salud Ambiental: 9
Educación Juegos Mágicos: 9
Química Pocimal: 7
Adivinación: 9

Nota Media: 6,72

- ¡Un 2 en Transformación! ¿pero qué has hecho? - exclamó Oliver totalmente alterado.

- Cálmate Oliver – la defendió James -. Es mi hermana, no la tuya.

Vera se sentía estúpida.

- ¿No te das cuenta que si suspendes no te dejaran jugar al Quidditch?

Vera no sabía qué la estaba avergonzando más, si el 2 de Transformación o que Oliver se hubiese preocupado por su papel en el equipo de Quidditch en lugar de si tenía dificultades con la asignatura, así que, antes de terminar más coloradas que los tomates le quitó al capitán las notas y salió disparada a su habitación.

- No le vuelvas a hablar así a mi hermana Oliver.

Oliver se sentía ligeramente avergonzado por haber reaccionado así.

- Lo siento, le pediré disculpas.

lunes, 18 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (7ª parte)

Llegaron a tiempo al invernadero, la profesora Elaine Swatch aún no había llegado. Todos los alumnos estaban colocados en unos taburetes y habían dejado sus libros encima de las mesas. La mayoría se mantenía en silencio porque era una de las normas de la profesora, no había sido la primera vez que al entrar se había encontrado a algunos alumnos armando revuelo y los había expulsado. La mayoría se estaba comunicando a susurros y gestos, incluso el pusilánime de Eddie McFlurry que gesticulaba con Charlie Rivers.

- ¿Te gustan las plantas Nadine? – susurró Neville -. Ya verás como disfrutarás esta clase.

Nadine asintió mientras se preguntaba mentalmente cómo enseñaría la profesora Swatch al mismo tiempo que echaba un vistazo por el invernadero. Se encontró con la mirada de Edward Pattinson y se quedó paralizada. No apartó la mirada y se dio cuenta que su tez no era tan pálida. Sus ojos tenían un punto de curiosidad y ya no parecían hostiles.

- Buenos días chicos – saludó Elaine Swatch -, hoy tendremos una clase práctica así que vamos al fondo del invernadero. Hoy – continuó sin detener el paso – estudiaremos las Dormitus, es una planta importante y quiero que toméis las precauciones pertinentes – llegó al fondo del invernadero y se dio la vuelta dirigiéndose a la cara de todos los alumnos -. Quiero que os pongáis los guantes, las máscaras y los monos. Debéis tener la piel totalmente cubierta ya que si os la tocan os dormiréis profundamente y su antídoto tarda doce horas en hacer efecto. ¿Lo habéis entendido? ¿alguna pregunta?.

- Profesora – era Neville.

- Sí Neville.

- ¿Qué es más eficaz, la planta Dormitus o la poción Opius Dormitus?

- La planta es siempre más eficaz. La poción tiene unos efectos secundarios algo desagradables – explicó la profesora -. ¿Alguna pregunta más? No. Pues comencemos. Vamos a sacarla y ver cómo se comporta al contactar con un cuerpo.

- Akane – dijo Vera -. Tápate bien no sea que te duermas y estés más veinticuatro horas seguidas roncando.

- Ten cuidado tú no te toque esa bocaza tuya y no puedas subirte a una escoba – contestó Akane.

- Callaos ya – ordenó Bridget.

Neville y Nadine charlaban sobre hierbas mientras comprobaban como la Dormitus se movía por todo el cuerpo de Nadine intentando buscar un trozo de piel al qué pegarse. Nadine sonreía por las cosquillas que le hacía y se sorprendía de los conocimientos de Botánica de Neville, sería un buen compañero. Cuando acabaron dejaron las plantas en sus macetas. Eddie y Charlie Rivers se burlaban de Neville y Nadine haciendo una burda imitación de sus voces, en ese momento Edward Pattinson cogió rápidamente una Dormitus y se la tiro encima de modo que cayeron al suelo fulminados por el sueño.

- Profesora Swatch – la llamó Edward – creo que estos dos han tocado una planta.

La profesora se acercó rápidamente.

- Siempre los mismos – comentó entre dientes totalmente irritada mientras cogió la Dormitus con unos guantes y la dejó en una maceta – Edward por favor.

- Sí profesora.

- ¿Te importaría decirle a Harry y a Charlie que vengan a llevarse a estos a la enfermería para que tu madre les de el antídoto?

- Por supuesto que no profesora.

Los alumnos salieron riéndose del invernadero. Seguro que iban a salir en el Chismorrero

lunes, 11 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (4ª parte)

No habían terminado de desayunar y Vera y Bridget comenzaron a sudar. La primera clase que les tocaba era la de “Tarot y Numerología” con Angela Cooper y, teniendo en cuenta las collejas que les había dado, no auguraban una clase tranquila para poder soportarla con una resaca de grado quince. Las magdalenas que Joe Morgan había enviado para sus hijos no aliviaron la ansiedad de Bridget y las masticaba con desasosiego. Intentó tranquilizarse cuando se dio cuenta que había contagiado su estado a los alumnos que estaban sentados con ella.

Nanuk estaba abatido, Oliver se levantó completamente estresado, James movía nerviosamente con una cuchara unos cereales ablandados en exceso por culpa de la leche, Neville Livingstone movía con inquietud la pierna derecha, Akane intentó que parase pero se dio cuenta que ella también movía nerviosamente la pierna derecha. David Morgan se acercó a su hermana y le puso una mano en el hombro.

- Haz el favor de calmarte o lograrás que se arranquen el pelo de cuajo.

Bridget asintió y decidió que lo mejor era levantarse y salir de allí. Acto seguido todos se calmaron y cuando terminaron de desayunar se dirigieron a las clases. Nadine entró en Tarot acompañada de Neville. Lo primero que hizo fue buscar con la mirada a Edward Pattinson, pero no estaba allí, se sintió patética porque se dio cuenta de que en apenas tres días se había acostumbrado demasiado a su presencia. Mientras se sentaba se reconoció a sí misma que él era físicamente atractivo, tentador aunque inalcanzable, y se animó a olvidarlo, pero no tuvo mucho tiempo para poder hacerlo porque Angela Cooper entró en el aula pisando fuerte. Dejó un libro encima de la mesa y empezó a hablar.

- Echar las cartas del Tarot se tiene que basar en las sensaciones, por eso cuando las echéis debéis aseguraros que la persona a la cual se las estáis leyendo escoja una baraja con la que se encuentre a gusto ¿entendido?

Algunos asintieron y otros se limitaron a mantener sus ojos en el libro de texto.

- Veamos, ¿algún voluntario para que le lea las cartas?

La profesora Cooper no se molestó en mirar las manos levantadas, escogió a su primera víctima, Neville Livingstone, que tragó saliva ruidosamente. Se acercó a la mesa de la profesora despacio. La profesora tenía tres barajas distintas. La primera tenía el dorso de un intenso granate con las esquinas doradas. La segunda lo tenía blanco con una filigrana azul, y la tercera era verde con adornos plateados.

- Escoja una señor Livingstone.

Neville no se decidía.

- Los he visto más rápidos señor Livingstone – apremió la profesora Cooper.

Neville escogió la granate.

- ¿Por qué ha escogido esa?

Neville se encogió de hombros y no articuló palabra alguna. Angela Cooper le dirigió una mirada que le provocó escalofríos y bajó la mirada al suelo.

- Bien – suspiró ruidosamente la Sra Cooper -. Las barajas constan de setenta y ocho cartas, que se dividen en arcanos mayores y arcanos menores. ¿Sabe qué significa arcano señor Livingstone?

Neville negó con la cabeza.

- ¿Sabe hablar señor Livingstone? –dijo despectivamente.

- Sí señora.

- Bien – suspiró mientras le daba la espalda y se dirigía al resto de la clase – arcano significa secreto. Los arcanos mayores son cartas que solo figuran en estas barajas. Cada una tiene una imagen alegórica con significados delimitados. Las cincuenta y seis cartas restantes se llaman arcanos menores. ¿Lo ha entendido señor Livinsgtone? – preguntó desdeñosamente.

- Sí señora – asintió Neville.

- Pues entonces siéntese.

La profesora Cooper siguió con su explicación sobre las diferentes barajas y les encargó un trabajo para la semana siguiente sobre las diferentes barajas y sus diferencias. Algunos alumnos protestaron porque les pareció poco tiempo y la profesora les dirigió una mirada tan gélida que cerraron la boca de inmediato. Neville salía totalmente abatido por haber quedado en ridículo mientras Akane y Nadine intentaban consolarlo. Bridget y Vera suspiraron aliviadas al comprobar que ellas se habían librado pero no sin sospechar que había sido extraño que no las ridiculizara en clase. La profesora Cooper era una enemiga declarada de Nidelty y no se limitaba a dejar en ridículo solamente a un alumno.

lunes, 6 de abril de 2009

CAPÍTULO 4: LAS CLASES (8ª parte)

El profesor Finch no estaba en el aula cuando los alumnos llegaron. Todos se sentaron y sacaron el libro de “Protección de 3º” poniéndolo encima de la mesa. “Cada año engorda más” pensó Nadine “al paso que vamos el año que viene tendremos que llevarlo en un carro en lugar de en una mochila”. Oyó el ruido de las sillas del pupitre de detrás e inconscientemente se volvió para mirar quién se sentaba esperando que fuera alguien conocido con quien hablar ya que nadie se había sentado con ella.

Edward y Robert se sentaron detrás de Nadine y ésta vez los dos la miraban fijamente. Sus otros dos hermanos de su misma edad, Jasper y Alice, se sentaron en el pupitre que estaba a la izquierda de Nadine y también la miraban. Jasper se veía tenso y en los ojos de Alice había un pícaro interés, pero en los gemelos Nadine no veía la misma curiosidad. Nadine buscó a Bridget con los ojos para pedirle auxilio cuando el profesor Finch entró en el aula con Akane y Neville.

- Piensas demasiado en las plantas cuando conjuras las bolas Neville – decía el profesor – por eso te han salido albóndigas vegetarianas.

Neville se sentó con Nadine y ésta respiró aliviada porque ya no se sentía tan sola y desamparada ante las miradas de los Pattinson.

- Buenos días chicos. He visto las bolas que han estado lanzando Akane y Neville y creo que pueden servir para comenzar la clase de hoy.

Neville levantó la cabeza preocupado y murmuró a Nadine:

- Como me pida repetirlo seguro que me salen más albóndigas.

Nadine le sonrió para tranquilizarlo.

- Pues las guardamos para bombardear a McFlurry cuando lo veamos – y consiguió que Neville riera.

- Lo más importante para conjurar, hechizar o hacer sortilegios – comenzó el profesor Finch – es la concentración. Hasta las palabras más sencillas requieren de una gran fuerza mental para que se consiga el objetivo. Por eso, para protegernos contra la magia oscura debéis ser muy rápidos en concentración o vuestro adversario hará lo que quiera con vosotros.

Akane resopló porque las palabras del profesor le recordaron a Ambros y su insistencia para que fuese más rápida en todo. El resoplido hizo que un estudiante que estaba sentado un par de pupitres más adelante, se diera la vuelta y la mandara callar. Akane no sabía si abría los ojos como platos porque la había mandado callar o porque el chico llevaba un parche en el ojo derecho. “¿Cómo se atreve el tuerto este a mandarme callar?” pensó totalmente indignada mientras miraba nuevamente al profesor.

- Las palabras hay que decirlas de la manera apropiada, en el instante preciso con la fe y la convicción apropiadas. Recordad que cuando os enfrenteis al mal vuestro destino dependerá de lo que decís y lo que pensáis.

“Esto parece más Lógica Mágica que Protección contra la Magia Oscura” pensó Vera, y acto seguido levantó la mano.

- Díme Vera.

- ¿Qué hacemos si nos han lanzado un hechizo silenciador y no podemos hablar?

- Usa tu fuerza mental Vera, si no puedes pronunciar las palabras puedes pensarlas.

Vera hizo una mueca porque sabía que ese nivel de magia era muy difícil de alcanzar y la mayoría de la gente desistía al pasar los años y no conseguirlo.

La clase acabó después de una hora de debate acerca de las diferencias entre conjuros y hechizos y de la importancia de los elementos naturales en cualquiera de los dos. Los Pattinson apenas dieron su parecer y cuando lo hacían parecían sentenciar en lugar de dar su opinión. A Nadine se le erizaba el vello de la nuca cada vez que Edward hablaba.

Cuando salieron de las aulas muchos alumnos fueron rápidamente a sus respectivas casas a dejar los libros y cambiarse de ropa. Aquella tarde no habría más clases porque tendrían lugar las pruebas para crear los equipos de los diferentes deportes que formaban los juegos intercolegiales y en especial para formar los nuevos equipos de Quidditch. Todas las pruebas comenzarían poco después de la comida.

viernes, 3 de abril de 2009

CAPÍTULO 4: LAS CLASES (7ª parte)

Mientras iban a la siguiente clase Vera iba planeando la venganza contra McFlurry, Nadine iba a su lado avergonzada aún por el asunto de las orejas. Neville Linvingstone se acercó a ella y le contó las bromas que le habían gastado a él otros años para que no se sintiera peor. “Eres un buen chico, pero deberías aprender a cerrar la boca un poco” pensó Nadine mientras le dedicaba una mirada tierna y se tapaba media cara con una carpeta para que no la viese sonrojada.

- Neville, eres un pesado – le espetó Akane.

- Lo siento – contestó el muchacho mirando al suelo.

- No pidas perdón – le contestó Akane - ¿qué te dije el año pasado?¿es que no has practicado nada este verano?

- La verdad es que no - dijo Neville – mi abuela no me dejó.

- ¿Tu abuela? – exclamó Akane – pero ¿qué te he enseñado yo?

Y para la sorpresa de todos, incluido el propio Neville, Akane le palmeó el hombro amistosamente. En ese momento unos alumnos empezaron a rebuznar según pasaban al lado de Vera y Nadine. Las dos abrieron los ojos como platos.

- Pero ¿cómo se han enterado tan rápido? – preguntó Nadine.

- Seguro que ha sido Abbie Taylor – contestó Bridget mientras los seguía con la mirada.

- ¡Mala bruja! – afirmó Vera.

Mientras tanto Akane les estaba tirando a los alumnos que habían rebuznado unas bolas hechas de una plasta verde y maloliente que había hecho aparecer con un hechizo “viridis odor”. Neville intentaba ayudarla pero únicamente le salían unas especies de albóndigas vegetarianas que apestaban a ajo.

- ¡Qué más da Neville! ¡lánzaselas! – le gritó Vera que también estaba conjurando bolas.

Los chicos que rebuznaron huyeron despavoridos por el pasillo y Akane y Neville salieron corriendo detrás de ellos tirándoles más y más bolas verdes y gritando “no huyáis cobardes, a por ellos Neville!!”. Vera, Bridget y Nadine reían y volvieron a andar de camino al aula de Protección Contra la Magia Oscura. Cuando se acercaban al aula Nadine vio a los gemelos Pattinson y a otros de sus dos hermanos y bajó la cabeza para mirar al suelo “no tengo porqué sentirme cohibida”.

- Nadine ¿qué te pasa? – preguntó Vera.

“Yo sé qué le pasa” pensó Bridget “lo que no entiendo es por qué tiene tanta vergüenza”

- Nada – le contestó Nadine a Vera.

- No te preocupes Nadine – le susurró Bridget – sólo siente curiosidad por ti.

- ¿Por mí?

- Sí – contestó Bridget -. Lo que no te puedo decir es lo que provoca esa curiosidad, a tanto no llego.

- ¿Cómo sabes eso? – preguntó Nadine.

- Es que Bridget es empática - intermedió Vera.

- Sí, lo sientoooo tooooodo – contestó Bridget entre risas.

lunes, 30 de marzo de 2009

CAPÍTULO 4: LAS CLASES (5ª parte)

El padre de Nadine entró en el aula y se dirigió a mesa. Después de presentarse a la clase comenzó a hablar.

- Comenzaremos el curso hablando del “Libro de los Fragmentos Perdidos” es donde mejor se explica el inicio de Saumort.

Akane dio un ligero respingo al escuchar ese nombre, no le resultaba agradable escucharlo y no sabía si aguantaría mucho tiempo sentada allí.

- Como ya sabréis Saumort es el gran mago oscuro que por su ambición y sus ansias por la dominación del mundo le llevó a fabricar un anillo para esclavizar al resto de los seres vivos del mundo mágico.

Akane se revolvía en su asiento y Bridget notaba su tensión. Nadine tampoco estaba tranquila y ya no era por las miradas de Edward, Bridget también lo sentía. Se vio obligada a concentrarse en el cielo que veía por la ventana para no ponerse igual de nerviosa que sus dos compañeras.

- Disculpe señorita, pero la clase se está dando aquí dentro, no en la ventana – le dijo Rupert a Bridget.

“Pues empiezo bien” pensó Bridget,”como estas dos no se calmen un poco terminará castigándome y no he hecho nada”.

- De acuerdo que él sólo no pudo fabricarlo y que no se sabe quién colaboró, pero se sabe perfectamente que se forjó en el volcán de Druithland que en la actualidad está vigilado por los Guardianes Naur para que no vuelva a forjar otro anillo igual.

Akane estaba a punto de levantarse de la silla y salir corriendo.

- Hubo una batalla muy dura hace dieciocho años y se perdió el anillo, de ahí que los Naur vigilen el volcán. Saumort está intentando desde entonces localizar el anillo dejando detrás de él una ola de violencia.

“No aguanto más” pensó Akane y se levantó de la silla y salió del aula. La clase entera se quedó sorprendida y Rupert salió detrás de Akane. Cuando Nadine se dio la vuelta para ver qué pasaba se encontró con los ojos de Edward, tenían un punto de curiosidad que ella no entendía. Se dio la vuelta inmediatamente y, a pesar de que todo el mundo miraba hacia la puerta ella decidió no hacerlo.

- ¿Qué le habrá pasado? – preguntó Neville.

- Ni idea, no la conozco demasiado.

- ¿Por qué Edward Pattinson te mira de ese modo?

- No lo sé Neville.

- Parece que está enfadado ¿le has hecho algo?

- Yo no le he hecho nada Neville.

- Pues no te mira bien.

- Neville, si no dejas de hacerme preguntas te meto el libro de Historia por la boca para que te calles.

Nadine escuchó una risita detrás de ella, no quería mirar pero sabía de donde venía “¿qué se ha creído?” y se dio la vuelta dispuesta a fulminar con la mirada al gemelo pálido, pero cuando lo hizo éste ya se había dado la vuelta y miraba a la puerta como el resto de los alumnos. Le pidió disculpas a Neville por haberle hablado mal y éste las aceptó. En ese momento sintió que algo le daba en la cabeza, era una bola de papel que le había lanzado Vera.

- ¿Qué ha pasado? - preguntó Vera.

Nadine hizo un gesto encogiéndose de hombros mientras movía los labios sin emitir ningún sonido “ni idea”.

viernes, 27 de marzo de 2009

CAPÍTULO 4: LAS CLASES (4ª parte)

Se encaminaron hacia el aula de Historia de la Magia, el padre de Nadine no debía haber llegado porque veía desde lejos que los alumnos entraban y salían continuamente “¡qué extraño mi padre es muy puntual!” y antes de acabar el pensamiento lo vio llegar corriendo a lo lejos con su maletín en una mano y un montón de papeles en la otra. Nadine se apartó a un lado para poder saludarlo.

- Hola.

- Hola hija, ¿qué tal tu primera noche en el colegio?

- Bueno, no descansé demasiado, una de mis compañeras ronca bastante – dijo riéndose, su padre también roncaba pero él no lo admitía, lo suyo era respiración fuerte.

- ¿Has ido ya al bosque? – preguntó Rupert en un susurro.

- Sí – contestó Nadine en el mismo tono y mirando a su alrededor – parece tranquilo, no entiendo la prohibición.

- Entra ya, no vaya a ser que piensen que te llevas bien conmigo – dijo Rupert.

Nadine entró buscando un sitio en el qué sentarse. Sólo había un asiento libre y quien se sentaba al lado no era ninguna de sus compañeras de habitación. Vera estaba sentada con la única chica del equipo de Quidditch de Nidelty. Reconoció de espaldas a Bridget y Akane que se sentaban juntas en el último pupitre, justo delante de ellas estaban los gemelos Pattinson. Nadine miró furtivamente a Edward mientras caminaba por el pasillo y advirtió que según pasaba se le tensaron los músculos del antebrazo y apretaba un puño, su hermano giró la cabeza hacia él y le murmuró algo al oído pero Edward no se relajó por lo que Nadine siguió andando mirando al suelo hasta que llegó al pupitre libre que, por casualidad estaba delante de la mesa de los gemelos y se sentó.

- Eh, hola. Soy Neville Livingstone, ¿tú eres Nadine?

- Sí – contestó Nadine. Sabía que no tenía que sentirse cohibida pero la mirada que notaba que se le estaba clavando en la nuca se lo impedía.

- ¿Te ocurre algo? – preguntó Neville.

- No, ¿por qué?

- Por que te estaba preguntando qué tal se te da la Historia.

Nadine sintió que las orejas le ardían, no sabía qué era peor, si que la odiasen nada más verla o que la considerasen una idiota, seguro que los gemelos habían oído la pregunta de Neville.

- No se me da mal, pero hay veces que me da dolor de cabeza – contestó mientras se prometía a sí misma que no prestaría atención a los ojos que la miraban.