miércoles, 3 de febrero de 2010

CAPITULO 18: Vigila y recluta (3ª parte)

La siguiente clase fue en el invernadero con la profesora Swatch. Edward entró justo cuando la profesora comenzaba a hablar y se situó al lado de Nadine. Ella pensó que él la distraía. Olía muy bien, oscuro y picante, como aquella mañana. Edward le dirigió una sonrisa torcida y una mirada que probablemente mataría a todas las chicas en un radio de cien metros. Se golpeó la mano cuando alcanzaba raíz de heliotropo y se concentró en los detalles del experimento que les proponía la profesora.

Se concentraron tanto en la práctica que ni Nadine ni Edward escucharon pisadas detrás de ellos. Lo primero que Nadine notó fue una quemazón en la parte baja de su espalda. Soltó el polvo de fresno y comenzó a gritar. Edward se giró y sujetó del cuello a una chica que se estaba marchando.

Eva Roderick. Gritó y golpeó a Edward, pero no la soltó y comenzó a levantarla en el aire. Nadine gemía de dolor, tratando de girarse para ver qué pasaba en su espalda y pudo ver que Edward estaba tratando de contenerse. La profesora Swatch llegó corriendo y el resto de los alumnos miraban lo sucedido.

- ¡Oh dios mío! – exclamó la profesora. Cogió un poco de galega que llevaba siempre consigo -. Siéntate en un taburete Nadine. Tú – exclamó señalando a Neville Livingstone – avisa al profesor Pattinson y a su mujer.

Mientras Nadine trataba de respirar, la profesora rompió lo que quedaba de la camisa del uniforme y le frotó la espalda con la galega. Nadine trató de no llorar. La quemazón iba disminuyendo mientras la galega iba haciendo su trabajo. Miró hacia arriba y vio cómo Edward aún sujetaba a Eva, pero los estaban separando el resto de los alumnos.

- ¡Ha sido un accidente! – gritó la chica -. Me he tropezado yo no quería…

- ¡Hoy no trabajamos con ajenjo! – gritó secamente -. No tenías razón alguna para andar por ahí con él. ¿Te duele mucho Nadine?

- Eh… estoy bien – dijo Nadine, aunque en realidad no lo estaba. Se sentía mareada, enferma y comenzaba a tener frío, por lo que trató de taparse.

- No, no podemos dejar que nada te toque la espalda. La quemadura ha afectado a la piel.

La profesora se giró hacia Eva Roderick y levantó un dedo hacia ella.

- Tú vas a hablar ahora mismo con el director. No toleraré este ataque en mi clase. Haré lo posible para que te expulsen. No me importa quienes sean tus padres.

Nadine vio como Edward le susurraba algo a Eva al oído, demasiado bajo para que Nadine pudiera escucharlo, pero no debía ser bueno por la cara que había puesto la chica.

- ¿Profesora? – preguntó Nadine – me mareo… - y se desmayó.

Cuando Nadine despertó, estaba de lado, y notó una ola de calor. Medio dormida. Había alguien sentado a su lado, un chico. Parpadeó varias veces hasta que se dio cuenta de que era Edward. “¿Edward en mi habitación? No, espera, esto no es mi habitación, es otro sitio”

2 comentarios:

Ahola dijo...

Mala pecora¡¡¡!!!!

kenshin dijo...

juer... q mala baba...