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viernes, 12 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (7ª parte)

“¿Por qué está todo a oscuras?” pensó Akane, “un momento…” una idea que pasó por su mente hizo que casi se le salieran los ojos de las órbitas. ¿Estaba muerta?

- No… no es posible. Ambros me matará.

Oyó un ruido y dirigió su mirada ciega en dirección a él. Se encontró con el brillo de unos ojos que la observaban a distancia. Dejó de respirar con brusquedad, no estaba sola, además, aquella mirada destilaba maldad. No se quedó quieta y avanzó lentamente en dirección contraria a la mirada y, poco a poco, el paisaje fue cambiando.

Seguía estando oscuro, era de noche y la luna daba un poco de luz, pero todo estaba quieto, muy quieto.

- Pero… ¿dónde estoy?

Delante de ella había un sendero y decidió seguirlo. Se le secaba la garganta de respirar tanto y tan rápido y paró para mirar a su alrededor. Comenzó a vislumbrar árboles con ramas desnudas y retorcidas.

El silencio se rompió y comenzó a correr por el sendero, no iba a quedarse quieta a esperar que el ruido sonara más cerca de ella. Las piernas le ardían del esfuerzo, por lo que decidió que no estaba muerta, estaría bajo algún hechizo. Seguía viva, pero la soledad la engullía. El miedo, cuando una está sola, multiplica su tamaño.

No parecía que hubiese horizontes. Vagaba por el camino sin convicción ninguna, pero al cabo de un rato, el camino se introdujo en un bosque. Oyó voces que procedían de algún lugar. ¡No se encontraba sola! No se paró a pensar en el peligro que corría y entró en el bosque.

Mientras tanto, en la enfermería de Faldon.

- ¿Qué habrá ocurrido? – se preguntó Esme Pattinson.

- Está de viaje – sentenció Claris Pattinson después de examinarla.

- ¿Qué dices? – preguntó Xera Finch.

- Está en otra dimensión – aclaró – y sólo ella se puede sacar de allí.

miércoles, 10 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (6ª parte)

Bridget intentaba reanimar a Akane mientras Vera, impotente y sin saber qué hacer, salió del cuarto a buscar ayuda. En la sala común se topó con Mary, la delegada de Nidelty. A Vera le extrañó que estuviese levantada, no era hora de hacer guardia, pero no lo pensó demasiado.

- ¡Akane se ha desmayado! – gritó Vera.

- ¿Qué le ha pasado? – dijo Mary asustada.

- Vete a mi cuarto – pidió Vera -, Nadine y Bridget están intentando despertarla, yo iré en busca de ayuda.

Habían pasado dos horas desde medianoche, por lo que Vera supuso que los profesores estarían en sus habitaciones. Vera llegó rápidamente al dormitorio de los Pattinson, ¿qué mejor que el médico del colegio para ayudarla, pensó.

- Profesor, profesor – decía mientras golpeaba fuertemente la puerta - profesor Pattinson, abra la puerta, es urgente – pedía a gritos.

- Ya voy… un momento – se oía desde dentro.

Claris Pattinson abrió la puerta. Llevaba una bata para tapar su pijama y parpadeaba intentando despejarse.

- ¿Vera? ¿qué ocurre?

- Profesor es urgente. Akane se ha… se ha desmayado… no sé…, está inconsciente y no podemos despertarla. ¡Corra! ¡Rápido!

Claris avisó a su esposa y los tres salieron corriendo hacía la habitación de Vera, donde casi todos los alumnos se arremolinaban después de haberse despertado por los gritos que daban Bridget para despertar a Akane.

Una vez en el cuarto, Claris y Esme examinaron a Akane, que seguía inconsciente y sin realizar movimientos voluntarios. Llegaron la profesora Cope y Xera Finch, alarmados por el barullo.

- ¿Qué ocurre, por qué hay tanto jaleo aquí? – preguntó la Sra. Cope - ¡Volved inmediatamente a vuestros dormitorios! ¡Ahora!

Los alumnos comenzaron a dispersarse pero lentamente para ver si lograban enterarse de algo.

- ¿Qué es lo que pasa? – inquirió asombrado Xera Finch.

- Rápido Xera coge a Akane - pidió el Sr. Pattinson - está sin conocimiento y no responde. Tenemos que llevarla urgentemente a la enfermería.

viernes, 5 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (4ª parte)

- Estamos en la enfermería – dijo Edward. Debió ver a Nadine confusa -. La próxima vez que vayas a desmayarte avisa antes de caer, te podía haber cogido.

Nadine sonrió. Su voz salió lenta y perezosa.

- Atrapaste a Eeeeevaaa.

- Estás drogada ¿lo notas? – y rió -. La han expulsado y se la han llevado sus padres.

- Padres – susurró Nadine. Le tomó un tiempo darse cuenta. ¿Y mi padre? – y trató de levantar la cabeza – Ouch, duele.

- Se asustó mucho pero mis padres lo han tranquilizado, están con él fuera.

- No fue un accidente ¿verdad?

- De ninguna manera. Quería hacerte daño. Por eso la han expulsado.

Nadine notó las manos de Edward en su pelo, unos segundos de dulce y amable presión.

- Descansa. Estaré aquí cuando despiertes.

Nadine asintió adormilada y todo tuvo un color amarillento. Como si estuviera tumbada al sol.

Levantarse no fue tan divertido. Era como tener una antorcha encendida en su espalda. Las medicinas habían dejado de tener efecto. Estaba tratando de incorporarse cuando Esme Pattinson se acercó corriendo para ayudarla.

- No te incorpores todavía. Lo estás haciendo muy bien ¿sabes? Esa quemadura te va a doler, pero si la mantienes limpia, en una semana estarás bien. Tienes suerte de que Elaine estuviera allí para neutralizar la reacción del ajenjo.

Nadine asintió, sin estar segura de ser capaz de hablar sin llorar. Uno de sus lados se sentía caliente y dolorido.

- No puedes irte ya – dijo la sra Pattinson – te quedarás aquí esta noche.

Estaba terminando de acostarse cuando por la puerta aparecieron su padre, Edward y el sr. Pattinson.

Cuando vio la cara de su padre Nadine no pudo evitar hacerle una pregunta.

- ¿Tan mala pinta tengo?

- Increíblemente mal – dijo su padre.

- No hagas caso de tu padre – exclamó el sr Pattinson -. No está tan mal. Ocupa la cuarta parte de tu espalda pero Elaine hizo un buen trabajo.

- Eva tenía más ajenjo escondido – explicó Edward.

- Por eso la han expulsado. No te preocupes hija, no creo que vuelva por aquí.

miércoles, 3 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (3ª parte)

La siguiente clase fue en el invernadero con la profesora Swatch. Edward entró justo cuando la profesora comenzaba a hablar y se situó al lado de Nadine. Ella pensó que él la distraía. Olía muy bien, oscuro y picante, como aquella mañana. Edward le dirigió una sonrisa torcida y una mirada que probablemente mataría a todas las chicas en un radio de cien metros. Se golpeó la mano cuando alcanzaba raíz de heliotropo y se concentró en los detalles del experimento que les proponía la profesora.

Se concentraron tanto en la práctica que ni Nadine ni Edward escucharon pisadas detrás de ellos. Lo primero que Nadine notó fue una quemazón en la parte baja de su espalda. Soltó el polvo de fresno y comenzó a gritar. Edward se giró y sujetó del cuello a una chica que se estaba marchando.

Eva Roderick. Gritó y golpeó a Edward, pero no la soltó y comenzó a levantarla en el aire. Nadine gemía de dolor, tratando de girarse para ver qué pasaba en su espalda y pudo ver que Edward estaba tratando de contenerse. La profesora Swatch llegó corriendo y el resto de los alumnos miraban lo sucedido.

- ¡Oh dios mío! – exclamó la profesora. Cogió un poco de galega que llevaba siempre consigo -. Siéntate en un taburete Nadine. Tú – exclamó señalando a Neville Livingstone – avisa al profesor Pattinson y a su mujer.

Mientras Nadine trataba de respirar, la profesora rompió lo que quedaba de la camisa del uniforme y le frotó la espalda con la galega. Nadine trató de no llorar. La quemazón iba disminuyendo mientras la galega iba haciendo su trabajo. Miró hacia arriba y vio cómo Edward aún sujetaba a Eva, pero los estaban separando el resto de los alumnos.

- ¡Ha sido un accidente! – gritó la chica -. Me he tropezado yo no quería…

- ¡Hoy no trabajamos con ajenjo! – gritó secamente -. No tenías razón alguna para andar por ahí con él. ¿Te duele mucho Nadine?

- Eh… estoy bien – dijo Nadine, aunque en realidad no lo estaba. Se sentía mareada, enferma y comenzaba a tener frío, por lo que trató de taparse.

- No, no podemos dejar que nada te toque la espalda. La quemadura ha afectado a la piel.

La profesora se giró hacia Eva Roderick y levantó un dedo hacia ella.

- Tú vas a hablar ahora mismo con el director. No toleraré este ataque en mi clase. Haré lo posible para que te expulsen. No me importa quienes sean tus padres.

Nadine vio como Edward le susurraba algo a Eva al oído, demasiado bajo para que Nadine pudiera escucharlo, pero no debía ser bueno por la cara que había puesto la chica.

- ¿Profesora? – preguntó Nadine – me mareo… - y se desmayó.

Cuando Nadine despertó, estaba de lado, y notó una ola de calor. Medio dormida. Había alguien sentado a su lado, un chico. Parpadeó varias veces hasta que se dio cuenta de que era Edward. “¿Edward en mi habitación? No, espera, esto no es mi habitación, es otro sitio”

miércoles, 20 de enero de 2010

CAPÍTULO 17: Reencuentros y noticias (2ª parte)

La cena terminó con tranquilidad, los alumnos estaban cansados y sólo deseaban marcharse a sus cuartos para descansar.

En la sala común de Nidelty, Claris Pattinson esperaba a los alumnos para explicar a fondo las últimas normas, al finalizar la charla todos los alumnos se retiraron a sus cuartos.

- No sé si estoy más cansada por el viaje o por las charlas... ¿De verdad es necesario que nos lo repitan todo tantas veces? – preguntó Akane.

- Resultan pesados, pero lo hacen con buena intención. A mí lo que me cansa de verdad es que mañana empiezan las clases – protestó Vera tirada en la cama.

- Sí, ¡qué pereza! con lo bien que se está de vacaciones – dijo Nadine.

- No tengo ganas de nada... – comentó Akane -. No me pondría ni el pijama.

- Yo me quedaría dormida si estuviese de pie – le contestó Vera mientras abría los ojos con dificultad.

Todas miraron a Bridget. Desde que había entrado en el dormitorio se había quedado sentada en su cama y estaba mirando, ausente, por la ventana.

- Bridget, acuéstate, estás muy cansada – pidió Nadine entre bostezos -. ¿Has dormido algo estos días?

- No mucho – contestó y se dio la vuelta para mirarlas – Perdonadme – dijo al verlas completamente derrotadas -. Aún tengo descontrolada la empatía. Creo que estáis cansadas por mi culpa. Será mejor que durmamos.

Nadie fue capaz de decir nada. Se metieron debajo de las sábanas y se quedaron dormidas de inmediato. Ni siquiera los ronquidos de Akane sirvieron para despertarlas.

A la mañana siguiente, Vera fue la primera en despertar. Salió de su habitación y se encontró con Oliver. Llevaba una camiseta ancha, pantalones deportivos, iba descalzo, y sintió un caluroso cosquilleo dentro de ella. Esa debía ser la ropa que usaba para dormir. O… quizás era menos que eso.


- Hola – dijo Vera.

- Eh… hola… ¿descansaste? – preguntó Oliver.

- Sí, estoy perfecta – contestó - ¿tienes algo que decirme para que hayas tenido que salir sin vestirte?

- Pues… es que… he estado pensado… que… me gustaría que esta tarde después del entrenamiento te quedaras conmigo – pidió Oliver completamente ruborizado.

- Vale, pero ¿para qué? – preguntó Vera.

- Tú simplemente no quedes con nadie después del entrenamiento ¿de acuerdo?

- De acuerdo Oliver.

viernes, 11 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (10ª parte)

Se introdujo en el pasadizo seguido de Brian Manson y Angela Cooper. Su faceta de amable director desapareció para dar paso al gran brujo que llevaba dentro. Percibía una amenaza, pero el peligro se ocultaba.

- No deben quedar más de cuatrocientos metros antes de llegar a la salida del bosque – dijo la profesora Cooper.

Harrison la mandó callar con un gesto de la mano.

- Brian revisa las mazmorras – pidió el director – Angela, vuelve al castillo y trae a Xera.

- Pero… - comenzó a protestar la profesora.

- Pero nada – la cortó de inmediato - ¡Haz lo que te digo! – ordenó en un murmullo.

Una vez solo continuó andando y maldijo en silencio percatándose de que por allí no habría algún modo de escape para alguien como Neville “habrá que cerrar las mazmorras” pensó. Distinguió a lo lejos a alguien ataviado con una vestimenta oscura. El desconocido advirtió la presencia del director y empezó a alejarse.

- ¿No me quieres asustar a mí?

Ya quedaban pocos metros para salir al exterior y Harrison decidió bloquear la salida. La figura oscura parecía nerviosa, se dio la vuelta dispuesto a enfrentarse al director, pero no contó con el inmenso poder del brujo.

- Déjame salir viejo.

- No – contestó con voz profunda.

Harrison levantó su mano izquierda dispuesto a lanzarle un hechizo cuando entró en un estado de semiinconsciencia, con la cabeza caída hacia delante y la barbilla apoyada en el pecho. De repente se notaba agotado, intentó hablar sin éxito, su boca no le obedecía y, finalmente, cayó al suelo, pero no fue cuestión de magia, recibió un golpe en la cabeza de una figura encapuchada que había surgido detrás de él.

- Has tardado – refunfuñó el desconocido.

- Si no hubieses intentado jugar con ese niño no habría pasado nada ¡inútil! – le contestó una voz que provenía de detrás del director – por tu culpa cerrarán el pasadizo y no podréis entrar en el castillo con tanta facilidad.

- Ya encontrarás el modo, siempre lo haces.

- ¿Ah sí? Díme ¿cómo lo voy a lograr? ¿sospecharán de todo el mundo que trabaje en el castillo? ¡Estúpido!

Se oían pasos que venían del castillo

- ¡Vete antes de que nos descubran a los dos! – ordenó la figura detrás del director.

El desconocido logró traspasar la puerta y el personaje que había golpeado al director orbitó fuera del pasadizo a tiempo de que no los descubriesen Xera Finch y Claris Pattinson.

viernes, 2 de octubre de 2009

CAPITULO 11: ALARMA (13ª Parte)

Todas comenzaron a gritar mientras intentaban explicar lo ocurrido. Aquello era igual que un gallinero.

- ¡Basta ya! ¡Emma y Vera id al despacho del director ahora mismo! – ordenó la Sra Cope - os acompañaré a vuestra siguiente clase para decirle a vuestros profesores que estás dos alumnas no podrán asistir hoy a clase y con vosotras ya hablaremos – siguió diciendo la profesora -. Sr Hardis, acompañe a estas dos delincuentes al despacho del director, por favor.
- Sí, no se preocupe, ahora mismo iremos aunque antes pasaremos por la enfermería – dijo el Sr Hardis, observando las heridas de las alumnas.
- De acuerdo, nos vemos en el despacho, buscaré al director – contestó la profesora

Las dos alumnas caminaron en silencio en dirección a la enfermería. Al llegar, Esme Pattinson estaba colocando unas cajas y, al ver a las chicas se asustó.

- ¿Qué ha pasado? – exclamó.
- Una pelea callejera en los pasillos del colegio – relató el Sr Hardis.

Esme miró las magulladuras y heridas de las dos chicas y sé quedo más tranquila al comprobar que no eran más que rasguños.

- Emma, ven conmigo, voy a darte una bolsa con hielos – dijo Esme.

Las dos salieron del cuarto dejando al profesor y a Vera solos.

- Bueno “my friendo”, te encuentro nuevamente en un altercado – comenzó a hablar el Sr Rupert mientras Vera agarraba un pañuelo y lo apretaba contra su labio.
- No fue culpa mía, ya se lo dijeron, vinieron a molestarnos y ella me golpeó primero, yo sólo me defendí … – dijo Vera.
- Shhh a mi no me tienes que contar lo ocurrido, ahora lo escucharé mientras se lo contáis al director – la cortó el Sr Hardis
- Le contaré lo mismo que a usted – dijo Vera de mal genio.

Llegaron Esme y Emma que sostenía una bolsa de hielo pegada a su pómulo.

- Bien Emma, ya está, te dolerá un poco hasta que baje la hinchazón – explicó -. A ver Vera, déjame ver tu labio.

Vera sé quito el pañuelo, tenía el labio también hinchado y un pequeño corte.

- ¿Pero qué os habéis hecho? – preguntó Esme -, te voy a dar unos puntos para cerrarte el corte, te dolerá un poco pero se te pasará enseguida.

Tras curar a Vera las dos alumnas salieron con el profesor Hardis y fueron al despacho del director. Harrison. Kingsley las estaba esperando con la Sra Cope y los dos jefes de las casas, tanto de Nidelty, Claris Pattinson, como Angela Cooper, de Weed

- Sentaos – ordenó el director - Me parece bochornoso lo que ha ocurrido hoy en los pasillos del colegio. ¡Dos alumnas pegándose! No sé cual puede ser el motivo para llegar a las manos – las amonestaba el director -. Vera ¿dígame qué ocurrió?
- Habíamos salido de clase y yo estaba con Akane y Nadine hablando cuando vino Emma a increparme por el próximo partido de Quidditch – explicó Vera.
- ¿Quieres decirme que todo esto ha sido por un partido de Quidditch?, Emma, ¿Es eso cierto? – le preguntó mirándola fíjamente a los ojos.

Emma, no levantó la mirada del suelo y solamente susurró un “sí”.

- Muy bien señoritas, como veo que todo esto es por una disputa deportiva, sólo me cabe deciros que no vais a jugar el próximo partido, estáis sancionadas.
- ¡No, Por favor! – pidió Vera completamente atónita.
- ¡No, director! – rogó Emma.
- Callaos y no respondáis al director – las riñó la Sra Cope.
- ¿Estáis de acuerdo, Claris y Angela, con que vuestras dos alumnas no jueguen en el próximo partido? – preguntó el director
- Si, yo estoy de acuerdo – confirmó Claris.
- Si, yo también estoy de acuerdo – dijo Angela.
- Muy bien ahora iros a vuestras casas, ya no iréis a última clase – terminó el director

Emma marchó con Angela Cooper y Vera acompañada de Claris.

- Lo siento profesor, pero me insultó y sólo me defendí, nada más – se disculpó Vera con Claris.
- Vera, lo que has hecho está mal, por mucho que te molesten debes guardar las formas, aunque tú no hayas comenzado la pelea no debes seguirle el juego – aconsejó Claris.
- Sí, tiene toda la razón – reconoció Vera.
- Aún así, creo que dejarte sin jugar el partido de Quidditch contra Weed es un buen castigo y sé que recapacitarás sobre lo ocurrido, vete a mi aula de Salud ambiental, ire a buscar a Oliver Wood para que le cuentes lo ocurrido y para que sepa que no podrás jugar contra Weed.

“¡Mierda Oliver!” pensó Vera al escuchar las palabras del profesor

- De acuerdo, allí estaré – dijo Vera y salió hacia el aula.

viernes, 10 de julio de 2009

CAPÍTULO 8: DE ESTA NO TE ESCAPAS (8ª parte)

Cuando Vera se despertó a la mañana siguiente, procuró no hacer ruido para no despertar a sus compañeras, pero Nadine ya se había ido a su paseo mañanero por el bosque, de todos modos, salió de la habitación despacio para que Akane y Bridget no despertaran. Bajó al salón y se encontró con Chu Li, que estaba sorprendido de ver a una alumna tan pronto en el salón, pero la sorpresa duró dos segundos porque después hizo un gesto para que Vera se sentara.

- Ahora mismo le traigo el desayuno, ¿qué desea ama?

- Café, tostadas y zumo por favor – pidió Vera.

El elfo chasqueó los dedos y delante de ella apareció lo que había pedido.

- ¿Le ocurre algo ama Vera? – preguntó Chu Li educadamente.

- No… bueno, la verdad es que hoy es mi primer partido oficial de Quidditch y estoy nerviosa. Bajé antes para desayunar sola y relajarme.

- Lo hará bien, ya verá – contestó el elfo mientras desaparecía para dejarla sola.

Cuando Vera acabó decidió salir a pasear por el jardín animada por los rayos de sol que se filtraban por los ventanales. Mientras regresaba al salón era capaz de escuchar como su equipo de Quidditch estaba preocupado pues no la veían desayunando con sus compañeras de cuarto. James estaba intentado tranquilizarlos asegurándoles que conocía a su hermana y estaría bien. Vera sonrió, James la conocía bien. Cuando entró en el salón Oliver se dirigió a ella.

- ¿Estás bien? – preguntó preocupado - ¿Dónde estabas? ¿Has desayunado?

- Tranquilo Oliver – contestó Vera poniendo una mano sobre el brazo derecho de Oliver para tranquilizarlo -. Estoy bien, estaba dando un paseo y sí, he desayunado. Hoy madrugué.

Oliver suspiró aliviado y volvió a sentarse con James.

- ¿Lo ves? – comentó James con sorna – deja de preocuparte por mi hermana y piensa más en los golpeadores de Cleaverly. ¿Te has fijado en su brazos? Esos se han pasado el verano haciendo pesas.

Vera se sentó con sus compañeras de cuarto.

- ¿Todo bien? – preguntó Bridget.

- ¿Nerviosa? – dijo Akane.

- Tranquila, ya verás como ganáis – sentenció Nadine -. Lo huelo en el aire.

Las cuatro reían cuando James se acercó a su hermana y la sacó para dirigirse a los vestuarios. Oliver los arengaba y les aconsejaba que tuviesen cuidado con los nuevos jugadores de Cleaverly. Cuando el ruido ensordecedor de los espectadores era tan grande que no podían oírse a ellos mismos, decidieron cambiarse. Claris Pattinson entró en los vestuarios para avisar que ya estaba todo preparado y, con Oliver en primer lugar y Mya en el último todos salieron volando en sus escobas.

viernes, 19 de junio de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (10ª parte)

Las recuperaciones de Akane también fueron seguidas. Vera le pidió a Mya que la ayudase con vuelo porque si lo hacía ella sabía que terminarían como poco a escobazo limpio. Mya era más paciente que Vera y después de siete intentos consiguió que Akane despegase los pies del suelo más de diez metros sin marearse y caer de bruces. El director Kingsley las observaba desde su despacho y movía la cabeza de un lado a otro. No entendía cómo era posible que la hija de William McGregor no fuese capaz de volar teniendo en cuenta los antecedentes de excelentes voladores que había en el clan McGregor. El tío de William y tío abuelo de Akane, Alasdair McGregor, había estudiado con él y era famoso por las carreras que hacía en un bosque de secuoyas que había a pocos kilómetros de Faldon. Alasdair fue el único participante de aquellas carreras que no se hizo ni un rasguño y enseñó a su sobrino William a volar de la misma manera. Si William no estuviese muerto probablemente Akane no tendría estos problemas.

Harrison se sentó en la mesa de su despacho dándole vueltas a su encuentro con Nemis, el jefe de los centauros. Como grandes astrólogos preveían la proximidad de nuevas batallas con la oscuridad y estaban alerta. Habían divisado que cerca de la cueva de los lobos había movimiento pero cuando llegaban no había nadie, sólo veían huellas de cascos de caballos. Claris estaba prácticamente seguro de que se trataba de jinetes pálidos e hizo un trato con los centauros, mientras los centauros vigilaban desde el suelo, él y su familia lo harían desde lo alto de los árboles.

- ¡Ayyy! – se oyó en el exterior.

El director Kingsley se giró y al mirar por la ventana comprobó cómo Akane se había vuelto a caer y se frotaba la cabeza.

- ¡Me van a salir chichones! – le gritaba a Mya que reía por lo cómica que resultaba en esa situación.

- No te quejes tanto, todos nos hemos caído alguna vez – le contestó Mya.

- No sabes nadar, no sabes volar – dijo una voz a la espalada de Akane.

Akane se giró bruscamente dispuesta a insultar a quien había pronunciado esas palabras, pero al ver que era Alan Knightley se mordió la lengua recordando que si no hubiese sido por él, en estos momentos estaría en el fondo del lago.

- ¿Tú qué haces aquí?

- Me he acercado porque me llamaban la atención unos alaridos y cuando he visto que eras tú no he podido evitar la tentación de venir a reirme de ti un rato.

- Lárgate cíclope, tengo muchas cosas que hacer.

- Si te quedas con ella – empezó Mya – te lo agradezco, tengo que entrenar para los partidos de la semana que viene.

- Tranquila, la acompañaré dentro y me aseguraré que no rompa nada.

Akane lo miró furiosa.

- Déjame tranquila, tengo mucho que estudiar.

- ¿Ah sí? – preguntó curiosamente - ¿el qué?

- Transformaciones. Suspendí.

- Ah. Yo puedo ayudarte si quieres. Ayer transformé a Ben Foolish en un mapache.

- ¿Por qué?- preguntó sorprendida.

- Dijo algo sobre el hueco de mi ojo – y señaló el parche -. Estuvo toda la tarde lamiéndose las patas, y por la noche, después de devolverlo a su estado humano, seguía lamiéndose las manos.

- ¿Me enseñarás a hacer eso? – preguntó Akane mientras sonreía ante la perspectiva.

- Pues claro.

La clase particular de Transformaciones resultó más divertida que la de vuelo y lamentó que acabase cuando Mary, la delegada de Nidelty fue a buscarla para darle clases de Salud Ambiental.

- Claris me dijo que te ayudara – se explicó.

Akane se despidió de Alan y siguió a Mary, con un poco de suerte terminarían antes de comer y tendría la tarde libre ara vaguear.

viernes, 5 de junio de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (4ª parte)

Cuando Nadine llegó a su dormitorio Vera, Akane y Bridget aún no habían bajado al comedor para la cena, estaba tan ofuscada que no se percató que Vera y Bridget intentaban hablar con Akane y ésta no les contestaba.

- ¿Tan mal te ha ido? –preguntaba Bridget a Akane mientras miraba de reojo a Nadine “¿y a ésta qué le pasa?”.

- Déjala, no nos lo va a decir – contestó Vera - ¿Nadine?

- Díme.

- ¿Te importa si empezamos mañana?

- ¿Empezar qué? – respondió confundida.

- ¿No te acuerdas? Vas a ayudarme con Historia.

- Ah, eso, es verdad, sí, mañana. Mañana es sábado ¿no? Después del desayuno si quieres. ¿Bridget me ayudarías con química?

- Claro, pero solo si nos cuentas qué ha pasado cuando has salido a correr.

Nadine resopló antes de ir a ducharse les contó rápidamente su carrera con Edward y, durante la cena siguió desahogándose mientras miraba irritada a la mesa de Cleaverly, pero ninguno de los Pattinson la miró, ellos estaban atentos a la mesa de los profesores y a cómo Claris hablaba con Rupert y con el director Kingsley.

- Mi hijo no cree que fuera ningún centauro – comentó Claris.

- Yo tampoco – contestó el director -. Iré a hablar con Nemis después de cenar para ver si algún centauro ha visto algo.

Nemis era el jefe de una comunidad de centauros asentada en los alrededores de Faldon al finalizar la Guerra Fria de Morkor.

- Iremos con usted – sugirió Rupert.

- No Rupert, Nemis tiene muy mal carácter y desconfía de los extraños, Claris vendrá conmigo porque ya lo conoce, es mejor que le digas a tu hija que no vaya al bosque hasta que sepamos quién era ese jinete.

Rupert miró nerviosamente a su hija que cenaba totalmente ajena a la conversación, sabía muy bien que no le gustaría que le prohibiesen hacer algo, en eso era igual que su madre.

- Tu padre te está mirando Nadine ¿qué has hecho? – dijo Vera.

- ¿Parece enfadado?- preguntó sin mirar Nadine.

- Está preocupado pero no enfadado – afirmó Bridget antes de que Vera contestase a Nadine.

- Pues no tengo ni idea – comentó Nadine al mismo tiempo que levantaba la cabeza y miraba a su padre con curiosidad.

Cuando su padre se acercó a la mesa Nadine se levantó y se apartó para hablar con él. Edward observó la escena ligeramente aliviado, aquel fin de semana la chica no se acercaría al bosque aunque tuviera que ocuparse de ello personalmente, sin embargo no sabía exactamente cómo hacerlo sin que ella le pateara por el enfado que le provocó al arrastrarla de vuelta al castillo.

- ¿En qué piensas hermano? – preguntó Robert.

- En nada.

- Esa chica te vuelve a mirar otra vez – afirmó Alice.

Edward giró su cabeza lo suficiente para ver cómo Nadine volvía a su sitio en la mesa con los ojos achicados por la cólera.

- Ten cuidado Edward, a lo mejor te lanza a su gatito para que te arañe – bromeó Emmett.

- ¡Muy gracioso Emmett!

- ¿Dónde está el problema Edward? – preguntó Rosalie – seguro que su padre no la dejará acercarse al bosque.

“No es eso lo que me preocupa” pensó Edward.

viernes, 24 de abril de 2009

CAPÍTULO 5: CACHIMBA Y MACARENA (6ª parte)

Oliver respiró tranquilo cuando el profesor Hardis salió de la casa acompañado por un sorprendido Claris. El riesgo había desaparecido, podrían hacer la fiesta y habían logrado irritar en un tiempo record a Weed, lo que le proporcionaba más ímpetu a la hora de enfrentarse a ellos en los partidos de Quidditch, no se cansaba de pincharlos, nunca era suficiente. Esperaba que los demás lo vieran del mismo modo ya que en ocasiones se dejaba llevar por su carácter.

De repente sonó la puerta. Era Lupita. Venía huyendo de Amy Petterson, que en un ataque de furia había decidido quemar las cortinas de su habitación con las botellas de tequila que había traído de México. Roger le pasó un brazo por los hombros y la hizo entrar. Oliver se sintió culpable y salió de la habitación sin decir adónde iba. Nanuk miró a James porque estaba confuso y James se limitó a encogerse de hombros.

- Será mejor que vayamos subiendo a la torre – dijo James -. No hagáis mucho ruido, no quiero que Claris se entere de nada.

Mientras, en la habitación de Akane, Bridget, Nadine y Vera se mascaba tensión. Vera no sabía si Oliver le prestaría atención y si lograría hablarle de algo que no fuese Quidditch. Bridget se preguntaba si sería capaz de escaparse, sin que nadie la viera, para estar con Él y hacer una visita a las mazmorras. Nadine se preguntaba si Edward Pattinson iría y la intimidaría como había hecho a lo largo del día con sus miradas, si lo hacía se iría corriendo de la torre a esconderse debajo de las sábanas de su cama. Akane disfrutaba viendo a sus compañeras presas de los nervios, esto es mejor que “Corazón Salvaje”.

En la casa de los Wallace estaban celebrando la pelea que habían tenido con los Weed cuando apareció Oliver. Les explicó que se celebraba una fiesta en la torre Norte y que estaban todos invitados. Boromir y Chester no lo miraron con buena cara y Oliver temió por un momento que le atizaran un puñetazo, pero no lo hicieron. Se disculpó por haberlos engañado y prometió compensarlos. Finalmente aceptaron las disculpas y prometieron no faltar.

En cuanto salió de Wallace chocó con Lucas Router que se dirigía a la enfermería a por tiritas para tapar los cortes que le habían hecho entre Charlie Rivers y Ben Foolish con los posters de la habitación de Amy. Lo invitó a la fiesta en la torre.

- Gracias Oliver, pero la próxima vez avisa que quieres tenderles una trampa a Weed, si colaboramos todos saldrá mejor y no tendremos que pedirle a la Sra Pattinson que nos cure las heridas.

Oliver se disculpó nuevamente y corrió hacia la torre. Cuando llegó ya estaban allí todos los Erasmus. A Rocío se le había pasado el susto rápidamente gracias al medio litro de rebujito que se había bebido según subía las escaleras. Lupita seguía nerviosa y abrazada a Roger. Nanuk estaba terminando de colocar unos sillones que había subido. Sudaba porque pesaban y se atusó el pelo, el movimiento que hizo distrajo a Rocío de pegar otro chupito de rebujito.

- Ozú, ¡qué pelo más bonito tienes pisha!

Nanuk sonrió.

- Viene de parte de padre.

Amel encendía la cachimba bajo la atenta mirada de Sima Quian que había subido a la torre ataviada con una diadema con antenas y con un ramo de rosas para repartir entre los asistentes a la fiesta. Cuando Amel terminó de encender la cachimba le dio una calada y expulsó el humo con sensación de alivio.

Giancarlo ya estaba pinchando la música con Tamara Robinson. No paraba de decirle cosas en italiano y Tamara reía contestándole en galés.

- ¡Menuda panda de empalagosos! –dijo Akane.

Oliver se dio la vuelta y sonrió. Vera iba la última. Estaba emocionada, ansiaba disfrutarla, y si era al lado de Oliver mejor. Cuando llegó a la torre y lo vio se quedó parada disfrutando de la visión durante unos segundos y después fue a beber algo.

lunes, 16 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (7ª parte)

La cena comenzó con alivio para la mayoría puesto que tenían hambre.

- Los viajes siempre me abren el apetito – dijo Vera mientras alcanzaba un muslo de pollo de una bandeja.

- ¿Y a quién no? – preguntó Bridget apartando un poco de ensalada de maíz.

Ambas miraron a Akane, pero ésta no las vio, también tenía hambre y estaba entretenida con una salchicha envuelta en bacon.

- ¿Qué tal el verano Vera? – preguntó Bridget.

- Genial, no me costó convencer a James para que me ayudase con el Quidditch. ¿Y a ti? ¿Entrenaste con el arco?

- No todo lo que debía. Reconozco que me he relajado mucho este verano – contestó -. ¿Y tú Nadine? ¿practicas algún deporte?

Nadine levantó la cabeza y tragando con rapidez contestó:

- Yo practico triatlón. Nunca he participado en los campeonatos, pero este año voy a intentarlo.

- ¿Por qué este año? – interrogó Akane.

- No lo sé – respondió tímidamente – siento que debo hacerlo, eso es todo.

- Yo no practico ningún deporte – dijo Akane

- ¿Por qué? – preguntaron Bridget y Vera al unísono.

- Porque no quiero – y siguió cenando distraídamente mientras pensaba que si no fuese por la nueva su habitación este año sería una jaula de cotorras.

Bridget sintió el pensamiento irreverente de Akane y mientras alzaba una ceja en señal de desaprobación notó melancolía en Nadine, “¿por qué?” y se propuso averiguarlo. Nadine describió brevemente Kirisbridge, la tristeza que le provocaba hablar de ello invadió la mente de Bridget y no la alentó a hablar más del tema.

Cuando se sobrepuso Nadine preguntó por los profesores.

- El profesor Pattinson es el mejor, no es porque sea nuestro jefe – dijo Vera -, pero es el mejor; Lola Rappelson está completamente ida.

- Yo creo que este verano se debe haber fumado un huerto entero de plantas – dijo Akane – ¿no habéis notado como huele a verde cuando pasas por su lado?


- No – contestó una Vera un poco sorprendida, todo el mundo en el colegio sabía de los gustos de la profesora Rappelson, pero no hablaban abiertamente de ello.

Bridget sonrió porque notó como Akane se relajaba poco a poco. Ella habló de Xera Finch y de Brian Manson, intentó disimular un poco la devoción por sus dos profesores favoritos, pero su voz no lo disimulaba.

Nadine habló de su padre y les advirtió que era muy estricto con su asignatura pero que se le conquistaba si se demostraba interés en la materia que impartía.

Después de que terminase la cena los alumnos subieron a las habitaciones mientras los profesores se reunían en su sala para hablar.

Vera preparó los libros y el equipo para las pruebas de Quidditch, estaba tan emocionada que no sabía si dormiría. Akane se desvistió dejándolo todo tirado, se puso el pijama y en cuanto se metió en la cama se quedó dormida. Comenzó a roncar ruidosamente y a Vera se le pusieron los ojos como platos “¡madre mía!, no ronca, ¡succiona! ¿cómo diablos voy a dormir?”

Nadine vio la cara de espanto de Vera y la compadeció, la verdad es que Akane roncaba mucho, se preguntaba qué ocurriría si durmiese en el bosque “espantaría a todo ser viviente, seguro”. Buscó a Bridget para ver la reacción que le provocaban a ella los ronquidos pero no la encontró “¿dónde estará?”.

viernes, 13 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (6ª parte)

Tras un grito de asombro y miedo ahogado y entre el escándalo formado, apareció de repente Harrison Kingsley aun tosiendo y medio riéndose acertó a calmar el ambiente.

- Calmaos, calmaos mis queridos alumnos y sed, sinceramente, bienvenidos a Faldon Rest, vuestra escuela de magia y vuestra casa. Confío en que los alumnos de primero puedan dormir esta noche, ejem.

- Primero, permítanme presentarme, soy el Director Harrison Kingsley y también seré su profesor de Lógica Mágica. Bien, deseo que el viaje hasta aquí haya sido tranquilo y que todo el mundo realice el esfuerzo necesario para ser digno de su casa asignada. Antes de pasar a contarles las normas de esta escuela quisiera presentarles a los que serán sus profesores este año.

Y así con voz solemne y respetuosa, el director Kingsley comenzó mientras los profesores iban apareciendo en sus respectivos asientos en medio de una niebla fina y brillante.

- Veamos…. – comenzó a carraspear para seguir – les presento a la Subdirectora Madeline Cope, profesora de Metamorfosis Corporal y Jefa de la Casa Wallace y… a la que debo dar las gracias por su perfecto hechizo de bienvenida que ya por mi edad no he sabido soportar… Gracias Sra. Cope.


Se escucharon aplausos y silbidos de admiración…

- Por favores chicos, presten atención…ejem, sigamos. El Sr. Sean Butler será su profesor de Educación de Juegos Mágicos. La Sra. Elaine Swatch, profesora de Botánica. Lola Rappelson, profesora de Adivinación. La Sra. Angela Cooper, profesora de Numerología y Tarot y Jefa de la Casa de los Weed. El Sr. Orzo Strawberry, profesor de Vuelo.

Orzo apareció de la nada sobrevolando las cabezas de los alumnos montado en una Limbus Sabbath 2009, de ultima generación.

- Es increíblemente bonita la nueva Limbus, estoy deseando montarme en ella pero…. Esta parece, mmm... no sé, ¡distinta, tiene forma de guitarra!, jajaja – dijo entusiasmado James Gram dando un codazo a Oliver.

- Ya sabes como es el Profesor Strawberry, es un friki del tunning de escobas desde que tuvo un affaire con la mujer del mecánico del taller del pueblo, Debra Wheels, jajajá – le contesto Oliver riéndose.

Mientras, seguían apareciendo profesores tras escuchar sus nombres.

- El Sr. Claris Pattinson, profesor de Salud Ambiental, vuestro medico y Jefe de la Casa Nidelty. El Sr. Xera Finch, profesor Contra la Magia Oscura y Jefe de la Casa Cleaverly. El Sr. Rupert Hardis, nueva incorporación de este año que será profesor de Historia Mágica. El Sr. Seely Aboot, profesor de natación. Y por ultimo, el Sr. Brian Manson, profesor de Química Pocimal.

De repente se quedó todo en silencio, la aparición del Sr. Manson siempre era inquietante hasta para los nuevos.

- Y por ultimo, no quiero demorar mas la cena… debo de advertirles y recordarles las normas de Faldon:

- Las clases comienzan puntualmente a las 08:00. No esta permitido salir del colegio a partir de las 8 de la tarde y de las Casas a partir de las 10 de la noche. Esta prohibido entrar en el bosque sin la compañía de un profesor y menos por la noche así como bajar a las mazmorras.

“Las normas se hicieron para romperlas” pensaba Bridget Morgan mirando hacia la mesa de los Weed.

lunes, 9 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (4ª parte)

Mary volvió de distribuir a los pequeños y el profesor Pattinson le sugirió a Percy que distribuyera al resto de los alumnos.

- Comenzaremos por las chicas de tercer curso – decía Percy solemnemente.

- Míralo – le dijo Oliver a James -. Seguro que lleva todo el verano ensayando esto – rió.

- Por mi que esté el año entero distribuyendo lo que sea pero que me deje en paz – contestó James – aún no se me ha olvidado todas las veces que me reventó los planes el año pasado.

- James por favor – le dijo Percy – cállate.

- Cállate tú, payaso y termina de una vez que tenemos hambre – se oyó al fondo.

Se oyeron risitas sofocadas y Percy continuó sin prestar atención:

- En el tercer piso en la habitación 3: Mya Renddly, Kim Lunder, Pam Hall y Victoria Moller.
- En el mismo piso en la habitación 4: Nadine Hardis, Bridget Morgan, Vera Gram y Akane McGregor.

Las chicas subieron a sus habitaciones con parte de su equipaje, Vera y Bridget se conocían y subieron hablando y Nadine no sabía si pensar que había tenido buena o mala suerte, seguía teniéndole mucho respeto a Akane y más después de oír cómo había llamado payaso al delegado sin ningún pudor, estaba segura de que si Percy hubiese preguntado quién lo había dicho, ella no se molestaría en ocultarlo.

Cuando llegaron a la habitación Vera y Bridget escogieron las dos camas de la derecha y Akane y Nadine se quedaron con las de la izquierda. La habitación no era demasiado grande, las camas tenían dosel y cortinas de terciopelo granate y al lado de cada una mesita con una pequeña lámpara. Akane tiró sus cosas encima de la cama que estaba al lado de la ventana mientras gruñía por lo bajo y Nadine se quedó con la cama que sobraba añorando su habitación de Kirisbridge y a sus amigas, solo tenía ganas de que aquella noche acabara para poder meterse debajo de las sábanas y soñar que estaba lejos de allí.

Vera se tumbó en la cama para probarla y, aunque estaba cansada se levantó rápidamente, tenía que inscribirse para la plaza del equipo de Quidditch. Bridget se sentó en su cama contemplando la habitación y a sus compañeras y al notar la urgencia de Vera se levantó también. Como veía que Nadine y Akane no se movían le hizo una seña a Vera y ésta dijo:

- Bajemos ya al salón a cenar.

Para sorpresa de todas Akane se levantó inmediatamente y sin protestar se dirigió a la puerta, cuando se dio cuenta que la miraban sorprendida habló.

- ¿Pero a qué esperáis?

Sus tres compañeras reaccionaron y la siguieron hasta la sala común de Nidelty. Vera se separó de ellas y fue directamente al tablón para apuntarse a las pruebas de Quidditch. Ya había varios nombres pero no los miró, apuntó el suyo rápidamente y vio al final de la lista que el capitán del equipo comunicaría el día de las pruebas.

viernes, 6 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (3ª parte)

Al mismo tiempo que bajaban los alumnos y los profesores de los carruajes, llegaban los alumnos más pequeños por un sendero que venía del lago que rodeaba el bosque de Faldon. El equipaje ya estaba en el castillo distribuido en las diferentes zonas asignadas a las cuatro casas. Los dos delegados de cada una de las casas se colocaron en cada una de sus zonas y comenzaron a llamar a los alumnos para reunirlos. Una vez distribuidos los delegados los llevaron a sus respectivas casas.

- Nydelty, por aquí! – gritaron Percy y Mary.

Los alumnos los siguieron, unos iban callados y otros, nerviosos, no paraban de hablar, los más pequeños emitían pequeños gritos de asombro según iban descubriendo los pasillos, las escaleras y la decoración del castillo.

- Schhhh- mandaba callar Percy con autoridad.

“¡Será presumido!” pensaba Oliver.

Llegaron al ala Este del castillo y el profesor Pattinson los esperaba. Cuando llegaron todos los alumnos comenzó a hablar:

- Buenas noches.

- Buenas noches profesor Pattinson – corearon al unísono la mayoría de los alumnos.

- Comienza el nuevo año escolar, espero sinceramente que estéis cómodos durante el curso. Quiero recordaros que ante cualquier duda y cualquier cosa que os preocupe podéis contármelo como jefe de vuestra casa. Espero que me consideréis merecedor de vuestra confianza – hizo una pausa y se dirigió a los alumnos más jóvenes -. Alumnos de primer y segundo curso, podéis entrar en la casa con Mary, ella os dirá dónde están vuestros cuartos y cómo quedarán repartidas vuestras habitaciones. La cena de comienzo de curso será en cuarenta y cinco minutos en el salón principal así que no os retraseis por favor.

Claris esperó a quedarse sólo con los alumnos del resto de los cursos para seguir hablando.

- A vosotros – les miró fijamente – sólo deciros que cuidéis de la casa así como de los alumnos más pequeños. Cuando entréis en la casa sabed que en el tablón de anuncios está colgado la lista para inscribiros a las pruebas para el puesto de cazador en nuestro equipo de Quidditch, cuantos más os inscribáis más variedad hay para poder elegir.

Vera sintió un escalofrío, no sabía cuánta gente se iba a inscribir. “¿Con quién tendré que vérmelas?”. James le dio un pequeño empujón intentando animarla.

- Será tuyo, ya lo verás – le murmuró.

- Para finalizar – continuó Claris – dar la bienvenida a otra alumna nueva que no es de primer curso, bienvenida Nadine.

Nadine abrió los ojos como platos, “¿pero qué hace? ¿está loco? ¡cállese por favor!” pensó, todos la miraban y ella notó como ardía, si en aquel momento hubiese un incendio en el castillo no notaría la menor diferencia.

- Espero que tu estancia sea agradable Nadine.

Nadine le sonrió con la esperanza de que cerrase la boca y no hablase más de ella, odiaba ser el objeto de atención de la gente y aquello no la ayudaría a pasar desapercibida.

miércoles, 4 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (2ª parte)

Eddy se retiró amedrentado por lo numeroso del grupo y porque vio que el profesor Pattinson se acercaba a comprobar qué ocurría. Oliver lo siguió con la mirada mientras huía.

- ¿Ocurre algo Oliver? – preguntó Claris.

- No profesor Pattinson – aclaró Oliver.

Cuando éste se giró para decirle a Roger lo mucho que estaba deseando jugar el primer partido con Weed para reventarle los dientes a McFlurry vio por el rabillo que Vera lo observaba y también cómo retiraba la vista para saludar a Percy Blake el presumido delegado de Nidelty.

- Hola Vera

- Hola Percy – le saludó Vera.

- Eh Percy – le llamó David Morgan- ¿has visto a Claire?

- Sí David, está con los de su casa.

Nadine se preguntaba quién sería Claire, la ansiedad del tono de aquél chico le indicaba que era alguien importante para él. Mientras caminaban para subirse a los carros que los llevarían al castillo de Faldon observó como David se separó del grupo para acercarse a otro en el que probablemente estaría la tal Claire. Se acercó al grupo en el que estaban los hermanos Pattinson no pudo evitar mirarlos de nuevo.

- Son de Cleaverly – le dijo la chica que iba al lado – unos cerebritos, lo saben todo. Por cierto me llamo Vera y seré compañera tuya en Nidelty.

Nadine se sonrojó, no hacían más que pillarla observando a la gente, tenía que aprender a ser más discreta.

- Hola Vera, me llamo Nadine. ¿Quiénes eran los que se metieron con Akane y conmigo?

- Esos eran McFlurry y sus amigos, ellos son de Weed, no son buena gente, son unos ambiciosos, no sale nada bueno de Weed.

Nadine sonrió cuando oyó un pequeño rugido cerca “menos mal Benji, pensé que no llegabas” pensó. Se subió a un carruaje con Akane y con el grupo que iba con David, que ya había vuelto de ver a Claire. Vera se subió con el equipo de Quidditch.

- Disculpa – le dijo Nadine a la chica que tenía al lado – soy nueva y aún estoy un poco perdida – sonrió como si estuviese pidiendo disculpas – pero no recuerdo los nombres de todas las casas, están Nidelty, Weed y Cleaverly ¿verdad?

- Sí – asintió la chica.

- ¿Cómo se llama la que falta?

- Wallace – contestó – son un poco temerarios pero muy buena gente. Me llamo Bridget.

- Yo soy Nadine – se sentía tranquila con aquella chica, se le estaba pasando la angustia.

- Ya verás como te gusta Faldon. Mira qué bonito es.

Nadine se giró para verlo y se quedó maravillada con el castillo. Era espectacular.

viernes, 27 de febrero de 2009

CAPÍTULO 2: EL TREN (4ª parte)

Ante el bullicio del reencuentro de los alumnos los profesores se reunían, como todos los años, en el vagón restaurante, incluidos los profesores nuevos. Era una regla tácita que todos seguían.

El primero en aparecer por allí fue Brian Manson, profesor de Química Pocimal, parecía siniestro y malvado, el pelo largo y liso y de un color negro profundo acentuaba la palidez de su piel. La poca claridad que tenía su mirada hacía dudar de sus intenciones. Se sentó en una mesa situada en una esquina del vagón y pidió un whisky doble sin agua y sin hielo "no debería beber tan pronto" pensó. Mientras daba el primer trago apareció el profesor nuevo, Brian no se molestó en disimular que estaba bebiendo.

Rupert Hardis entró en el restaurante con cara compungida, había pasado un año muy duro, había perdido a su mujer y cambiar de ambiente era necesario por lo que solicitó una plaza en Faldon Rest donde fue rápidamente aceptado gracias a su perfecto expediente académico. Era un buen profesor, al menos era lo que le gustaba pensar, y dejaba un agradable recuerdo por donde pasaba. Era un excelente profesor de Historia de la Magia, lo sabía prácticamente todo de la magia, pero no de adolescentes, su hija Nadine se lo estaba poniendo muy difícil, no aceptaba el cambio y era reacia a cambiar de colegio y de amigos. No tenía ánimos para hablar con nadie pero cuanto antes empezara a conocer a sus compañeros mejor, por eso fue al vagón restaurante. Cuando vio al profesor Manson con el whisky en la mano se dio cuenta de que tenía sed y pidió otro antes de presentarse.

Los siguientes en entrar fueron Xera Finch y Sean Butler, se notaba la camaradería creada por la afición de ambos por el deporte. El primero era entrenador de Tiro con Arco, aparte de ser el profesor de "Protección contra la Magia Oscura". El segundo era el entrenador del equipo de Triatlon y profesor de "Educación de Juegos Mágicos". Mientras el primero tenía un aire elegante y distinguido el segundo era puro físico y tenía una presencia que imponía. Xera siempre estaba alerta y Sean tenía unos reflejos muy rápidos, por eso cuando Xera se ponía nervioso porque ocurría algo extraño Sean estaba preparado para cualquier cosa que fuese a ocurrir. A Sean no le gustaba Brian Manson y cuando lo vio en el vagon no pudo evitar hacer una mueca de disgusto, Xera Finch no le recriminó su actitud porque sabía que no era posible hacerle cambiar de opinión pero se acercó a saludarlo y a conocer al nuevo profesor.

Claris y Esme Pattinson se dirigían al vagón restaurante cogidos de la mano. Los dos eran igual de pálidos y hermosos que sus hijos adoptivos. Eran dos personas tranquilas que se preocupaban siempre por los demás, no en vano Claris era el médico de la escuela, aparte de profesor de salud ambiental, y Esme la enfermera. Era imposible sentirse incómodo cerca de ellos. Cuando entraron en el vagón Esme se disgustó con Sean porque no se había sentado con los demás, miró a Claris y éste asintió como si le hubiese leído el pensamiento, ella se soltó y fue a saludar a Sean mientras Claris saludaba a Xera y Brian y se presentaba a Rupert. Esme se unió a la mesa con Sean cogido del brazo, su capacidad para conciliar era insuperable.

Faltaba poco para llegar a Faldon, se notaba en el ambiente, los alumnos de primer año empezaban a estar nerviosos y los veteranos deseando llegar para acomodarse, conocer a los compañeros de cuarto y disfrutar de la cena de bienvenida a Faldon, ¡la mejor de todas!. Bridget Morgan apuró los ultimos minutos antes de llegar para preparar el equipaje y hacer una escapada al baño. Su incontinencia era bastante conocida asi que a nadie le extrañó verla correr hacia el baño cuando ya casi estaban llegando. Bridget se reia mientras corria hacia el baño, sus ojos brillaban de manera especial, le encantaban esos encuentros inesperados, ajenos a los demas, secretos… Y este era el primero desde que acabó el ultimo curso. Él se las ingeniaba para aparecer donde y cuando quisiera, con el tiempo habia perfeccionado el Hagakure, hechizo por el que permanecia invisible al resto, oculto entre las sombras, las hojas del bosque, los muebles, entre las personas y ahora, en el antiguo y reducido baño del tren. El hechizo no era permanente apenas duraba unos minutos, suficientes para llegar al lugar exacto.
Aun no habia cerrado la puerta del baño cuando ya notaba sus brazos rodeandola, estrechandola contra su pecho, como si nunca más la volviera a dejar escapar.

- “Te he echado muchisimo de menos…ni te lo imaginas”- Al tiempo que su delicioso aliento susurraba estas palabras Bridget se giraba, deshaciendose de placer. Sus cuerpos, sus miradas, sus labios se volvieron a reencontrar despues de tres meses sin contacto alguno, reconociendose poco a poco, piel con piel hasta que…el silbato del tren les devolvió a la realidad, bien distinta a ese pequeño y espontaneo momento magico.

Bridget salió corriendo en busca de sus hermanos, preparados ya para bajar del tren.