miércoles, 9 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 14: PACTOS (9ª parte)

Media hora después de que diesen las diez de la noche, Neville salía de la mazmorra en la que Brian Manson daba las clases de pociones. Había sido castigado por estornudar y esparcir polvo de mandrágora por toda la mazmorra y le tocó limpiarla después de la cena.

Allí abajo no había nadie y estaba muy oscuro. A Neville no le hacía gracia la quietud, por eso se detuvo de golpe cuando vio en la entrada del pasadizo que comunicaba Faldon con el exterior, la silueta de alguien que aguardaba de pie. Los separaban unos veinte metros.

El desconocido no alteró su postura cuando Neville le habló.

- ¿Hola? ¿quién es usted?

Nada. Silencio. El tipo se mantenía tan estático como una piedra.

- ¿Profesor Manson? – sabía que no era él, pero su mente le decía que era la única opción lógica - ¿es usted profesor?

Neville dio varios pasos continuando su camino pero sin dejar de mirar la figura. Estaba muy nervioso, la situación era muy extraña y siniestra. Aceleró el paso para llegar al final del pasillo y al vestíbulo del castillo donde seguramente estarían Harry, Billy y Charlie.

La silueta entre las sombras inició un lento movimiento hacia el muchacho, y Neville se detuvo como si le hubieran clavado los pies en el suelo, completamente aterrado. Unas décimas de segundo después Neville gritó y echó a correr, jamás había sentido tanto miedo.

Llegó a la puerta del vestíbulo y entró en él. Allí no había nadie, así que cerró la puerta a toda velocidad. Se pasó la mano por la frente para quitarse el sudor y, sin separarse mucho, alcanzó una mesa y una pequeña estantería que utilizó para bloquear la puerta. Después intentó adivinar qué podía estar pasando al otro lado, no se escuchaba nada.

Neville se apartó lentamente de la puerta, temeroso de que cualquier ruido provocado por sus pasos, precipitase algo desagradable y, cuando vio que la mesa y la estantería se movían impulsados por la puerta, decidió no quedarse y corrió despavorido a buscar ayuda.

Harrison Kingsley estaba supervisando los preparativos de la fiesta de navidad con la subdirectora cuando escuchó los gritos de Neville.

- ¿Se puede saber qué te pasa Neville? – preguntó un sorprendido director.

Neville relató lo sucedido e inmediatamente el director decidió bajar a las mazmorras.

- No vayas solo – pidió la profesora Cope.

- Tranquila Madeline, tú lleva al chico a su casa y avisa a los demás.

Cuando el director llegó a la puerta que llevaba a las mazmorras vio la mesa y la estantería que bloqueaban la puerta. Las apartó con un gesto de su mano derecha y, justo en el momento en el que iba a abrir la puerta, llegaron Brian Manson y Angela Cooper.

- No vaya solo director – aconsejó la profesora Cooper.

Harrison no contestó y se limitó a abrir la puerta.

1 comentario:

Ahola dijo...

Uhhhhhh¡¡¡¡!!!!! Que miedito....