viernes, 27 de febrero de 2009

CAPÍTULO 2: EL TREN (4ª parte)

Ante el bullicio del reencuentro de los alumnos los profesores se reunían, como todos los años, en el vagón restaurante, incluidos los profesores nuevos. Era una regla tácita que todos seguían.

El primero en aparecer por allí fue Brian Manson, profesor de Química Pocimal, parecía siniestro y malvado, el pelo largo y liso y de un color negro profundo acentuaba la palidez de su piel. La poca claridad que tenía su mirada hacía dudar de sus intenciones. Se sentó en una mesa situada en una esquina del vagón y pidió un whisky doble sin agua y sin hielo "no debería beber tan pronto" pensó. Mientras daba el primer trago apareció el profesor nuevo, Brian no se molestó en disimular que estaba bebiendo.

Rupert Hardis entró en el restaurante con cara compungida, había pasado un año muy duro, había perdido a su mujer y cambiar de ambiente era necesario por lo que solicitó una plaza en Faldon Rest donde fue rápidamente aceptado gracias a su perfecto expediente académico. Era un buen profesor, al menos era lo que le gustaba pensar, y dejaba un agradable recuerdo por donde pasaba. Era un excelente profesor de Historia de la Magia, lo sabía prácticamente todo de la magia, pero no de adolescentes, su hija Nadine se lo estaba poniendo muy difícil, no aceptaba el cambio y era reacia a cambiar de colegio y de amigos. No tenía ánimos para hablar con nadie pero cuanto antes empezara a conocer a sus compañeros mejor, por eso fue al vagón restaurante. Cuando vio al profesor Manson con el whisky en la mano se dio cuenta de que tenía sed y pidió otro antes de presentarse.

Los siguientes en entrar fueron Xera Finch y Sean Butler, se notaba la camaradería creada por la afición de ambos por el deporte. El primero era entrenador de Tiro con Arco, aparte de ser el profesor de "Protección contra la Magia Oscura". El segundo era el entrenador del equipo de Triatlon y profesor de "Educación de Juegos Mágicos". Mientras el primero tenía un aire elegante y distinguido el segundo era puro físico y tenía una presencia que imponía. Xera siempre estaba alerta y Sean tenía unos reflejos muy rápidos, por eso cuando Xera se ponía nervioso porque ocurría algo extraño Sean estaba preparado para cualquier cosa que fuese a ocurrir. A Sean no le gustaba Brian Manson y cuando lo vio en el vagon no pudo evitar hacer una mueca de disgusto, Xera Finch no le recriminó su actitud porque sabía que no era posible hacerle cambiar de opinión pero se acercó a saludarlo y a conocer al nuevo profesor.

Claris y Esme Pattinson se dirigían al vagón restaurante cogidos de la mano. Los dos eran igual de pálidos y hermosos que sus hijos adoptivos. Eran dos personas tranquilas que se preocupaban siempre por los demás, no en vano Claris era el médico de la escuela, aparte de profesor de salud ambiental, y Esme la enfermera. Era imposible sentirse incómodo cerca de ellos. Cuando entraron en el vagón Esme se disgustó con Sean porque no se había sentado con los demás, miró a Claris y éste asintió como si le hubiese leído el pensamiento, ella se soltó y fue a saludar a Sean mientras Claris saludaba a Xera y Brian y se presentaba a Rupert. Esme se unió a la mesa con Sean cogido del brazo, su capacidad para conciliar era insuperable.

Faltaba poco para llegar a Faldon, se notaba en el ambiente, los alumnos de primer año empezaban a estar nerviosos y los veteranos deseando llegar para acomodarse, conocer a los compañeros de cuarto y disfrutar de la cena de bienvenida a Faldon, ¡la mejor de todas!. Bridget Morgan apuró los ultimos minutos antes de llegar para preparar el equipaje y hacer una escapada al baño. Su incontinencia era bastante conocida asi que a nadie le extrañó verla correr hacia el baño cuando ya casi estaban llegando. Bridget se reia mientras corria hacia el baño, sus ojos brillaban de manera especial, le encantaban esos encuentros inesperados, ajenos a los demas, secretos… Y este era el primero desde que acabó el ultimo curso. Él se las ingeniaba para aparecer donde y cuando quisiera, con el tiempo habia perfeccionado el Hagakure, hechizo por el que permanecia invisible al resto, oculto entre las sombras, las hojas del bosque, los muebles, entre las personas y ahora, en el antiguo y reducido baño del tren. El hechizo no era permanente apenas duraba unos minutos, suficientes para llegar al lugar exacto.
Aun no habia cerrado la puerta del baño cuando ya notaba sus brazos rodeandola, estrechandola contra su pecho, como si nunca más la volviera a dejar escapar.

- “Te he echado muchisimo de menos…ni te lo imaginas”- Al tiempo que su delicioso aliento susurraba estas palabras Bridget se giraba, deshaciendose de placer. Sus cuerpos, sus miradas, sus labios se volvieron a reencontrar despues de tres meses sin contacto alguno, reconociendose poco a poco, piel con piel hasta que…el silbato del tren les devolvió a la realidad, bien distinta a ese pequeño y espontaneo momento magico.

Bridget salió corriendo en busca de sus hermanos, preparados ya para bajar del tren.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

ains...como me gusta Faldon Rest!

Ahola dijo...

No me habria importado tener estos profes, excepto Mason, me recuerda a alguien pero no soy capaz de saber a quien, ja, ja, ja ....

SueEllenRV dijo...

A mí tampoco me habría importado, creo
jajaja

yogurina dijo...

yo me quedo mejor con los alumnos