viernes, 31 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (7ª parte)

Nadine fijó su vista en su Diademita al ver que Edward se acercaba a la mesa. Quiso esconderse debajo de la mesa pero seguramente alguien comentaría algo al respecto, así que se quedó allí sentada.

- Bien – comenzó Vera mientras se sentaba a un lado de Nadine – he reunido a los que he podido.

- ¿Para qué? – preguntó Neville.

- Calla Neville – contestó Bridget amablemente -. Sentaos chicos.

Cada uno cogió una silla y se sentaron alrededor de la mesa. Edward se sentó al otro lado de Nadine, y ésta, al darse cuenta, no pudo evitar su cara de sorpresa. Era la primera vez que lo tenía tan cerca desde lo noche que habían descubierto el pasadizo a Broke Hills. Oliver y James se sentaron enfrente de Vera y Nadine, mientras que David se sentaba al lado de Akane. Robert se sentó al otro lado de Edward con la boca curvada en una expresión divertida.

- ¿Qué quieres Vera? – preguntó su hermano - ¿Qué te de la aprobación por lo bien que me escoges los pantalones delante de todo el mundo?

- ¡Qué gracioso James! – contestó Vera irónicamente – cualquiera diría que no sabes escoger solo la ropa. Bueno – comenzó – la semana que viene es Halloween y quería planear la fiesta no oficial, ¿tenéis alguna idea?

- ¡Es verdad! – exclamó Bri -. Con tanta competición había olvidado lo cerca que está Halloween.

- Si es que… – la riñó David – últimamente no sé dónde tienes la cabeza.

Vera sonrió por lo bajo, sabía que Bridget ocultaba algo jugoso.

- Pero habrá que tener cuidado – dijo Robert -. Después de la fiesta de los Erasmus estamos muy vigilados.

- Sí – afirmó Bridget -. Lo siento Nadine, pero el seta de tu padre nos tiene a Vera y a mí en el punto de mira desde aquel día.

- Ehh! – protestó Nadine – no te metas con mi padre.

- Tranquila Nadine – le dijo Edward con voz tranquila y musical – sé lo que es tener un padre profesor.

- Sabemos – señaló Robert.

- Sabemos – repitió Edward mirando a su hermano con enojo.

Nadine no sabía cuál era la mejor opción, si sonreír o meterse debajo de la mesa. El deslumbrante rostro de Edward era amable y franco y una leve sonrisa curvaba sus labios perfectos, lo que le hizo sentir confusa. ¿Se había imaginado todas sus groserías? ¿Por qué se comportaba ahora con amabilidad? Quería hablar, pero no se le ocurría nada convencional que contestar. La voz de David la sacó de su confusión.

- No os preocupéis. Los de 4º siempre preparamos buenas fiestas. Hemos estado hablando con el nuevo tabernero y tenemos algo pendiente para esa noche ¿verdad James?

- Síí – contestó James y se levantó de la silla – la fiesta ya está más que pensada – y sonrió mirando a los presentes – si me disculpáis – prosiguió mirando a Jess Turner - el deber me llama.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

El patio de mi casa es particularrrrrrrrrrrr

Anónimo dijo...

Cuando llueve se moja como los demássssssssss

Anónimo dijo...

Agachateeeeeeee
miki miki

Anónimo dijo...

y vuelvete a a gachar
miki miki

Anónimo dijo...

I love youuuuuuuuuuuu

Anónimo dijo...

No se te olvide la arena para el gatooooooo

Anónimo dijo...

dónde tienes el teclado táctil????
lo tienes escondido?
sácalo!!!!
sácalo todoooooo

Ahola dijo...

Ehhhh¡¡!!!!! Anonimo hazte revisar... Pero es que estas chicas solo piensan en fiestas??¿¿¿

Anónimo dijo...

Qué me tengo que revisar?
No sé conducir así que la ITV no es ¿no?
Cuando eras adolescente ¿pensabas en algo más que en fiestas? porque yo no