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miércoles, 1 de julio de 2009

CAPITULO 8: DE ESTAS NO TE ESCAPAS (4ª Parte)

A 100 metros de meta y con todas las dianas acertadas Murphys Sewell se tropezó con una rana stravaganzza y cayó de cabeza sobre un barrizal. Anna Saints intentó ayudarle para llegar juntos pero fue imposible, Murphys estaba atrapado y ella no podía perder. Disparó la pistola de bengalas para pedir ayuda y siguió corriendo para llegar al final. Muy cerca se aproximaban David y Bridget, acababan de sortear una familia de ciervos en pleno recorrido y con un magnifico salto mortal hacia delante habían acertado a hacer diana, la ultima de su recorrido. Pero Anna fue más rápida y por segundos llegó a meta, vencedora…


Pasadas las diez de la noche y exhaustas, Akane, Nadine, Vera y Bridget perecieron poco a poco a los efectos de Morfeo. Alumnos y profesores dormitaban placidamente mientras otros inquilinos, menos corpóreos, se reunían en tertulia en los baños de la cuarta planta de Faldon. Jay Judel Helder y Andrea Roma, los fantasmas de Nidelty y Clearverly debatían animadamente con Tomas Lee y A.J., los fantasmas de Wallace y Weed, sobre la inesperada muerte de Miguelito Yakson, uno de los jinetes pálidos mas viejos y temerarios de las ordas de Saumort. Miguelito fue expulsado del ejército oscuro tras 30 años de leal servicio, por loco y demente. Cansado de hacer el mal, Miguelito descubrió que detestaba ser pálido y que su verdadera vocación era la de cantante de Jazz en el Club Everton de la comarcal 66. En un intento de ser negro y abandonar la luz maligna de su tez se pasó 5 años inyectándose suero de eritrulosa hasta que un día consiguió ser completamente negro. Una noche cualquiera, segundos antes de salir a escena, se miró por última vez en el espejo y sufrió una parada cardiaca. Su asistenta personal, Tristana Popova le encontró tieso ante el mismo.


- Esperad un momento...- interrumpió la conversación Andrea mientras levitaba hacia el pasillo- ¿que hace Akane McGregor por aquí?

Akane se había levantado sonámbula en medio de la noche y deambulaba a paso fijo por los pasillos del cuarto piso. La seguían, resignadas Nadine, Vera y Bridget, intentando sin éxito, reconducirla a la habitación. Si las descubrían el castigo seria severo, sobretodo para Vera y Bridget que arrastraban ya antecedentes de rebeldía nocturna tras la fiesta clandestina.

- Akane…Akane… ¿Dónde vas?
- No creo que te conteste, Vera. Fíjate en sus ojos, están fijos en un punto y va hacia él - le explico Nadine mientras señalaba un punto fijo al final del pasillo.
- Creo que debemos seguirla, no pasa nada chicas…No podemos despertarla – las tranquilizo Bridget adelantándose unos pasos para situarse al lado de Akane.

Llegaron al final del pasillo, Akane se giró hacia su derecha, anduvo unos pasos hasta la ventana y se agachó. Comenzó a empujar la pared y la piedra mas grande se deslizó hacia atrás dejando un hueco enorme bajo el quicio de la ventana. Sin pensárselo dos veces, la sonámbula se deslizó por lo que se adivinaba era una escalera de caracol infinita que recorría el colegio de arriba abajo, hasta llegar a la zona de mazmorras.

Vera, Nadine y Bridget la siguieron. Tras ellas la piedra volvió a cerrarse. El habitáculo por donde transcurría la estrecha escalera sostenía en sus viejas paredes antorchas que iluminaban su paso hacia el final. Era evidente que alguien más conocía ese escondite.

Una vez en el sótano, Akane siguió caminando.

- ¿Pero es que no se cansa de andar?, llevamos mas de treinta minutos caminando, perdidas, tengo sueño y esto no nos lleva a ning…. – Vera dejó de hablar de repente.

Akane paró en seco delante de unas oxidadas rejas, semi-abiertas que daban paso a lo que se intuía un viejo pasadizo para salir al exterior...

lunes, 13 de abril de 2009

CAPÍTULO 5: CACHIMBA Y MACARENA (1ª parte)

Mientras los alumnos bajaban ordenadamente para la cena, los cuatro fantasmas de Faldon Rest pasaban a través de las escaleras para llegar antes al salón y presidir las mesas de cada una de las casas. Mientras A.J, fantasma de Weed, y Andrea Roma, fantasma de Cleaverly, flotaban elegantemente y en silencio, Jai Judel Jelder, fantasma de Nidelty, y Tomas Lee Anderson, fantasma de Wallace, bajaban peleándose continuamente sin mirar a los alumnos.

- Estos dos siempre igual – comentaba Percy mientras guiaba a los de primer curso que aún se perdían por el castillo - ¡Estaos quietos y no arméis tanto jaleo! – les ordenó, pero Jai y Tomas no le prestaron ninguna atención.

- ¿Por qué pelean? – preguntó un alumno de primero.

- Problemas territoriales – contestó Percy – no les hagáis caso, cuánta más atención le prestéis más se pelearan.

- ¡Arréale bien Jai! – le gritó Akane mientras pasaba al lado de Percy haciéndole muecas.




Oliver y James planeaban una fiesta de bienvenida en su habitación para los estudiantes de Erasmus. Las fiestas clandestinas en las habitaciones era uno de los alicientes de Faldon junto con las escapadas nocturnas del castillo. La estaban planeando desde el mes de agosto y habían logrado camuflar las bebidas en los baúles.

Como el año anterior Billy y Charlie habían reventado las dos últimas fiestas, habían decidido limitar el número de invitados y también habían ideado un nuevo sistema para repartir ,sin ser vistos, las invitaciones. El año anterior habían hecho buena amistad con el jefe de las cocinas Chu Li, y le pidieron que preparara unas “cocretas de Arce” con sorpresa dentro para poder repartirlas y que los guardianes no se enterasen del lugar de la fiesta. Habían cambiado también el lugar, la harían entre su dormitorio y el de David Morgan.