Mostrando entradas con la etiqueta Angela Cooper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angela Cooper. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (10ª parte)

Se introdujo en el pasadizo seguido de Brian Manson y Angela Cooper. Su faceta de amable director desapareció para dar paso al gran brujo que llevaba dentro. Percibía una amenaza, pero el peligro se ocultaba.

- No deben quedar más de cuatrocientos metros antes de llegar a la salida del bosque – dijo la profesora Cooper.

Harrison la mandó callar con un gesto de la mano.

- Brian revisa las mazmorras – pidió el director – Angela, vuelve al castillo y trae a Xera.

- Pero… - comenzó a protestar la profesora.

- Pero nada – la cortó de inmediato - ¡Haz lo que te digo! – ordenó en un murmullo.

Una vez solo continuó andando y maldijo en silencio percatándose de que por allí no habría algún modo de escape para alguien como Neville “habrá que cerrar las mazmorras” pensó. Distinguió a lo lejos a alguien ataviado con una vestimenta oscura. El desconocido advirtió la presencia del director y empezó a alejarse.

- ¿No me quieres asustar a mí?

Ya quedaban pocos metros para salir al exterior y Harrison decidió bloquear la salida. La figura oscura parecía nerviosa, se dio la vuelta dispuesto a enfrentarse al director, pero no contó con el inmenso poder del brujo.

- Déjame salir viejo.

- No – contestó con voz profunda.

Harrison levantó su mano izquierda dispuesto a lanzarle un hechizo cuando entró en un estado de semiinconsciencia, con la cabeza caída hacia delante y la barbilla apoyada en el pecho. De repente se notaba agotado, intentó hablar sin éxito, su boca no le obedecía y, finalmente, cayó al suelo, pero no fue cuestión de magia, recibió un golpe en la cabeza de una figura encapuchada que había surgido detrás de él.

- Has tardado – refunfuñó el desconocido.

- Si no hubieses intentado jugar con ese niño no habría pasado nada ¡inútil! – le contestó una voz que provenía de detrás del director – por tu culpa cerrarán el pasadizo y no podréis entrar en el castillo con tanta facilidad.

- Ya encontrarás el modo, siempre lo haces.

- ¿Ah sí? Díme ¿cómo lo voy a lograr? ¿sospecharán de todo el mundo que trabaje en el castillo? ¡Estúpido!

Se oían pasos que venían del castillo

- ¡Vete antes de que nos descubran a los dos! – ordenó la figura detrás del director.

El desconocido logró traspasar la puerta y el personaje que había golpeado al director orbitó fuera del pasadizo a tiempo de que no los descubriesen Xera Finch y Claris Pattinson.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (9ª parte)

Media hora después de que diesen las diez de la noche, Neville salía de la mazmorra en la que Brian Manson daba las clases de pociones. Había sido castigado por estornudar y esparcir polvo de mandrágora por toda la mazmorra y le tocó limpiarla después de la cena.

Allí abajo no había nadie y estaba muy oscuro. A Neville no le hacía gracia la quietud, por eso se detuvo de golpe cuando vio en la entrada del pasadizo que comunicaba Faldon con el exterior, la silueta de alguien que aguardaba de pie. Los separaban unos veinte metros.

El desconocido no alteró su postura cuando Neville le habló.

- ¿Hola? ¿quién es usted?

Nada. Silencio. El tipo se mantenía tan estático como una piedra.

- ¿Profesor Manson? – sabía que no era él, pero su mente le decía que era la única opción lógica - ¿es usted profesor?

Neville dio varios pasos continuando su camino pero sin dejar de mirar la figura. Estaba muy nervioso, la situación era muy extraña y siniestra. Aceleró el paso para llegar al final del pasillo y al vestíbulo del castillo donde seguramente estarían Harry, Billy y Charlie.

La silueta entre las sombras inició un lento movimiento hacia el muchacho, y Neville se detuvo como si le hubieran clavado los pies en el suelo, completamente aterrado. Unas décimas de segundo después Neville gritó y echó a correr, jamás había sentido tanto miedo.

Llegó a la puerta del vestíbulo y entró en él. Allí no había nadie, así que cerró la puerta a toda velocidad. Se pasó la mano por la frente para quitarse el sudor y, sin separarse mucho, alcanzó una mesa y una pequeña estantería que utilizó para bloquear la puerta. Después intentó adivinar qué podía estar pasando al otro lado, no se escuchaba nada.

Neville se apartó lentamente de la puerta, temeroso de que cualquier ruido provocado por sus pasos, precipitase algo desagradable y, cuando vio que la mesa y la estantería se movían impulsados por la puerta, decidió no quedarse y corrió despavorido a buscar ayuda.

Harrison Kingsley estaba supervisando los preparativos de la fiesta de navidad con la subdirectora cuando escuchó los gritos de Neville.

- ¿Se puede saber qué te pasa Neville? – preguntó un sorprendido director.

Neville relató lo sucedido e inmediatamente el director decidió bajar a las mazmorras.

- No vayas solo – pidió la profesora Cope.

- Tranquila Madeline, tú lleva al chico a su casa y avisa a los demás.

Cuando el director llegó a la puerta que llevaba a las mazmorras vio la mesa y la estantería que bloqueaban la puerta. Las apartó con un gesto de su mano derecha y, justo en el momento en el que iba a abrir la puerta, llegaron Brian Manson y Angela Cooper.

- No vaya solo director – aconsejó la profesora Cooper.

Harrison no contestó y se limitó a abrir la puerta.

viernes, 2 de octubre de 2009

CAPITULO 11: ALARMA (13ª Parte)

Todas comenzaron a gritar mientras intentaban explicar lo ocurrido. Aquello era igual que un gallinero.

- ¡Basta ya! ¡Emma y Vera id al despacho del director ahora mismo! – ordenó la Sra Cope - os acompañaré a vuestra siguiente clase para decirle a vuestros profesores que estás dos alumnas no podrán asistir hoy a clase y con vosotras ya hablaremos – siguió diciendo la profesora -. Sr Hardis, acompañe a estas dos delincuentes al despacho del director, por favor.
- Sí, no se preocupe, ahora mismo iremos aunque antes pasaremos por la enfermería – dijo el Sr Hardis, observando las heridas de las alumnas.
- De acuerdo, nos vemos en el despacho, buscaré al director – contestó la profesora

Las dos alumnas caminaron en silencio en dirección a la enfermería. Al llegar, Esme Pattinson estaba colocando unas cajas y, al ver a las chicas se asustó.

- ¿Qué ha pasado? – exclamó.
- Una pelea callejera en los pasillos del colegio – relató el Sr Hardis.

Esme miró las magulladuras y heridas de las dos chicas y sé quedo más tranquila al comprobar que no eran más que rasguños.

- Emma, ven conmigo, voy a darte una bolsa con hielos – dijo Esme.

Las dos salieron del cuarto dejando al profesor y a Vera solos.

- Bueno “my friendo”, te encuentro nuevamente en un altercado – comenzó a hablar el Sr Rupert mientras Vera agarraba un pañuelo y lo apretaba contra su labio.
- No fue culpa mía, ya se lo dijeron, vinieron a molestarnos y ella me golpeó primero, yo sólo me defendí … – dijo Vera.
- Shhh a mi no me tienes que contar lo ocurrido, ahora lo escucharé mientras se lo contáis al director – la cortó el Sr Hardis
- Le contaré lo mismo que a usted – dijo Vera de mal genio.

Llegaron Esme y Emma que sostenía una bolsa de hielo pegada a su pómulo.

- Bien Emma, ya está, te dolerá un poco hasta que baje la hinchazón – explicó -. A ver Vera, déjame ver tu labio.

Vera sé quito el pañuelo, tenía el labio también hinchado y un pequeño corte.

- ¿Pero qué os habéis hecho? – preguntó Esme -, te voy a dar unos puntos para cerrarte el corte, te dolerá un poco pero se te pasará enseguida.

Tras curar a Vera las dos alumnas salieron con el profesor Hardis y fueron al despacho del director. Harrison. Kingsley las estaba esperando con la Sra Cope y los dos jefes de las casas, tanto de Nidelty, Claris Pattinson, como Angela Cooper, de Weed

- Sentaos – ordenó el director - Me parece bochornoso lo que ha ocurrido hoy en los pasillos del colegio. ¡Dos alumnas pegándose! No sé cual puede ser el motivo para llegar a las manos – las amonestaba el director -. Vera ¿dígame qué ocurrió?
- Habíamos salido de clase y yo estaba con Akane y Nadine hablando cuando vino Emma a increparme por el próximo partido de Quidditch – explicó Vera.
- ¿Quieres decirme que todo esto ha sido por un partido de Quidditch?, Emma, ¿Es eso cierto? – le preguntó mirándola fíjamente a los ojos.

Emma, no levantó la mirada del suelo y solamente susurró un “sí”.

- Muy bien señoritas, como veo que todo esto es por una disputa deportiva, sólo me cabe deciros que no vais a jugar el próximo partido, estáis sancionadas.
- ¡No, Por favor! – pidió Vera completamente atónita.
- ¡No, director! – rogó Emma.
- Callaos y no respondáis al director – las riñó la Sra Cope.
- ¿Estáis de acuerdo, Claris y Angela, con que vuestras dos alumnas no jueguen en el próximo partido? – preguntó el director
- Si, yo estoy de acuerdo – confirmó Claris.
- Si, yo también estoy de acuerdo – dijo Angela.
- Muy bien ahora iros a vuestras casas, ya no iréis a última clase – terminó el director

Emma marchó con Angela Cooper y Vera acompañada de Claris.

- Lo siento profesor, pero me insultó y sólo me defendí, nada más – se disculpó Vera con Claris.
- Vera, lo que has hecho está mal, por mucho que te molesten debes guardar las formas, aunque tú no hayas comenzado la pelea no debes seguirle el juego – aconsejó Claris.
- Sí, tiene toda la razón – reconoció Vera.
- Aún así, creo que dejarte sin jugar el partido de Quidditch contra Weed es un buen castigo y sé que recapacitarás sobre lo ocurrido, vete a mi aula de Salud ambiental, ire a buscar a Oliver Wood para que le cuentes lo ocurrido y para que sepa que no podrás jugar contra Weed.

“¡Mierda Oliver!” pensó Vera al escuchar las palabras del profesor

- De acuerdo, allí estaré – dijo Vera y salió hacia el aula.

lunes, 1 de junio de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (2ª parte)

Nadine salió corriendo de la habitación antes de que llegara Vera. Cruzó la sala común como si fuese una exhalación y al cerrar la puerta de su casa se encontró con su padre que iba a buscarla para comprobar las notas que había tenido. Ella se quedó paralizada al verlo y una gota de sudor frío le bajó por la nuca temiendo la reprimenda que sabía que iba a recibir.

- Hola papá..

- Hola hija. Supongo que ibas en mi busca para enseñarme las notas ¿verdad?

Nadine no contestó y se limitó a alargar la mano en la que las llevaba. Rupert las cogió y comenzó a leer.


Historia de la Magia: 10
Protección Magia Oscura: 7
Tarot y Numerología: 2
Vuelo: 7
Botánica: 10
Lógica Mágica: 7
Transformación: 8
Salud Ambiental: 6
Educación Juegos Mágicos: 8
Química Pocimal: 4
Adivinación: 5

Nota Media: 6,72

Levantó la ceja derecha. “Oh, oh, esa es Tarot” pensó ella, él levantó la vista para observar a su hija y después la volvió a bajar para seguir leyendo. Nadine bajó la cabeza, sabía lo que llegaba.

- ¡Un 4 en Química Pocimal! – gritó.

Nadine no contestó. No sabía qué decir, no tenía una disculpa preparada porque no esperaba haberla suspendido.

- Te estoy hablando jovencita.

- No sé qué ha pasado – contestó sin levantar la vista -. No me lo explico.

- Pues está claro. No has hecho lo suficiente – dijo mientras se guardaba las notas -. No entiendo cómo has podido suspenderla con el conocimiento que tienes de plantas. ¿Qué has estado haciendo esta semana?

Nadine no contestó. Sabía que dijera lo que dijera no iba a darle gusto a su padre.

- ¿Has buscado ya a alguien que te ayude para que esto no vuelva a ocurrir?

- Aún no, pero en pociones me puede ayudar mi compañera de cuarto.

- ¿Cuál? ¿La “myfriend"?

- No. Bridget Morgan, ella sacó un 10, ella me puede ayudar.

- Eso espero, no quiero que esto se vuelva a repetir. Por cierto…¿Te ha ocurrido algo con la profesora Cooper?

Nadine levantó la cabeza y miró a su padre.

- No, ¿por qué?

- Tus compañeras, las que pillé borrachas, ¿han suspendido también?

- Sí. ¿Por qué lo preguntas?

- Por nada – contestó pensativo -. Vete a correr antes de que anochezca.

- De acuerdo.

Nadine siguió bajando las escaleras y no vio que alguien los había estado espiando. Angela Cooper estaba detrás de unas cortinas escuchando la conversación. Tuvo que esconderse rápidamente porque venía del bosque. No quería que nadie la viera y al escuchar pasos se metió detrás de unas cortinas. “¿Por qué le habrá preguntado si ha pasado algo conmigo?” pensó mientras salía de su escondite para volver a su casa totalmente contrariada.

Nadine cruzó el vestíbulo y se topó con Edward Pattinson. “¿Dónde irás a estas horas?” se preguntó Edward.

- ¿Dónde vas? – le preguntó.

- ¿Y a ti qué te importa? – contestó ella totalmente enfadada porque no quería ver a nadie.

“Buena pregunta” pensó Edward “¿por qué me preocupo por ti?”.

- No deberías salir tan tarde. El bosque es peligroso de noche.

- ¿Y tú… cómo… sabes que voy al bosque?

- Porque yo también voy y te he visto.

Nadine no supo qué contestar “debe pensar que soy idiota, yo no lo he visto nunca”. Bajó la mirada y sacudió la cabeza para aclararse, ¿cómo no lo habría visto u oído?.

- ¿Te molesto? – preguntó Edward.

Nadine negó con la cabeza totalmente incapaz de articular una palabra porque se sentía atrapada bajo su mirada.

- ¿Te importa que te acompañe?

- No.

Salieron juntos del castillo en dirección al bosque. Nadine comenzó a marcar un paso lento y Edward la imitó corriendo a su lado.

viernes, 29 de mayo de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (1ª parte)

La primera semana pasó rápidamente. Los trabajos se acumularon y entre ellos, los castigos y los entrenamientos, los alumnos no tuvieron tiempo de celebrar más fiestas.

Vera y Bridget compartieron castigo con los alumnos de Weed y de Wallace, y si no hubiese sido porque ninguno quería que se alargase, se habría formado una batalla campal. McFlurry y Charlie Rivers aún sufrían los efectos secundarios del ataque de la Dormitus y, aunque no se quedaban totalmente dormidos hubo ocasiones en las que entraron en un trance que el resto de los alumnos utilizaron para burlarse de ellos.

El viernes por la tarde se repartieron las notas y, excepto en Cleaverly, las salas comunes de las otras casas parecían velatorios. Algunos alumnos estaban indignados porque no se creían merecedores de semejantes calificaciones, entre ellos estaba Vera, que estaba segura que su 3 en Tarot y Numerología era una exageración, no dejaba de pensar que era una extensión del castigo de la profesora Cooper. Nadine estaba muda porque ella tenía un 2 en la misma asignatura. Bridget no parecía preocupada por su 4 y Akane la había aprobado por los pelos, pero aunque no lo hubiese hecho no le habría importado demasiado, lo que a ella le preocupaba explicar a Ambros era el 1 en vuelo que le había adjudicado el profesor Strawberry.

- Ya sé que dijiste que tu padre era duro Nadine- se quejó Vera - ¡pero un 4!

- Os lo advertí.

- Claro, tú tienes un 10.

- Es lo que tiene vivir con un historiador. A mí me duele más el suspenso de Química Pocimal, ¡un4 ! – Nadine estaba enajenada -. Me voy a correr – y se levantó dispuesta a ir al dormitorio a cambiarse cuando Claris Pattinson apareció por allí para hablar con ellos.

- Buenas tardes a todos. Sé que la primera semana ha sido difícil. Combinar las clases con los entrenamientos nunca ha sido sencillo, y más – dijo mirando a Bridget y a Vera – si hay que combinarlos con castigos. Por eso os recomiendo que busquéis ayuda ya mismo para las asignaturas con las que tengáis más problemas, os aseguro que a medida que avance el curso será mucho más complicado – y se marchó de la sala común.

Neville resopló ante la idea de que aquello fuese más difícil. James tenía la mirada perdida y Oliver observaba cómo Percy se acercaba a Vera para ofrecerse a ayudarla con Tarot. No sabía si lo que le molestaba más era Percy o que Vera aceptara con una sonrisa.

Nanuk no paraba de exclamar en islandés y nadie sabía lo que decía, Roger se acercó a él e intentó calmarlo pero no lo consiguió. Bridget se estaba alterando porque estaba a su lado y se cambió de sitio. A ella no le preocupaban las notas, su padre nunca les reprochaba que no sacasen matrículas. Se acercó a sus hermanos para enseñárselas:

Historia de la Magia: 6
Protección Magia Oscura: 10
Tarot y Numerología: 4
Vuelo: 7
Botánica: 5
Lógica Mágica: 10
Transformación: 3
Salud Ambiental: 6
Educación Juegos Magicos: 8
Química Pocimal: 10
Adivinación: 3

Nota Media: 6,54

- Muy bien hermanita – exclamó Travis.

- Sí, bueno – contestó -, tendré que hablar con Lola Rappelson.

Vera se acercó a Nadine que ya había comenzado a subir las escaleras para cambiarse.

- Ayúdame con Historia, por favor – rogó Vera.

- Sí, claro que te ayudo, pero ahora me voy a correr.

- Anochecerá en una hora ¿estás segura?

- Volveré a tiempo para cenar – contestó estando ya fuera de la vista de Vera.

Vera negaba con la cabeza “¡qué mal humor tiene!” pensó. Al terminar de darse la vuelta se encontró cara a cara con James que le arrebató las notas para verlas.

- ¿Qué haces? – preguntó Vera enfadada.

- Velar por mi hermana.

Vera vio cómo se acercaba Oliver y se puso más nerviosa todavía.

- ¿Cómo te ha ido? – preguntó el capitán de Quidditch mientras agarraba las notas de Vera.

Historia de la Magia: 4
Protección Magia Oscura: 7
Tarot y Numerología: 3
Vuelo: 10
Botánica: 6
Lógica Mágica: 8
Transformación: 2
Salud Ambiental: 9
Educación Juegos Mágicos: 9
Química Pocimal: 7
Adivinación: 9

Nota Media: 6,72

- ¡Un 2 en Transformación! ¿pero qué has hecho? - exclamó Oliver totalmente alterado.

- Cálmate Oliver – la defendió James -. Es mi hermana, no la tuya.

Vera se sentía estúpida.

- ¿No te das cuenta que si suspendes no te dejaran jugar al Quidditch?

Vera no sabía qué la estaba avergonzando más, si el 2 de Transformación o que Oliver se hubiese preocupado por su papel en el equipo de Quidditch en lugar de si tenía dificultades con la asignatura, así que, antes de terminar más coloradas que los tomates le quitó al capitán las notas y salió disparada a su habitación.

- No le vuelvas a hablar así a mi hermana Oliver.

Oliver se sentía ligeramente avergonzado por haber reaccionado así.

- Lo siento, le pediré disculpas.

viernes, 22 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (9ª parte)

Cuando Vera se dirigía al campo de entrenamiento se encontró con Percy. Tenía la sensación de que la había estado esperando.

- Hola Vera.

- Hola ¿qué tal?

- Ahora tienes los entrenamientos ¿verdad?

- Sí, me dirigía allí.

- ¿Mya no va contigo? – preguntó sorprendido Percy.

- No, Oliver me dijo que fuera antes para enseñarme las reglas del equipo.

- Ah…te acompaño al estadio., por cierto, más tarde me dirán cuáles serán vuestros castigo por pillaros borrachas anoche, ¿cómo pudisteis?

- ¡Mierda! Se me había olvidado. ¿No sabrás de qué se trata verdad?

- No, en cuanto sepa algo te lo digo.

- Vale. Ojalá que no me quite mucho tiempo – se lamentó Vera pensando más en los entrenamientos que en todos los trabajos que ya tenía que hacer.

- Si necesitas ayuda puedes contar conmigo – se ofreció Percy.

- Gracias.

Cuando llegaron al estadio Oliver estaba esperando a Vera. “¿Qué hace éste con Vera?” pensó mientras miraba a Percy con desprecio.

- Hola Vera – saludó Oliver. Después se giró hacia Percy y le dijo con arrogancia - ¿tú que haces aquí? ¿no dices que el Quidditch es un deporte de engreídos?.

- No es asunto tuyo y háblame con respeto que soy tu delegado.

- Sí claro. No has contestado a mi pregunta.

Percy sintió que se le hinchaba el pecho porque había logrado molestar a Oliver. “¿Será por Vera? No creo, nunca le interesó ¿no?”, y se desinfló con mayor rapidez con la que se infló.

- Calmaos chicos – terció Vera. Tenía la sensación de estar en medio de una pelea de gallos –. Nos vemos después Percy.

- Sí, será lo mejor – contestó Percy -. Hasta luego.

Percy se marchó y Oliver no apartó su mirada de él hasta que desapareció por completo.

- ¿Por qué te acompañaba Percy? ¿no te sabes el camino?

- Cosas nuestras, además es mi amigo así que te agradecería que no te metas con él delante de mí.

Oliver se quedó helado y no supo qué contestar por lo que se limitó a ir en silencio a los vestuarios. Le explicó las reglas del equipo. A ella le costaba concentrarse en lo que le contaba, ¿había sido muy dura al pedirle que no se metiera con Percy?

El tiempo pasó rápido. James y Tom entraron hablando de jugadas del año anterior.

- ¡Vera ya estamos aquí para salvarte! – gritó Tom alegremente.

- ¿Ha sido duro? ¿has podido soportarlo? – preguntó James con sorna.


- ¡Dejadlo ya! – dijo Oliver de mal humor, definitivamente Percy lo había cabreado – Poneos ya la ropa de entrenamiento, tenemos mucho que hacer – ordenó y después se dirigió de nuevo a Vera - ¿lo entendiste todo?

- Sí, sin problemas – contestó Vera mientras se dio cuenta de que Percy había enfadado a Oliver, pero ¿por qué? – Eres un buen profesor.

El entrenamiento no fue duro, se limitaron a practicar lanzamientos y a recordar jugadas del año anterior. Cuando regresaron al castillo Percy esperaba a Vera.

- ¿Y éste a qué viene? – preguntó James

- A por tu hermana – contestó Oliver.

Vera se despidió del equipo y se acercó a Percy.

- ¡Vera! Ya sé de qué se trata el castigo.

- ¿De?

- Tendreis que resumir un libro para la profesora Cooper. “El principio de la unión de los números y la magia”

Vera resopló ante la idea, odiaba esa asignatura y odiaba a la profesora Cooper.

miércoles, 13 de mayo de 2009

CAPITULO 6: UN DIA MAS (5ª Parte)

- Me parece extraño que la Cooper no haya intentado algún truco de los suyos para pillarnos en algo – le comentaba Vera a Bridget mientras salían para dirigirse a la siguiente clase.

- Hoy tenía sus pensamientos en algo más importante- le contestó Bri.

- Ah, ¿si?... ¿me pregunto en que?

- Esta planeando algo que la tiene distraída pero no sé el qué, de todas formas, no me preocupa, es una arpía petulante y solterona que vive por y para Faldon, sus planes no pueden ir muy lejos, jaja - Bridget era empática y también poseía todo un repertorio de cinismo, ironía y sarcasmo.

Para la siguiente clase tenían que salir del Colegio hacia la zona de triatlón. Cuando no se usaba para entrenar, el profesor Orzo Strawberry usaba las pistas para sus clases de Vuelo.

Antes, tenían que cambiarse y equiparse para la clase. Este era el tercer año y el colegio, haciendo un esfuerzo, había conseguido subvenciones del Condado de Summerfalls, al que pertenecía Faldon, para comprar Limbus Sabbath 2009, la ultima generación de escobas, para todos los alumnos. De esta manera conseguían total igualdad y evitaban los ya clásicos comentarios elitistas de los alumnos de Weed que siempre tenían las mejores escobas. Todo hay que decirlo, gracias a los un tanto dudosos fondos que aportaba el padre de Eddy McFlurry a la Casa.

Una vez en el campo con sus escobas nuevas los alumnos comenzaron a comentar los cambios y mejoras que había sufrido la nueva Limbus hasta que apareció el profesor Orzo Strawberry. En tres años apenas había cambiado, seguía conservando su larga y descuidada melena, su sonrisa de eterna felicidad y su botella de bebida energética. Bebida que nadie sabia donde conseguía, que nadie había probado y de la que se sospechaba que nunca fue realmente energética. Rumores aparte, Orzo era muy buen profesor de vuelo, gracias a él, los jugadores de Quidditch de Nidelty habían mejorado su técnica y este año prometían ganar la Liga de Faldon.

- ¡Buenos días colegas!...como habéis crecido, eh?… ¿Qué tal las vacaciones de verano? – Orzo era uno mas.
- ¡Demasiado cortas! - gritó Fer Nando y le siguieron el resto murmurando en grupitos.
- Vale, vale…eso es cierto. Pero creo que este año tenéis mas clases al aire libre y me ha contado un pajarito que un par de excursiones interesantes por el Condado… - les confesó Orzo.
- ¿si?, ¿de verdad?, eso es genial, así podré observar el comportamiento de los zánganos oblicuos en periodo de colonización, ¡que emocionante! – dijo espontaneamente Ana Saints, la mejor jugadora de Tiro con Arco de la Casa Cleaverly y también la mas rarita…
- Bueno chicos, tranquilizaos que vamos a comenzar – interrumpió el profesor.


Como habéis podido comprobar este año podemos presumir de escobas nuevas, la Limbus Sabbath 2009 sigue siendo una escoba artesana pero con un mejor rendimiento y acabado. Ademas, este modelo, lleva incorporado un sensor de aire termodinámico 2.0, madera de lignina secada al vacío, es capaz de soportar hasta 100 encantamentos y conjuros y lo mejor, lleva el almohadón mágico incorporado de fábrica.

- Venga chicos, espero que no hayáis olvidado todo lo que sabéis de vuelo hasta ahora porque hoy, como es la primera clase, vamos a olvidarnos de la teoría y a probar las nuevas escobas para comprobar su potencia y que os vayáis familiarizando.

Los alumnos, deslumbrados por los detalles técnicos, no tardaron en conjurar sus escobas y salir volando para probarlas. Todos excepto Akane.

- Señorita McGregor, ¿seguimos sin superar los vértigos? – le preguntó preocupado Orzo.
- Mmm..., me temo que si, profesor. Lo lamento yo…
- Creí acordar con su tutor, Ambros, que este verano iría a terapia para superar miedos ridículos en un futuro mago…
- Si, cierto y Ambros me ha llevado a un especialista pero no fui muy constante con la terapia.
- No quiero ponerme serio Señorita McGregor pero tengo que exigirle que al menos, intente elevar su escoba y montar.

Akane no pudo excusarse más, la terapia solo había servido para incrementar más su miedo a volar y Ambros no podía obligarla a ir. Él la cuidaba, la protegía pero le costaba ser imperativo con ella.

- ¡Elantum! – gritó temblando y la escoba se elevó hasta sus manos. Casi cerrando los ojos y tragando lentamente, Akane comenzó a subir en la escoba, le temblaba todo el cuerpo y empezaba a sudar. Una vez subida, aun seguía tocando el suelo con los pies y Orzo la sujetaba por la espalda confiando en que por fin, superara sus temores pero…al final, paso lo de siempre.

Akane perdió el equilibrio a menos de un metro de altura, solo la sensación de elevarse la mareaba. Orzo, resignado, se apartó para echarle un trago a su bebida y vigilar los vuelos del resto de la clase.

lunes, 11 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (4ª parte)

No habían terminado de desayunar y Vera y Bridget comenzaron a sudar. La primera clase que les tocaba era la de “Tarot y Numerología” con Angela Cooper y, teniendo en cuenta las collejas que les había dado, no auguraban una clase tranquila para poder soportarla con una resaca de grado quince. Las magdalenas que Joe Morgan había enviado para sus hijos no aliviaron la ansiedad de Bridget y las masticaba con desasosiego. Intentó tranquilizarse cuando se dio cuenta que había contagiado su estado a los alumnos que estaban sentados con ella.

Nanuk estaba abatido, Oliver se levantó completamente estresado, James movía nerviosamente con una cuchara unos cereales ablandados en exceso por culpa de la leche, Neville Livingstone movía con inquietud la pierna derecha, Akane intentó que parase pero se dio cuenta que ella también movía nerviosamente la pierna derecha. David Morgan se acercó a su hermana y le puso una mano en el hombro.

- Haz el favor de calmarte o lograrás que se arranquen el pelo de cuajo.

Bridget asintió y decidió que lo mejor era levantarse y salir de allí. Acto seguido todos se calmaron y cuando terminaron de desayunar se dirigieron a las clases. Nadine entró en Tarot acompañada de Neville. Lo primero que hizo fue buscar con la mirada a Edward Pattinson, pero no estaba allí, se sintió patética porque se dio cuenta de que en apenas tres días se había acostumbrado demasiado a su presencia. Mientras se sentaba se reconoció a sí misma que él era físicamente atractivo, tentador aunque inalcanzable, y se animó a olvidarlo, pero no tuvo mucho tiempo para poder hacerlo porque Angela Cooper entró en el aula pisando fuerte. Dejó un libro encima de la mesa y empezó a hablar.

- Echar las cartas del Tarot se tiene que basar en las sensaciones, por eso cuando las echéis debéis aseguraros que la persona a la cual se las estáis leyendo escoja una baraja con la que se encuentre a gusto ¿entendido?

Algunos asintieron y otros se limitaron a mantener sus ojos en el libro de texto.

- Veamos, ¿algún voluntario para que le lea las cartas?

La profesora Cooper no se molestó en mirar las manos levantadas, escogió a su primera víctima, Neville Livingstone, que tragó saliva ruidosamente. Se acercó a la mesa de la profesora despacio. La profesora tenía tres barajas distintas. La primera tenía el dorso de un intenso granate con las esquinas doradas. La segunda lo tenía blanco con una filigrana azul, y la tercera era verde con adornos plateados.

- Escoja una señor Livingstone.

Neville no se decidía.

- Los he visto más rápidos señor Livingstone – apremió la profesora Cooper.

Neville escogió la granate.

- ¿Por qué ha escogido esa?

Neville se encogió de hombros y no articuló palabra alguna. Angela Cooper le dirigió una mirada que le provocó escalofríos y bajó la mirada al suelo.

- Bien – suspiró ruidosamente la Sra Cooper -. Las barajas constan de setenta y ocho cartas, que se dividen en arcanos mayores y arcanos menores. ¿Sabe qué significa arcano señor Livingstone?

Neville negó con la cabeza.

- ¿Sabe hablar señor Livingstone? –dijo despectivamente.

- Sí señora.

- Bien – suspiró mientras le daba la espalda y se dirigía al resto de la clase – arcano significa secreto. Los arcanos mayores son cartas que solo figuran en estas barajas. Cada una tiene una imagen alegórica con significados delimitados. Las cincuenta y seis cartas restantes se llaman arcanos menores. ¿Lo ha entendido señor Livinsgtone? – preguntó desdeñosamente.

- Sí señora – asintió Neville.

- Pues entonces siéntese.

La profesora Cooper siguió con su explicación sobre las diferentes barajas y les encargó un trabajo para la semana siguiente sobre las diferentes barajas y sus diferencias. Algunos alumnos protestaron porque les pareció poco tiempo y la profesora les dirigió una mirada tan gélida que cerraron la boca de inmediato. Neville salía totalmente abatido por haber quedado en ridículo mientras Akane y Nadine intentaban consolarlo. Bridget y Vera suspiraron aliviadas al comprobar que ellas se habían librado pero no sin sospechar que había sido extraño que no las ridiculizara en clase. La profesora Cooper era una enemiga declarada de Nidelty y no se limitaba a dejar en ridículo solamente a un alumno.

viernes, 8 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (3ª parte)

En el desayuno todo el colegio estaba al corriente de la fiesta en la torre norte y de las correrías de algunos de los asistentes, como el enfrentamiento entre Bridget Morgan y Vera Gram con el profesor Hardis. Las almas cotillas estaban esperando que saliese la primera edición del “Chismorrero”, el periódico estudiantil clandestino, para saber qué más había ocurrido la noche anterior.

Oliver Wood estaba furioso con el profesor Hardis por castigar a Vera y con Vera por no controlarse con la bebida, esperaba que no le afectase en el entrenamiento y si fuese así se encargaría de hacérselo pasar mal para que la próxima vez se lo pensara dos veces antes de beber Diademitas. Estaba dispuesto a regañarla en cuanto la vio aparecer en el comedor con sus compañeras de cuarto, pero oyó susurros a su espalda y cuando se giró para ver quién era comprobó que Ruth Mathews, Olga Caves, Lourdes Matt y Eva Roderick, las peores aves de rapiña después de Amy Petterson, estaban expectantes ante la escena, eso hizo que se mordiera la lengua siguió desayunando sin mirar a nadie y sin emitir una sola palabra.

Bridget y Vera llevaban gafas de sol al igual que muchos alumnos y no se las quitaban pero pasó por detrás la profesora Cooper y les dio una colleja para que se las quitasen. No protestaron porque no tenían ganas de hablar con nadie y se limitaron a desayunar en silencio, a pesar del cubo que les había echado por encima Akane,no estaban totalmente despejadas.

Comenzaron a oírse ruidos y aparecieron por las ventanas las lechuzas postales que traían las primeras cartas y paquetes para los alumnos. Vera y Bridget levantaron las cabezas de sus cuencos para comprobar si sus lechuzas le traían correo. En ese momento un paquete y una carta les cayeron prácticamente encima, y la lechuza de Vera le dio picotazos en las manos para que abriese la carta de inmediato.

- ¡Mal bicho! – espetó Vera.

En la carta ponía “Para los dos” así que se levantó y se sentó al lado de James sin mirar a Oliver que estaba al otro lado de la mesa observándolos en silencio.

- Tenemos carta.

- ¿Qué dice? – preguntó despreocupado.

- No lo sé, no la he abierto.

- ¿Ningún paquete? – se sorprendió James.

- No, nada – respondió Vera.

- Trae – dijo James quitándole la carta de las manos a Vera.

Oliver seguía observándolos y Bridget no abría su paquete a le espera de ver qué ocurría. Akane y Nadine también esperaban. James terminó de abrir el sobre y comenzó a leer en voz alta.

“No sé como habéis podido organizar una fiesta en el colegio.
Y el primer día en la escuela, me parece indignante y más con alcohol
Vera como se te ocurre beber, desde cuando!!! No puedo creerlo cuando me lo ha dicho el director, James porque no controlas más a tu hermana.
Espero que sea la última vez que ocurre esto y atente a las consecuencias del castigo
Lo siento pero aunque hayas pasados las pruebas del Quidditch tu padre y yo no te enviaremos el regalo que te prometimos, James a ti tampoco por no atender a tu obligación de hermano.”


- Bueno, pues ya está – exclamó James desilusionado -. Nos quedamos sin regalos, tampoco ha sido para tanto ¿no crees?

- Mhhh… - respondió Vera. Quería un pantalón nuevo para hacer deporte y no lo tendría. Estaba decepcionada y se le notaba en el rostro.

Oliver pensó que disfrutaría con la escena y con el sentido de culpabilidad de Vera pero no fue así, de modo que se sorprendió cuando deseó que no lo hiciese mal aquella tarde en el entrenamiento para no ser duro con ella.

miércoles, 22 de abril de 2009

CAPÍTULO 5: CACHIMBA Y MACARENA (5ª parte)

Oliver no tuvo que llegar a la caseta para encontrarse a Billy y a Charlie, éstos estaban simulando una pelea, era una auténtica lucha de poderes, un cojo contra un miope sin gafas, Charlie no salió ileso porque Billy utilizaba el bastón y Billy se llevó unos cuantos arañazos.

- No vale Billy – protestó Charlie – la próxima vez sin bastón.

Billy reía por lo que Oliver aprovechó para comentarles que en Weed se había roto la puerta de uno de los dormitorios de las chicas y que al intentar arreglarla la habían desencajado por lo que ahora no podían cerrarla. Los guardianes del castillo se encaminaron hacia la carpintería para coger las herramientas necesarias mientras se iban quejando de los alumnos y del poco cuidado que tenían con las cosas que no eran suyas.

Oliver sonreía maliciosamente, por el camino a su dormitorio cuando se encontró con James. Éste iba casi corriendo.

- ¿Avisaste ya a todo el mundo? - preguntó Oliver.

- Sí – asintió James – y la he retrasado una hora para asegurarnos que no nos descubren.

- Bien, perfecto.

- ¿Qué le dijiste a los guardianes?

- Que Amy Petterson había destrozado la puerta de su habitación – admitió entre risas.

Cuando llegaron a su habitación ya no había rastro de una posible fiesta. Incluso Roger y Nanuk estaban tumbados en sus camas. No tardaron en llegar alumnos de otras casas preguntando por la fiesta. Oliver se disculpó por el falso rumor. Su actuación fue tan convincente que los alumnos se dirigieron enfadados a Weed para pedir explicaciones.

- ¡Qué buen actor eres! – exclamó Roger entre risas.

- Pues sí, jajaja, la verdad es que lo soy – dijo entre risas -. Espero que protesten y hagan mucho, mucho ruido.

Amy Petterson estaba cepillándose el pelo cuando escuchó un murmullo en el pasillo. Al abrir la puerta se encontró con un grupo de alumnos muy enfadados porque les había mentido. Chester Redd y Boromir Tirith eran dos alumnos de Wallace bastante grandes que intimidaban con su presencia y, en un arranque de genio le arrancaron la puerta de la habitación.

- Pues yo sin mi fiesta no me quedo – justificó Chester – ¡Chicos la fiesta es aquí!

Y, sin que Amy pudiera frenarlos, entraron alrededor de veinticinco alumnos descolocándolo todo y armando jaleo. Amy buscaba a Lupita con la cara desencajada por la furia, pero no la veía entre tanto gentío. Aparecieron Abbie y Sam Connors y cuando éste último intentó echarlos se encontró con el armario de cuatro cuerpos de Boromir, que se le echó encima tirándolo al suelo. Inmediatamente aparecieron más alumnos de Weed y se armó una gran pelea. Charlie Rivers se llevó un pellizco en la axila de Lucas Router que le hizo chillar como una niña pequeña. Eddie McFlurry recibió un puñetazo de alguien en la mejilla que le dejó la marca de un anillo.

Cuando Charlie y Billy se acercaban escucharon el griterío, Rupert Hardis y Angela Cooper también lo habían escuchado y se acercaban corriendo. Al llegar se encontraron la pelea y lograron separarlos pero como no se callaban Rupert lanzó un hechizo Silentium y todos cerraron la boca.

Finalmente dejó hablar a Abbie Taylor, a la que le sangraba el labio por un bofetón, y le contó que todo era un error porque la fiesta era en Nidelty, en ese momento Boromir se revolvía y Rupert le dejó hablar también. Boromir explicó que no era cierto y que no había ninguna fiesta. Abbie comenzó a insultarlo y Angela Cooper le selló la boca para que no continuara. Escupía vitriolo por los ojos al darse cuenta que no había logrado dejar en ridículo a la casa de Nidelty.

Rupert los castigó a todos y se dirigió después a Nidelty para comprobar si lo que decían las alumnas de Weed acerca de una fiesta clandestina era cierto. Cuando llego todas las habitaciones estaban tranquilas y los alumnos estaban algunos estudiando y otros hablando, pero no había ninguna fiesta.

miércoles, 15 de abril de 2009

CAPÍTULO 5: CACHIMBA Y MACARENA (2ª parte)

James, Oliver y David repartieron las cocretas con sorpresa. Vera tenía dos porque su hermano y Oliver le dieron una cada uno, así que le dio una a Akane.

- ¿A quién más se las vais a dar? – le preguntó Vera a James.

- Ya lo verás – dijo James mientras le daba una cocreta a Nadine -. Esta es para ti – le dijo guiñándole un ojo.

Nadine aceptó la cocreta con una sonrisa preguntándose si debía ir a la fiesta. Bridget estaba comiéndose la que le había dado su hermano David cuando vio que la profesora Cooper se había fijado en su mesa.

- ¡Cuidado que la Cooper nos vigila!

James y Oliver se fueron a sus sitios de costumbre y David se fue con Claire, que estaba sentada con los Pattinson, a terminar de repartir las cocretas que le quedaban.

- No sé qué ponerme – exclamó Vera pensando en Oliver.

- Ponte una bolsa de papel en la cabeza – contestó Akane entre dientes.

- Y tú un bozal – replicó Vera.

- ¡Aquí lo que realmente importa es que me tengo que arreglar los pies !– dijo Bridget entre risas para calmar el ambiente.

Angela Cooper seguía sin dejar de mirar a la mesa de Nidelty. Sabía que tramaban algo y sabía que no era bueno si James Gram estaba en medio. Le hizo una seña a Abbie Taylor para que se acercara y ésta se levantó inmediatamente. Le susurró algo al oído y Abbie asintió para volver a sentarse después en su mesa y murmurar con Amy Petterson y Linda Gales, las otras dos animadoras de Weed.

- Las brujas acaban de empezar a cotillear – dijo Emmett Pattinson.

Los hermanos Pattinson se giraron todos para ver cómo Abbie se sentaba en las rodillas de Sam Connors y Amy Petterson se sentaba al lado del capitán de Quidditch de Weed, mirando a Oliver Wood.

- Esas chicas tienen la mente muy sucia – comentó Robert -. ¿Qué estarán tramando?

En ese momento, David Morgan les habló de la fiesta de bienvenida a los Erasmus y los Pattinson ataron cabos. Emmett no se quería perder la diversión y Robert quería comprobar cómo las animadoras de Weed estropearían la fiesta. Edward sintió un impulso extraño que no terminaba de entender, quería hacer algo respecto a los sentimientos mezquinos de las animadoras, pero… ¿por qué?

- Yo también voy – dijo Edward.

- ¿Por qué? – preguntó Emmett.

- Puede ser divertido.

Abbie, Amy y Linda se habían acercado poco a poco a todos los alumnos de 3º y 4º de Weed sondeando a todos hasta que Rocío MªGonzález y Lupita Ferrer, las Erasmus de España y Mexico, confesaron, Rocío antes que Lupita, que había una fiesta para ellas esa noche. Abbie fue a decírselo de inmediato a la profesora Cooper y ésta sin inmutarse fue a hablar con Rupert Hardis. Rupert estaba intentando comprender algo de lo que le decía Lola Rappelson y agradeció que Angela lo sacase de allí.

- Discúlpeme profesor Hardis.

- Llámeme Rupert.

Angela sonrió exhibiendo unos dientes blancos y perfectos.

- Perdona Rupert, solamente te quería pedir un favor.

- Adelante.

- ¿Podrías sustituirme en la vigilancia esta noche? Tengo que preparar unas cosas para la clase de mañana y no podré hacerlo si hago la ronda. Yo haré la tuya mañana.

- Sí claro no te preocupes.

“Este es más tonto de lo que pensaba” pensó Angela “ya verás cuando te enteres de que tu hijita está de fiesta clandestina”. Siguió hablando unos minutos más con él disimulando el desprecio que sentía. No le había caído bien, ella quería haber sido la profesora de Historia de la Magia y aquel pusilánime le había arrebatado el puesto.

viernes, 13 de marzo de 2009

CAPÍTULO 3: LLEGADA A FALDON REST (6ª parte)

Tras un grito de asombro y miedo ahogado y entre el escándalo formado, apareció de repente Harrison Kingsley aun tosiendo y medio riéndose acertó a calmar el ambiente.

- Calmaos, calmaos mis queridos alumnos y sed, sinceramente, bienvenidos a Faldon Rest, vuestra escuela de magia y vuestra casa. Confío en que los alumnos de primero puedan dormir esta noche, ejem.

- Primero, permítanme presentarme, soy el Director Harrison Kingsley y también seré su profesor de Lógica Mágica. Bien, deseo que el viaje hasta aquí haya sido tranquilo y que todo el mundo realice el esfuerzo necesario para ser digno de su casa asignada. Antes de pasar a contarles las normas de esta escuela quisiera presentarles a los que serán sus profesores este año.

Y así con voz solemne y respetuosa, el director Kingsley comenzó mientras los profesores iban apareciendo en sus respectivos asientos en medio de una niebla fina y brillante.

- Veamos…. – comenzó a carraspear para seguir – les presento a la Subdirectora Madeline Cope, profesora de Metamorfosis Corporal y Jefa de la Casa Wallace y… a la que debo dar las gracias por su perfecto hechizo de bienvenida que ya por mi edad no he sabido soportar… Gracias Sra. Cope.


Se escucharon aplausos y silbidos de admiración…

- Por favores chicos, presten atención…ejem, sigamos. El Sr. Sean Butler será su profesor de Educación de Juegos Mágicos. La Sra. Elaine Swatch, profesora de Botánica. Lola Rappelson, profesora de Adivinación. La Sra. Angela Cooper, profesora de Numerología y Tarot y Jefa de la Casa de los Weed. El Sr. Orzo Strawberry, profesor de Vuelo.

Orzo apareció de la nada sobrevolando las cabezas de los alumnos montado en una Limbus Sabbath 2009, de ultima generación.

- Es increíblemente bonita la nueva Limbus, estoy deseando montarme en ella pero…. Esta parece, mmm... no sé, ¡distinta, tiene forma de guitarra!, jajaja – dijo entusiasmado James Gram dando un codazo a Oliver.

- Ya sabes como es el Profesor Strawberry, es un friki del tunning de escobas desde que tuvo un affaire con la mujer del mecánico del taller del pueblo, Debra Wheels, jajajá – le contesto Oliver riéndose.

Mientras, seguían apareciendo profesores tras escuchar sus nombres.

- El Sr. Claris Pattinson, profesor de Salud Ambiental, vuestro medico y Jefe de la Casa Nidelty. El Sr. Xera Finch, profesor Contra la Magia Oscura y Jefe de la Casa Cleaverly. El Sr. Rupert Hardis, nueva incorporación de este año que será profesor de Historia Mágica. El Sr. Seely Aboot, profesor de natación. Y por ultimo, el Sr. Brian Manson, profesor de Química Pocimal.

De repente se quedó todo en silencio, la aparición del Sr. Manson siempre era inquietante hasta para los nuevos.

- Y por ultimo, no quiero demorar mas la cena… debo de advertirles y recordarles las normas de Faldon:

- Las clases comienzan puntualmente a las 08:00. No esta permitido salir del colegio a partir de las 8 de la tarde y de las Casas a partir de las 10 de la noche. Esta prohibido entrar en el bosque sin la compañía de un profesor y menos por la noche así como bajar a las mazmorras.

“Las normas se hicieron para romperlas” pensaba Bridget Morgan mirando hacia la mesa de los Weed.