viernes, 23 de octubre de 2009

CAPÍTULO 12: AL ATAQUE (9ª parte)

La mañana siguiente fue un poco embarazosa para Vera. Apreciaba a Percy, pero no le gustaba. Cuando entró en el salón para desayunar vio cómo los ojos del chico se agrandaron al verla a ella.

- Oh, oh –murmuró - ¿qué le digo?

- ¿Qué murmuras? – le preguntó Akane.

- Nada, cosas mías.

Se sentaron y Vera no pudo evitar mirar al lugar donde estaban sentados James y Oliver, había algo raro, estaban juntos pero no hablaban. Los músculos del cuello de Oliver estaban estirados y tensos como las cuerdas de un piano. Se obligó a dejar de mirarlo porque comenzaba a sentirse frustrada.

- Eh! Despierta! - le dijo Bridget mientras chasqueaba los dedos -. Por mucho que le mires no vas a solucionarlo. Habla con él.

- Ya lo sé – contestó frunciendo el ceño como si la idea le resultase difícil.

Las clases comenzaron. La primera de aquel día fue Transformaciones, aquel día fue especialmente complicado. Parecía que todo lo aprendido hasta el momento no servía de nada. De tanto intentar cambiar las cosas, el aula se llenó de chispas y de un maloliente humo de color gris. Akane no consiguió transformar la mesa en una silla. La profesora Cope estaba perdiendo la paciencia.

- Ya sé que mis clases son duras señorita McGregor, ¡pero haga el favor de concentrarse!

Vera consiguió transformar su pupitre en un taburete y, finalmente, Akane la transformó en una silla coja. La profesora Cope no llegó a tiempo de arreglarla y la silla cayó desarmándose. Todos se sintieron aliviados al oír la campana que anunciaba que la clase se había acabado.

Salieron al patio mientras transcurría el primer recreo. Estaba nublado. Bridget se sentó en un banco y comenzó a leer sobre los Caballeros Platino y sus habilidades con los dragones. Akane y Nadine se pusieron a hablar de los entrenamientos que tendrían en común en el lago, ya hacía frío y no querían resfriarse. Pasaron dos minutos y Vera se dio cuenta de que alguien la vigilaba estrechamente. Al levantar la vista vió a Percy. La miraba paralizado y se ruborizó en extremo. Vera sabía que tenía que hablar con él, pero no sabía qué decirle.

- Anoche me besó Percy.

- ¡Cómo! – exclamaron sus compañeras al unísono.

- Lo que oís.

- ¿Y? –preguntaron las fresal mismo tiempo.

- Y nada. Nada de nada. No me gusta.

- Entonces lo entiendo todo – aclaró Bridget -. Tranquila Vera, se podría freír un huevo en tu cara.

- Es que no sé qué decirle. Yo… yo solo puedo pensar en Oliver.

- Ahh... el amor! – exclamó Akane.

- ¡Calla que te puede oir Percy! – susurró Vera totalmente enfadada.

Su humor no mejoraba.

- ¿Qué toca ahora?

- Protección contra la Magia Oscura – contestó Bridget mientras cerraba el libro. Auguro que será interesante.

1 comentario:

Ahola dijo...

Venga ya¡¡¡!!!! Arregla todo con Oliver, que sino esto no tiene fin...