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miércoles, 17 de marzo de 2010

CAPITULO1 19: Clandestino ( 6ª parte)

- Veamos – se aclaró la garganta – si mal no recuerdo necesitamos sangre de Unicornio y leche de Nagini…

Al final logró crearla pero esta vez quedó guardada bajo la custodia del profesor. La clase continuó con normalidad hasta la siguiente hora.

Aprovechando el cambio de clase, Nadine y Vera bajaron corriendo a los sótanos para buscar a Bridget. Pero no la encontraron. Subieron preocupadas a la siguiente clase, Metamorfosis Corporal con Madeleine Cope. Su compañera tampoco estaba en su pupitre.


Antes de entrar, frente al portón del Potro Trotador, sacudió el barro de sus botas, seco las lagrimas de su cara con la mano y acarició a un gato callejero que dormitaba tumbado en la puerta.

- Buenos días querida Bri!
- Buenos días Bill
- Que sorpresa, no te esperaba hasta pasada media noche, como siempre…
- Ya…bueno…hoy, hoy no es un buen día – Bridget agachó la cabeza cerrando los ojos y apretándolos.
- Sabes que eres bien recibida Bri pero… llevas semanas sin dormir, dejándote caer por aquí todas las noches consumida por demasiadas cervezas para una estudiante y…
- ¿Y que? – interrumpió con enfado – yo… - no podía hablar, las lagrimas inundaban de nuevo sus ojos.
- Anda ven conmigo, te preparare un té y hablamos, ¿de acuerdo?

El vampiro Bill preparó un té con pastas cuidadosamente mientras vigilaba a la joven Bridget sentada en una mesa alejada del resto, con las rodillas recogidas y sumida en sus pensamientos con la mirada fija en la nada.

Desde que la defendiera de los esbirros de Hachan hacia ya unos meses, Bill sentía mas que un considerable sentido protector. Sentía la necesidad de cuidarla y junto a sus compañeras de cuarto, él había sido un gran apoyo para superar la caída mortal de Harry.

miércoles, 10 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (6ª parte)

Bridget intentaba reanimar a Akane mientras Vera, impotente y sin saber qué hacer, salió del cuarto a buscar ayuda. En la sala común se topó con Mary, la delegada de Nidelty. A Vera le extrañó que estuviese levantada, no era hora de hacer guardia, pero no lo pensó demasiado.

- ¡Akane se ha desmayado! – gritó Vera.

- ¿Qué le ha pasado? – dijo Mary asustada.

- Vete a mi cuarto – pidió Vera -, Nadine y Bridget están intentando despertarla, yo iré en busca de ayuda.

Habían pasado dos horas desde medianoche, por lo que Vera supuso que los profesores estarían en sus habitaciones. Vera llegó rápidamente al dormitorio de los Pattinson, ¿qué mejor que el médico del colegio para ayudarla, pensó.

- Profesor, profesor – decía mientras golpeaba fuertemente la puerta - profesor Pattinson, abra la puerta, es urgente – pedía a gritos.

- Ya voy… un momento – se oía desde dentro.

Claris Pattinson abrió la puerta. Llevaba una bata para tapar su pijama y parpadeaba intentando despejarse.

- ¿Vera? ¿qué ocurre?

- Profesor es urgente. Akane se ha… se ha desmayado… no sé…, está inconsciente y no podemos despertarla. ¡Corra! ¡Rápido!

Claris avisó a su esposa y los tres salieron corriendo hacía la habitación de Vera, donde casi todos los alumnos se arremolinaban después de haberse despertado por los gritos que daban Bridget para despertar a Akane.

Una vez en el cuarto, Claris y Esme examinaron a Akane, que seguía inconsciente y sin realizar movimientos voluntarios. Llegaron la profesora Cope y Xera Finch, alarmados por el barullo.

- ¿Qué ocurre, por qué hay tanto jaleo aquí? – preguntó la Sra. Cope - ¡Volved inmediatamente a vuestros dormitorios! ¡Ahora!

Los alumnos comenzaron a dispersarse pero lentamente para ver si lograban enterarse de algo.

- ¿Qué es lo que pasa? – inquirió asombrado Xera Finch.

- Rápido Xera coge a Akane - pidió el Sr. Pattinson - está sin conocimiento y no responde. Tenemos que llevarla urgentemente a la enfermería.

viernes, 29 de enero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta



Viernes
07:00 de la mañana

Una niebla densa y húmeda inundaba el Bosque de los Avatares desde que Harry murió a manos de Hachan La Vey. Aun así Nadine Hardis no interrumpió su rutina de salir a correr al amanecer. Ataviada con ropa deportiva decidió añadir a su vestuario un gorro de lana escocesa, orejeras y la bufanda más calentita que encontró en el armario.

Ese día Edward decidió acompañarla, llevaba haciéndolo desde que la descubrió, a comienzo del curso, aunque algunas veces, se quedaba escondido en los árboles, observándola. Ese día, la interceptó justo a la salida del Colegio.

- Buenos días, mi bella atleta
- Buenos días…
- Puedo acompañarla en su carrera matinal?, seria un placer…
- Vale, pero…mmm...
- Pero?
- Nada…ya lo sabrás – terminó diciendo con una sonrisa picara.

A pesar de la niebla estuvieron corriendo durante media hora, Edward tenía una visión extraordinaria y guiaba a Nadine mientras sorteaban árboles y maleza. Llegaron a un claro de flores secas y aplastadas, había restos de una hoguera recién apagada, algo de leña esparcida y restos de huesos irreconocibles apilados junto a la irregular entrada a una cueva. Quienes fueran sus habitantes no estaban en ese momento pero hacia muy poco que acababan de salir. Aun se podía sentir el calor emanando de la cueva.

- Lobos… - dijo Edward olfateando la cueva mientras entraban con sigilo a inspeccionar.
- Lobos?...
- Si, pero no es la madriguera de Lobito y Che…estos huelen diferente, no son de la zona.
- Oh…ahm… - dijo Nadine despreocupada. Se sentía segura con Edward estuviera en la boca del lobo o en el Abismo de Darkerin.
- Quizás debería rastrearlos por si son una amenaza mayor o simplemente lobos nómadas de paso en la comarca.
- Y tiene que ser ahora?... – dijo con voz picara ignorando, a propósito, el casi evidente peligro que podría suponer aquel descubrimiento.

Edward la miró contrariado observando atónito y agradablemente sorprendido como Nadine cada vez estaba mas cerca de su piel, sonriendo por debajo y desabrochando la sudadera de su recién estrenado amante bandido.

- Nadine…pretendes que, que …a-a-aquí… - empezó a tartamudear - ¿te pone especialmente contenta el peligro?
- Mmmm… mas bien lo desconocido – le contestó mientras su mano se deslizada dentro del pantalón de Edward haciéndole gemir de placer – la incertidumbre …
- Aha… mmmm…
- El miedo a que nos puedan pillar – Nadine seguía besándole por el cuello, mordiendo su oreja, susurrándole …


Al cabo de un rato, mientras comenzaban a vestirse escucharon aullidos cercanos, la manada de lobos extranjeros regresaban a su cueva. Edward y Nadine terminaron rápido de vestirse y corrieron hacia el Colegio.

Quedaban menos de cinco minutos para la primera clase del día, Metamorfosis Corporal con Madeleine Cope.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 15: ¿Dulce navidad? (6ª parte)

La fiesta había comenzado y la música que la ambientaba ganaba intensidad por momentos. A un lado del salón estaban las mesas con bebida y comida, y al otro, el baile. Los alumnos y algunos profesores giraban en medio de nieve artificial que caía del techo pero que no los mojaba.

Los alumnos de Wallace, Cleaverly y Nidelty estaban mezclados. Por el contrario, los alumnos de Weed permanecían separados como unos aristócratas rancios, temerosos de contagiarse con el entusiasmo de los demás.

Madeline Cope vigilaba el baile junto con Xera Finch y Elaine Swatch.

- Estas estufas dan tanto calor que parece verano – se quejó la subdirectora.

- No protestes Madeline – dijo el profesor Finch -. Baila conmigo.

- ¿Yo? – preguntó sorprendida -. No gracias.

- Pues entonces baila conmigo Elaine.

La profesora Swatch asintió tímidamente y Xera la cogió delicadamente de una mano, gesto que no pasó desapercibido para la subdirectora, y la condujo a la pista de baile. El director Kingsley se acercó a la subdirectora.

- ¿Qué tal va todo Madeline?

- Bien. De momento – dijo echando una mirada al salón.

- No te preocupes tanto – aconsejó el director.

- ¿Cómo no voy a estar preocupada Harrison? – preguntó alarmada -. Lo más seguro es que haya un espía en el castillo y me pides calma?

Harrison enarcó las cejas pidiéndole cautela. Los alumnos estaban cerca y podían escucharla.

Vera Gram, que estaba en medio de la sala bailando con Oliver escuchó el último comentario de la subdirectora y cogiendo a Oliver de la mano lo sacó de allí y comenzó a buscar a sus compañeras de habitación.

- ¿Qué te ocurre? – inquirió Oliver.

- Ya te lo contaré – contestó Vera -. Primero quiero encontrar a las demás.

Entre todo el gentío localizó a Akane que bailaba animadamente con Alan, y no muy lejos de ellos se encontraron a Nadine cuya cabeza reposaba en el hombro de Edward, que la atraía hacia sí todo lo que podía.

- Aire – les dijo Akane sacándolos de su ensimismamiento.

- ¿Qué pasa? – preguntó Nadine desconcertada.

- No lo sé – contestó Akane encogiéndose de hombros -. Pregúntaselo a ésta – continuó señalando a Vera.

- ¿Dónde está Bridget? – demandó Vera.

- No lo sé – respondió Nadine.

- ¿Tú qué crees? – dijo Akane.

“Con Harry pensó Vera.

- Será mejor que la busquemos, tengo que contaros algo que he oído.

lunes, 21 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 15 : Navidad ¿dulce navidad? (4ª parte)

La semana anterior a las vacaciones, a pesar del nerviosismo provocado por los exámenes, los alumnos se mostraron alegres por las futuras fiestas. Charlie, Billy y Harry habían traído un enorme abeto que habían colocado en el vestíbulo con espumillones, velas y adornos varios.

Las alumnas de Wallace habían colocado muérdago colgando del techo portadas partes, lo que provocó aglomeraciones de estudiantes besándose. La subdirectora los quitó, pero los alumnos de Cleaverly los volvieron a colocar con un hechizo confundus para que sólo los pudieran ver los estudiantes. Los atascos siguieron poblando el castillo.

El lunes por la tarde comenzó a nevar copiosamente y, aparte de los atascos a base de besos, los alumnos alteraron más a la subdirectora con ruidosas peleas de bolsa de nieve embrujadas. La enfermería se llenó de estudiantes con partes del cuerpo congeladas por culpa de las bolas. Esme los descongelaba con un chasquido de sus dedos.

Los exámenes acabaron el miércoles y el jueves ya no hubo clases. Los alumnos no tenían que madrugar y la mayoría se quedó remoloneando en la cama. Se desayunó y comió en las salas comunes de cada casa porque el comedor estaba siendo engalanado para la fiesta. La tarde transcurrió con una paz relativa ya que las peleas de bolas de nieve continuaron hasta la hora en la que las chicas comenzaron a subir a sus dormitorios a arreglarse.

- ¿De verdad necesitáis tanto tiempo? – le preguntó James a Mya.

Mya no contestó a James y se limitó a sonreírle, éste comenzó a abrir la boca para decirle algo cuando Tom le lanzó un bolazo que fue a parar a su oreja izquierda.

- ¡Eh, ésa no vale, estaba distraído!

No muy lejos de allí, escondidos en el bosque, se encontraban Hachan La Vey y Bud Lote acechando.

- Espera un poco más – ordenó Hachan.

El viento se alzaba por momentos, y cada ráfaga enviaba susurros que hacía que los árboles se agitaran. Cuando ya no había nadie fuera del castillo, Hachan decidió acercarse. Cuanto más avanzaba, más incómodo se sentía. No le gustaba aquel plan. La brillante luz de la luna proyectaba sombras extrañas, y había charcos de oscuridad impenetrable por todas partes.

- Percibo tu angustia – advirtió Lote.

- Hazme un favor y cállate – le dijo en un susurro.

viernes, 18 de diciembre de 2009

CAPITULO 15: Navidad, ¿dulce? Navidad... (3ª Parte)

Después de una mañana ocupada por los entrenamientos, cada alumno se dirigió a las duchas que les correspondían para refrescarse y prepararse. Se sabía que el director informaría sobre la fiesta de navidad, en el caso de que se celebrase. Todos los chicos y chicas estaban deseando que se celebrase, el primer trimestre había sido duro, tanto por los entrenamientos como por los exámenes hechos y por hacer, y el hecho de haber sufrido ataques por parte de Saumort también influía, por eso, necesitaban una celebración frívola que les hiciese olvidar un poco.

El comedor estaba lleno, como siempre, los alumnos de las diferentes casas hablaban un poco sobre los exámenes que quedaba y mucho sobre el final de las competiciones deportivas.

- Chicos, Silencio – pidió el director Kingsley.

- ¡Atención! – exigió la subdirectora - ¡Cállense!

Aunque los dos profesores gritaban, ninguno de los alumnos parecía oírlos.

- Estos niños…- comentó la subdirectora totalmente enojada.

- No te enfades Madeline – sonrió el director – deja que hablen de sus cosas – continuó con tono melancólico recordando que había un traidor en el colegio.

- Si tú lo dices de acuerdo, pero si no se callan no saldremos nunca de aquí Harrison.

- Pues habrá que acaparar su atención de algún modo ¿no crees? – y acto seguido, levantó la mano izquierda – Aturdum.

Todos los alumnos se giraron totalmente aturullados hacia el director.

- Muchas gracias por su atención – comenzó a disertar -. Os aconsejo que os toméis con calma esta semana, os quedan unos cuantos exámenes y necesitáis concentraros.

- Se pensará que estaremos todo el día estudiando – susurró un alumno de Wallace.

El Director lo miró pero siguió hablando.

- Después de que se acabe esta semana, el Viernes, comenzarán los preparativos para la fiesta de Navidad, así que , en unos días, todo habrá finalizado y estaréis en vuestras casas con vuestras familias. Suerte en los exámenes – concluyó el director.

Los alumnos comenzaron a comer.

- No doy abasto, este trimestre no llego – se quejaba James mientras se echaba zumo de piña en su vaso.
- Yo estoy igual que tú, con todo lo ocurrido con el Quidditch no he podido estudiar – contestó Tom.

- Tranquilos, ya no jugamos hasta el próximo año, además estamos en una buena posición en la tabla a la espera de que se juegue el último partido esta tarde, pero ahora nos tenemos que concentrar en los exámenes – dijo Roger

- Yo me tendré que pegar una paliza – comentó James sin ánimo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (9ª parte)

Media hora después de que diesen las diez de la noche, Neville salía de la mazmorra en la que Brian Manson daba las clases de pociones. Había sido castigado por estornudar y esparcir polvo de mandrágora por toda la mazmorra y le tocó limpiarla después de la cena.

Allí abajo no había nadie y estaba muy oscuro. A Neville no le hacía gracia la quietud, por eso se detuvo de golpe cuando vio en la entrada del pasadizo que comunicaba Faldon con el exterior, la silueta de alguien que aguardaba de pie. Los separaban unos veinte metros.

El desconocido no alteró su postura cuando Neville le habló.

- ¿Hola? ¿quién es usted?

Nada. Silencio. El tipo se mantenía tan estático como una piedra.

- ¿Profesor Manson? – sabía que no era él, pero su mente le decía que era la única opción lógica - ¿es usted profesor?

Neville dio varios pasos continuando su camino pero sin dejar de mirar la figura. Estaba muy nervioso, la situación era muy extraña y siniestra. Aceleró el paso para llegar al final del pasillo y al vestíbulo del castillo donde seguramente estarían Harry, Billy y Charlie.

La silueta entre las sombras inició un lento movimiento hacia el muchacho, y Neville se detuvo como si le hubieran clavado los pies en el suelo, completamente aterrado. Unas décimas de segundo después Neville gritó y echó a correr, jamás había sentido tanto miedo.

Llegó a la puerta del vestíbulo y entró en él. Allí no había nadie, así que cerró la puerta a toda velocidad. Se pasó la mano por la frente para quitarse el sudor y, sin separarse mucho, alcanzó una mesa y una pequeña estantería que utilizó para bloquear la puerta. Después intentó adivinar qué podía estar pasando al otro lado, no se escuchaba nada.

Neville se apartó lentamente de la puerta, temeroso de que cualquier ruido provocado por sus pasos, precipitase algo desagradable y, cuando vio que la mesa y la estantería se movían impulsados por la puerta, decidió no quedarse y corrió despavorido a buscar ayuda.

Harrison Kingsley estaba supervisando los preparativos de la fiesta de navidad con la subdirectora cuando escuchó los gritos de Neville.

- ¿Se puede saber qué te pasa Neville? – preguntó un sorprendido director.

Neville relató lo sucedido e inmediatamente el director decidió bajar a las mazmorras.

- No vayas solo – pidió la profesora Cope.

- Tranquila Madeline, tú lleva al chico a su casa y avisa a los demás.

Cuando el director llegó a la puerta que llevaba a las mazmorras vio la mesa y la estantería que bloqueaban la puerta. Las apartó con un gesto de su mano derecha y, justo en el momento en el que iba a abrir la puerta, llegaron Brian Manson y Angela Cooper.

- No vaya solo director – aconsejó la profesora Cooper.

Harrison no contestó y se limitó a abrir la puerta.

lunes, 9 de noviembre de 2009

CAPITULO 13: PROTECCIONY DEFENSA (7ª parte)

Una hora mas tarde la profesora Cope acompañaba al nuevo estudiante, William Cortez a las puertas de la Casa Nidelty donde le esperaba con una correcta sonrisa el delegado.

- Hola William, mi nombre es Percy y soy tu Delegado, bienvenido.
- Hola Percy, muchas gracias.
- Estoy seguro que en Nidelty te sentirás como en casa, no creo que tengas problemas para adaptarte al ritmo del curso. Te ayudaremos.
- Genial, estoy un poco nervioso, no entraba en mis planes ingresar a mitad de curso en Faldon pero así es la vida…. – suspiro pensativo.
- Bueno, no te preocupes – dijo restándole importancia a los motivos de su ingreso – ven, te acompañare a tu cuarto para que conozcas a tus compañeros.
- Perfecto.

Una vez instalado, William bajó a la sala común, inspeccionando su nuevo hogar con curiosidad. Allí se encontró con Nadine y Bridget, sentadas en el sofá, hablando animadamente hasta que se percataron de él.

- Oh!, Hola… - saludo sorprendida Nadine – y, y, y…tu…tu… - comenzó a tartamudear.
- ¿Y tú quien eres? – terminó Bridget, tan sorprendida como su amiga pero mas controlada.
- Eh, hola, ¿que tal?, soy William Cortez, el nuevo…. – se presento ruborizado mientras se atusaba el pelo hacia atrás.
- Anda, pues yo…creí... eh... ¿como? y… - Nadine se callo impotente mirando a Bridget.
- Vaya, no es común que a mitad de curso se incorporen alumnos, supongo que será tan incomodo para ti como extraño para nosotros, ¿verdad?
- Si, tienes toda la razón – comenzó a sonreír.
- No te preocupes, sé bienvenido. Tienes suerte de pertenecer a Nidelty, veras… - Bridget se puso seria - Somos gente tranquila, abierta, quizás demasiado juerguistas pero muy competitivos.
- Si, es cierto… - hablo de repente Nadine, con una amplia sonrisa mientras miraba fijamente al nuevo.
- Quedan unos minutos para la comida, si te apetece podemos hacerte de guías para que vayas conociendo mejor el Colegio.
- Eso suena genial, después de ustedes señoritas.


Las chicas guiaron a William por todos los rincones de Faldon mientras le contaban anécdotas divertidas, los motes que tenían los profesores y aprovechaban para ponerle al día de las competiciones deportivas.

Como era su primer día pasaron por alto los ataques de Hachan La Vey y la ambición de Saumort por atacar el Castillo y encontrar el anillo de poder. Nadine y Bridget le presentaron al resto de chicas y chicos de Nidelty que se juntaban con ellas a la hora de cenar y así llego el toque de queda para irse a dormir.

Bridget se escapó en cuanto cerraron puertas y bajó sigilosa hasta las mazmorras. Harry se había dedicado los últimos días en hacer expediciones mas allá del bosque de Faldon por todo el condado en busca de asentamientos de soldados de Saumort o algún tipo de indicio de movilización. Si algo había encontrado, no se lo diría a Bridget, por su seguridad. Sabía que era lo suficientemente impulsiva como para salir a investigar por su cuenta.

viernes, 6 de noviembre de 2009

CAPÍTULO 13: PROTECCIÓN Y DEFENSA (6ª parte)


Akane cruzaba el vestíbulo del castillo camino de su dormitorio para seguir estudiando cuando se percató que un pelirrojo que no conocía de nada se encontraba esperando al lado de un baúl enorme.

- ¿Quién será éste? – dijo en un susurro.

Akane no pensó que la oiría, pero el chico giró la cabeza y le dirigió una mirada maliciosa.

- ¿Qué miras? – preguntó Akane mientras seguía andando.

- Tu camiseta es horrible.

- Gracias – contestó acompañándolo de un gesto grosero.

El pelirrojo comenzó a andar en su dirección y Akane aceleró un poco el paso. Chocó con algo, concretamente con alguien, Alan Kinghtley.

- ¡Ten más cuidado! – le espetó Alan.

- No haberte puesto en medio – contestó Akane.

- Para caminar es conveniente mirar hacia delante – dijo el muchacho pelirrojo.

- ¿Tú quién eres? –preguntó Alan adelantándose a Akane.

El pelirrojo paró en seco y se presentó.

- Soy William Cortez, un alumno nuevo – y tendió la mano.

Alan miró la mano y, después de unos segundos, se la estrechó.

- Yo me llamo Alan, y la de la camiseta ridícula es Akane.

- Ehh!!- protestó Akane - ¿Acaso he dicho yo algo de tu pésimo gusto con los zapatos?

Los dos chicos miraron los pies de Alan.

- Es cierto – comentó William – son algo peculiares.

- ¿Tienes alguna especie de filtro entre tu cabeza y tu boca? - preguntó Akane.

- Solo por las noches.

- ¿William? – se oyó al fondo.

Akane y los chicos giraron las cabezas hacia el lugar del cual provenía la voz y vieron a Madeline Cope que se acercaba a ellos.

- Veo que ya conoces a dos de nuestros alumnos – dijo cuando llego a la altura del chico.

- Sí señora. Estábamos hablando de zapatos y camisetas.

La profesora Cope miró los zapatos de todos.

- Ya veo. Acompáñame, te alojarás en mi casa.

- Hasta luego – se despidió William.

Alan se quedó mirando a William y a la profesora Cope hasta que desaparecieron de su vista y después se giró hacia Akane.

- ¿De verdad son ridículos mis zapatos? – preguntó.

- Un poco –contestó Akane -. Sólo conozco a una persona que sería capaz de ponérselos.

viernes, 23 de octubre de 2009

CAPÍTULO 12: AL ATAQUE (9ª parte)

La mañana siguiente fue un poco embarazosa para Vera. Apreciaba a Percy, pero no le gustaba. Cuando entró en el salón para desayunar vio cómo los ojos del chico se agrandaron al verla a ella.

- Oh, oh –murmuró - ¿qué le digo?

- ¿Qué murmuras? – le preguntó Akane.

- Nada, cosas mías.

Se sentaron y Vera no pudo evitar mirar al lugar donde estaban sentados James y Oliver, había algo raro, estaban juntos pero no hablaban. Los músculos del cuello de Oliver estaban estirados y tensos como las cuerdas de un piano. Se obligó a dejar de mirarlo porque comenzaba a sentirse frustrada.

- Eh! Despierta! - le dijo Bridget mientras chasqueaba los dedos -. Por mucho que le mires no vas a solucionarlo. Habla con él.

- Ya lo sé – contestó frunciendo el ceño como si la idea le resultase difícil.

Las clases comenzaron. La primera de aquel día fue Transformaciones, aquel día fue especialmente complicado. Parecía que todo lo aprendido hasta el momento no servía de nada. De tanto intentar cambiar las cosas, el aula se llenó de chispas y de un maloliente humo de color gris. Akane no consiguió transformar la mesa en una silla. La profesora Cope estaba perdiendo la paciencia.

- Ya sé que mis clases son duras señorita McGregor, ¡pero haga el favor de concentrarse!

Vera consiguió transformar su pupitre en un taburete y, finalmente, Akane la transformó en una silla coja. La profesora Cope no llegó a tiempo de arreglarla y la silla cayó desarmándose. Todos se sintieron aliviados al oír la campana que anunciaba que la clase se había acabado.

Salieron al patio mientras transcurría el primer recreo. Estaba nublado. Bridget se sentó en un banco y comenzó a leer sobre los Caballeros Platino y sus habilidades con los dragones. Akane y Nadine se pusieron a hablar de los entrenamientos que tendrían en común en el lago, ya hacía frío y no querían resfriarse. Pasaron dos minutos y Vera se dio cuenta de que alguien la vigilaba estrechamente. Al levantar la vista vió a Percy. La miraba paralizado y se ruborizó en extremo. Vera sabía que tenía que hablar con él, pero no sabía qué decirle.

- Anoche me besó Percy.

- ¡Cómo! – exclamaron sus compañeras al unísono.

- Lo que oís.

- ¿Y? –preguntaron las fresal mismo tiempo.

- Y nada. Nada de nada. No me gusta.

- Entonces lo entiendo todo – aclaró Bridget -. Tranquila Vera, se podría freír un huevo en tu cara.

- Es que no sé qué decirle. Yo… yo solo puedo pensar en Oliver.

- Ahh... el amor! – exclamó Akane.

- ¡Calla que te puede oir Percy! – susurró Vera totalmente enfadada.

Su humor no mejoraba.

- ¿Qué toca ahora?

- Protección contra la Magia Oscura – contestó Bridget mientras cerraba el libro. Auguro que será interesante.

viernes, 9 de octubre de 2009

CAPITULO 12: AL ATAQUE (3ª Parte)

- Dejadle esto a los mayores – dijo el centauro, y, en ese momento, se le unieron Orzo Strawberry y Seeley Abott.

- -¡Bichos de mierda! – exclamó Orzo al ver cómo los hechizos de los pálidos lo dejaban todo chamuscado.
- Les enseñaremos lo estúpido que ha sido devastar nuestro bosque – rugió el centauro.
- No seáis imprudentes – sugirió Seely.

No lo escucharon y con un grito se lanzaron a la espesura del bosque.

Se oyeron dos notas en el aire y Seely miró atrás. Era Xera Finch que había hecho sonar un cuerno que conservaba de su última batalla. Casi al instante una ola de flechas disparadas por los alumnos de tiro con arco de Faldon llenaron el cielo. Las saetas cayeron sobre las extremidades de algunos pálidos que salían heridos del bosque.

Un relámpago dorado cayó del cielo. Lo había lanzado Harrison Kingsley y logró que los pálidos corriesen desorientados a un lado y a otro. Acto seguido, un viento pavoroso azotó a los pálidos e hizo que comenzaran a enfrentarse unos pálidos con otros. Madeline Cope sonreía tras comprobar que no había perdido su toque.

El caos dio una oportunidad perfecta a los profesores de Faldon . Brian Manson paralizaba a los que se enfrentaban entre sí. Uno de los pálidos intentó huir y Brian le lanzó una poción a la espalda que hizo que el guerrero cayera fulminado al suelo.

Aún se oía mucho ruido de lucha y Xera Finch ordenó a los alumnos que lanzaran otra lluvia de flechas. En ese momento unas llamas verdes salieron del bosque en dirección al castillo y Elaine Swatch las detuvo hasta que cambiaron de color y se desvanecieron.

Mientras tanto, en el centro del bosque, Nadine permanecía agazapada detrás de las rocas con sus compañeros. Cerró los ojos y se concetró. Edward la miró con preocupación pero luego sintió una presión en la tierra, una presión que avanzaba hacia Hachan La Vey y sus acólitos. De repente, debajo de sus caballos, brotaron todo tipo de raíces que crecían a una velocidad poco natural. Un caballo tropezó y cayó al suelo con su jinete. Otros caballos relinchaban histéricamente cuando sus patas quedaban enredadas y luchaban por mantenerse en pie. Los jinetes caían, se retorcían y luchaban por mantenerse en pie, pero Hachan La Vey había logrado huir.

Llegaron los centauros y algunos profesores acompañados de los guardias del Concilio y las raíces les dejaron el camino abierto. Una vez que los jinetes estaban apresados, Edward tocó suavemente a Nadine y ésta abrió los ojos. Las raíces volvieron a desaparecer de inmediato y los chicos salieron de su escondite.

viernes, 2 de octubre de 2009

CAPITULO 11: ALARMA (13ª Parte)

Todas comenzaron a gritar mientras intentaban explicar lo ocurrido. Aquello era igual que un gallinero.

- ¡Basta ya! ¡Emma y Vera id al despacho del director ahora mismo! – ordenó la Sra Cope - os acompañaré a vuestra siguiente clase para decirle a vuestros profesores que estás dos alumnas no podrán asistir hoy a clase y con vosotras ya hablaremos – siguió diciendo la profesora -. Sr Hardis, acompañe a estas dos delincuentes al despacho del director, por favor.
- Sí, no se preocupe, ahora mismo iremos aunque antes pasaremos por la enfermería – dijo el Sr Hardis, observando las heridas de las alumnas.
- De acuerdo, nos vemos en el despacho, buscaré al director – contestó la profesora

Las dos alumnas caminaron en silencio en dirección a la enfermería. Al llegar, Esme Pattinson estaba colocando unas cajas y, al ver a las chicas se asustó.

- ¿Qué ha pasado? – exclamó.
- Una pelea callejera en los pasillos del colegio – relató el Sr Hardis.

Esme miró las magulladuras y heridas de las dos chicas y sé quedo más tranquila al comprobar que no eran más que rasguños.

- Emma, ven conmigo, voy a darte una bolsa con hielos – dijo Esme.

Las dos salieron del cuarto dejando al profesor y a Vera solos.

- Bueno “my friendo”, te encuentro nuevamente en un altercado – comenzó a hablar el Sr Rupert mientras Vera agarraba un pañuelo y lo apretaba contra su labio.
- No fue culpa mía, ya se lo dijeron, vinieron a molestarnos y ella me golpeó primero, yo sólo me defendí … – dijo Vera.
- Shhh a mi no me tienes que contar lo ocurrido, ahora lo escucharé mientras se lo contáis al director – la cortó el Sr Hardis
- Le contaré lo mismo que a usted – dijo Vera de mal genio.

Llegaron Esme y Emma que sostenía una bolsa de hielo pegada a su pómulo.

- Bien Emma, ya está, te dolerá un poco hasta que baje la hinchazón – explicó -. A ver Vera, déjame ver tu labio.

Vera sé quito el pañuelo, tenía el labio también hinchado y un pequeño corte.

- ¿Pero qué os habéis hecho? – preguntó Esme -, te voy a dar unos puntos para cerrarte el corte, te dolerá un poco pero se te pasará enseguida.

Tras curar a Vera las dos alumnas salieron con el profesor Hardis y fueron al despacho del director. Harrison. Kingsley las estaba esperando con la Sra Cope y los dos jefes de las casas, tanto de Nidelty, Claris Pattinson, como Angela Cooper, de Weed

- Sentaos – ordenó el director - Me parece bochornoso lo que ha ocurrido hoy en los pasillos del colegio. ¡Dos alumnas pegándose! No sé cual puede ser el motivo para llegar a las manos – las amonestaba el director -. Vera ¿dígame qué ocurrió?
- Habíamos salido de clase y yo estaba con Akane y Nadine hablando cuando vino Emma a increparme por el próximo partido de Quidditch – explicó Vera.
- ¿Quieres decirme que todo esto ha sido por un partido de Quidditch?, Emma, ¿Es eso cierto? – le preguntó mirándola fíjamente a los ojos.

Emma, no levantó la mirada del suelo y solamente susurró un “sí”.

- Muy bien señoritas, como veo que todo esto es por una disputa deportiva, sólo me cabe deciros que no vais a jugar el próximo partido, estáis sancionadas.
- ¡No, Por favor! – pidió Vera completamente atónita.
- ¡No, director! – rogó Emma.
- Callaos y no respondáis al director – las riñó la Sra Cope.
- ¿Estáis de acuerdo, Claris y Angela, con que vuestras dos alumnas no jueguen en el próximo partido? – preguntó el director
- Si, yo estoy de acuerdo – confirmó Claris.
- Si, yo también estoy de acuerdo – dijo Angela.
- Muy bien ahora iros a vuestras casas, ya no iréis a última clase – terminó el director

Emma marchó con Angela Cooper y Vera acompañada de Claris.

- Lo siento profesor, pero me insultó y sólo me defendí, nada más – se disculpó Vera con Claris.
- Vera, lo que has hecho está mal, por mucho que te molesten debes guardar las formas, aunque tú no hayas comenzado la pelea no debes seguirle el juego – aconsejó Claris.
- Sí, tiene toda la razón – reconoció Vera.
- Aún así, creo que dejarte sin jugar el partido de Quidditch contra Weed es un buen castigo y sé que recapacitarás sobre lo ocurrido, vete a mi aula de Salud ambiental, ire a buscar a Oliver Wood para que le cuentes lo ocurrido y para que sepa que no podrás jugar contra Weed.

“¡Mierda Oliver!” pensó Vera al escuchar las palabras del profesor

- De acuerdo, allí estaré – dijo Vera y salió hacia el aula.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

CAPITULO 11: ALARMA (12ª Parte)

Todos estaban preocupados por la reacción de la profesora Rappelson al ver la bola de Eddy y Olga.

- ¿Qué habrá visto la profesora en la bola? – preguntó Nadine.
- No lo sé, pero estaba muy asustada – comentó Bridget.
- ¿Tendrá algo que ver con todo lo que está ocurriendo? – siguió Vera.
- Nunca lo sabremos, pero lo que sí sabemos es que lo que haya visto no tenía buena pinta – sentenció Akane.
- Bueno os dejo que tengo que dejar un libro en la biblioteca, nos vemos en la siguiente clase – dijo Bridget mientras salía.

De repente unos gritos increparon a Vera.

- Bueno, bueno, aquí tenemos a la hermanita, lista para perder y que su casa sea humillada – dijo Emma Gray, golpeadora de Weed
- Eso habrá que verlo, así que no cantéis victoria – contestó Akane haciendo un gesto obsceno con un dedo.
- ¿Qué pasa que siempre te tienen que estar defendiendo?. Si no son tus amigas es él estúpido de hermano – continuó Emma mientras sus compañeras de casa se reían.
- La estúpida eres tú, yo sé defenderme muy bien solita así que limítate a entrenarte y ya nos veremos en el campo – dijo Vera.
- Mira niñata, te vas a comer toda la Bludger, no vas a poder ni hablar – espetó Emma.
- Me río en tu cara de las bobadas que dices – se encaró Vera.
- Chicas, dejadlo ya – ordenó Nadine.
- La otra tuvo que hablar, entre la hija del profesor, la hermana del capitán y la extraña, vaya mierda de casa – dijo Emma mirando a sus compañeras.
- ¿Y tú que pasa que tienes que estar protegida también por tus amiguitas? – contestó Vera -, tú tranquila que yo sola me sé defender.
- ¿Ah sí? ¿estás segura? porque yo creo que estás temblando – aventuró Emma.
- Cuantas más bobadas dices, más estúpida te vuelves ¿sabes? – contestó Vera.

Y al momento, Emma levanto su brazo y cerrando el puño, golpeó a Vera en todo el labio, Vera sintió un fuerte dolor, se tocó y vió que le salía sangre. Al ver lo ocurrido le devolvió el puñetazo en el pómulo provocando que Emma cayera hacia atrás.

- ¡Vera, Emma!, ¡quereis dejarlo ya! – Gritaban Nadine y Akane mientras agarraban a Vera para que no fuera a enfrentarse más a Emma.

- Soltadla, y que venga nuevamente si tiene narices – amenazó Emma.

Las compañeras de Weed de Emma la agarraban también ya que habían visto que al fondo del pasillo la profesora Madeline Cope y el profesor Rupert Hardis venían corriendo para ver lo ocurrido.

- ¿Señoritas que está ocurriendo aquí? – gritaba la Sra Cope.

Los dos profesores vieron tanto a Emma con el pómulo hinchado como a Vera sangrando por el labio.

- ¿Por qué no me sorprende que sea cosa de Vera Gram? – se preguntó el Sr Hardis..
- Ha sido la agresiva de Vera, que ha empezado a increpar a Emma – acusaron las compañeras de Weed
- Pero ¿cómo puedes ser tan falsa, si ha sido Emma quien ha comenzado, viniendo a molestarnos? – la defendió Akane

lunes, 17 de agosto de 2009

CAPÍTULO 10: ALL HALLOW'S EVE (4ª parte)

Nadine le hizo caso y entró de nuevo en el castillo.

Una vez asumida la confesión de Bridget, Akane,Vera y Nadine se concentraron en la fiesta de Halloween. Vera estaba algo preocupada porque desde el beso, después del partido, Oliver no había hecho ningún otro intento de acercamiento. Akane, extrañamente decidida, le anunció a Alan, sin darle opcion de respuesta, que la iba a acompañar a la fiesta.Alan se quedo atonito cuando recibió la noticia, Akane no era precisamente dulce pero su manera imperativa de pedirle que la acompañara le gustó. Bridget planeaba la post fiesta con Harry y Nadine no sabía si sugerirle a Edward que debían ir disfrazados del mismo tema.

- ¿En qué piensas? – le preguntó Edward una mañana después del desayuno.

- En el disfraz –contestó Nadine con los nervios a flor de piel….y, por encima de todo, fascinada, como de costumbre siempre que se encontraba cerca de él.

- ¿Quieres que vayamos igual? – preguntó Edward con la amabilidad en los labios y la burla en los ojos.

- ¿Te importaría? –preguntó ella tímidamente.

- No – contestó entre risas -. Te lo iba a pedir después.

La mañana de la fiesta, el colegio se despertó eufórico, todos esperaban la diversión. Ese año el profesor Manson cantaría con su banda la “Circle Line” en la fiesta oficial y, teniendo en cuenta la estética del profesor y su carácter, sabían que se hablaría durante mucho tiempo sobre ello.

La fiesta extraoficial estaba a punto. Se había invitado a todo el alumnado exceptuando a la gran mayoría de Weed, no iban a permitir que intentaran estropeársela y con la ayuda de los elfos y de Harry habían puesto hechizos defensores contra indeseables en la torre de astronomía, que lugar pactado para la fiesta.

El director Kingsley sabía que habría una fiesta no oficial.

- Pero eso está prohibido Harrison – protestó la profesora Cope.

- Vamos Madeline, recuerda en lo que pensabas cuando tenías su edad, ¿en qué pensabas? – le preguntó el director.

- En estudiar, por supuesto – contestó dignamente.

- Pues no es eso lo que he oído – se burló el director.

Madeline se sonrojó y le hizo prometer al profesor Kingsley que por lo menos dejase claro que no debían extralimitarse.

- Por supuesto Madeline, por supuesto, lo haré ahora en el desayuno.

Una vez que marcó unas directrices sobre el comportamiento que se esperaba, los alumnos se dirigieron a sus habitaciones. El profesor Hardis apartó a Vera y Bridget a un lado.

- Vamos a ver “my friends” espero no encontrarme con vosotras esta noche y no tener que firmar ningún parte de guerra en el que estéis implicadas, me habéis entendido, ¿verdad?. En cuanto acabe la fiesta os quiero en vuestra habitación, y no quiero escándalos.

Vera y Bridget asintieron con la cabeza y se dirigieron a su dormitorio donde se lo contaron a sus compañeras.

- Nadine, creo que tu padre nos va a tener bien vigiladas toda la noche –comentó Vera- No sé cómo vamos a escabullirnos a la fiesta de los chicos sin que nos vean.

- Nos ha llamado “my friends”, que fuerte, nos tiene en su punto de mira.-exclamó Bridget- Pues yo no me la voy a perder que para algo me he preparado el disfraz de Mª Antonieta y mis hermanos se han currado la alternativa, que la oficial, salvo ver como canta el profesor Manson, va a ser un peñazo…

- No os preocupéis -dijo Nadine- Ya se me ocurrirá algo para distraer a mi padre.

lunes, 27 de julio de 2009

CAPITULO 9: TUNELES y SOMBRAS (5ª Parte)



Por fin llegó la primera excursión del curso, el mejor momento para desconectar de los exámenes y las competiciones. Todos los años iban al menos un par de veces a Broke Hills a pasar el día , lejos de la atención directa de los profesores, excepto de los profesores tutores que debían acompañarlos y velar por su seguridad, sobretodo este año… Los centauros habían pronosticado nuevas batallas con la oscuridad y la sombra de Saumort resultaba cada vez más inquietante.

Ajena a ese peligro, Bridget Morgan aprovechaba estas excursiones para verse con Él, fuera de Faldon y fuera de aquellas cuatro frías paredes de la mazmorra y así poder compartir un poco de aire puro con su amante secreto.

Llegaron a Broke Hills en apenas 25 minutos, tutelados por dos de los profesores del colegio, Orzo Strawberry, profesor de vuelo y Madeleine Cope, subdirectora de Faldon.

- Chicas, tengo que hacerle unos encargos a mi tía así que me reuniré con vosotras a la hora de comer en el Hostal, ¿de acuerdo? – dijo Bridget apenas bajar del autobús.
- Ehmm, vale, como quieras, nosotras iremos a la tienda de chuches a por mocos de orco de chocolote, ¡ñam! – dijo Akane con los ojos bien abiertos.
- Puaj!..son asquerosos, ¿como te puedes comer eso? Akane, – le contesto Vera – pues yo quiero ir después a Luiggi TirosCortos, mi hermano necesita unos pantalones para entrenar y me los ha encargado.
- Uf!.... que de cosas tenemos que hacer, pongámonos en marcha cuantos antes. Anna Saints me recomendó el Desván de Basquiat para comprar artículos mágicos y me gustaría ir – añadió Nadine.
- Perfecto, nos vemos en unas horas, sed buenas…
- ¡¡¡Tu también Bridget…!!! – dijeron con sorna las tres a la vez. Sabían que algo ocultaba hacia tiempo pero la empatia de Bridget las hacia olvidarse del tema, cada vez que alguna de ellas intentaba sonsacarle. De los encargos de Tía Avelina se ocupaba Frank, eso estaba claro.

Bridget sabia que algún día tendría que confesar su aventura a sus compañeras de cuarto aunque solo fuera por su aparente discreción, a sabiendas de sus continuas mentiras.

Se solían encontrar en una pequeña masia abandonada, cerca de la torre vigía, casi a las afueras del pueblo. Él era suficiente para que aquella inhóspita estancia fuera calida y segura.

- Nunca me podría cansar de mirarte… me ahogaría en tus ojos y viviría eternamente en ellos … - dijo Bri entrando y acercándose despacio hasta rozar sus labios mientras le hablaba, apartando con suavidad el pelo de su oreja.
- Mmm...…me encanta tu romanticismo desgarrador, pequeña mía, ¿cuanto tiempo tenemos? – Él la agarro con fuerza por la cintura sin dejar de invadir el estrecho espacio vital que compartian.
- Un par de horas, tres, quizás… ¿por?
- Suficiente para comerte enterita y enseñarte nuestra ruta por México…Sigo a la espera de tu respuesta.
- Sr. Miller, es usted un tipo con suerte. Afortunadamente hoy me he levantado con el punto justo de picante, como unos buenos tacos…

Llegó la hora de comer, Bridget esperaba en la cocina del Hostal, preparando la mesa junto a su tía.

- ¡Hola! – saludó Nadine entrando la primera por la puerta.
- ¡Hola chicas!, ¿Qué tal la mañana de compras?
- Agotadora….luego te contamos. Tenemos un hambre horrible….mmm... que bien huele Avelina – dijo Vera frotándose las manos y respirando profundamente.

La comida transcurrió tranquila, la tía de Bridget aprovechó para continuar la historia de Kadriya mientras tomaban té en una salita adjunta a su despacho pero no pudo hablar ni dos minutos, el sueño y una buena comilona las venció.

viernes, 13 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (6ª parte)

Tras un grito de asombro y miedo ahogado y entre el escándalo formado, apareció de repente Harrison Kingsley aun tosiendo y medio riéndose acertó a calmar el ambiente.

- Calmaos, calmaos mis queridos alumnos y sed, sinceramente, bienvenidos a Faldon Rest, vuestra escuela de magia y vuestra casa. Confío en que los alumnos de primero puedan dormir esta noche, ejem.

- Primero, permítanme presentarme, soy el Director Harrison Kingsley y también seré su profesor de Lógica Mágica. Bien, deseo que el viaje hasta aquí haya sido tranquilo y que todo el mundo realice el esfuerzo necesario para ser digno de su casa asignada. Antes de pasar a contarles las normas de esta escuela quisiera presentarles a los que serán sus profesores este año.

Y así con voz solemne y respetuosa, el director Kingsley comenzó mientras los profesores iban apareciendo en sus respectivos asientos en medio de una niebla fina y brillante.

- Veamos…. – comenzó a carraspear para seguir – les presento a la Subdirectora Madeline Cope, profesora de Metamorfosis Corporal y Jefa de la Casa Wallace y… a la que debo dar las gracias por su perfecto hechizo de bienvenida que ya por mi edad no he sabido soportar… Gracias Sra. Cope.


Se escucharon aplausos y silbidos de admiración…

- Por favores chicos, presten atención…ejem, sigamos. El Sr. Sean Butler será su profesor de Educación de Juegos Mágicos. La Sra. Elaine Swatch, profesora de Botánica. Lola Rappelson, profesora de Adivinación. La Sra. Angela Cooper, profesora de Numerología y Tarot y Jefa de la Casa de los Weed. El Sr. Orzo Strawberry, profesor de Vuelo.

Orzo apareció de la nada sobrevolando las cabezas de los alumnos montado en una Limbus Sabbath 2009, de ultima generación.

- Es increíblemente bonita la nueva Limbus, estoy deseando montarme en ella pero…. Esta parece, mmm... no sé, ¡distinta, tiene forma de guitarra!, jajaja – dijo entusiasmado James Gram dando un codazo a Oliver.

- Ya sabes como es el Profesor Strawberry, es un friki del tunning de escobas desde que tuvo un affaire con la mujer del mecánico del taller del pueblo, Debra Wheels, jajajá – le contesto Oliver riéndose.

Mientras, seguían apareciendo profesores tras escuchar sus nombres.

- El Sr. Claris Pattinson, profesor de Salud Ambiental, vuestro medico y Jefe de la Casa Nidelty. El Sr. Xera Finch, profesor Contra la Magia Oscura y Jefe de la Casa Cleaverly. El Sr. Rupert Hardis, nueva incorporación de este año que será profesor de Historia Mágica. El Sr. Seely Aboot, profesor de natación. Y por ultimo, el Sr. Brian Manson, profesor de Química Pocimal.

De repente se quedó todo en silencio, la aparición del Sr. Manson siempre era inquietante hasta para los nuevos.

- Y por ultimo, no quiero demorar mas la cena… debo de advertirles y recordarles las normas de Faldon:

- Las clases comienzan puntualmente a las 08:00. No esta permitido salir del colegio a partir de las 8 de la tarde y de las Casas a partir de las 10 de la noche. Esta prohibido entrar en el bosque sin la compañía de un profesor y menos por la noche así como bajar a las mazmorras.

“Las normas se hicieron para romperlas” pensaba Bridget Morgan mirando hacia la mesa de los Weed.