viernes, 5 de junio de 2009

CAPÍTULO 7: LOS TUTORES PERSONALES (4ª parte)

Cuando Nadine llegó a su dormitorio Vera, Akane y Bridget aún no habían bajado al comedor para la cena, estaba tan ofuscada que no se percató que Vera y Bridget intentaban hablar con Akane y ésta no les contestaba.

- ¿Tan mal te ha ido? –preguntaba Bridget a Akane mientras miraba de reojo a Nadine “¿y a ésta qué le pasa?”.

- Déjala, no nos lo va a decir – contestó Vera - ¿Nadine?

- Díme.

- ¿Te importa si empezamos mañana?

- ¿Empezar qué? – respondió confundida.

- ¿No te acuerdas? Vas a ayudarme con Historia.

- Ah, eso, es verdad, sí, mañana. Mañana es sábado ¿no? Después del desayuno si quieres. ¿Bridget me ayudarías con química?

- Claro, pero solo si nos cuentas qué ha pasado cuando has salido a correr.

Nadine resopló antes de ir a ducharse les contó rápidamente su carrera con Edward y, durante la cena siguió desahogándose mientras miraba irritada a la mesa de Cleaverly, pero ninguno de los Pattinson la miró, ellos estaban atentos a la mesa de los profesores y a cómo Claris hablaba con Rupert y con el director Kingsley.

- Mi hijo no cree que fuera ningún centauro – comentó Claris.

- Yo tampoco – contestó el director -. Iré a hablar con Nemis después de cenar para ver si algún centauro ha visto algo.

Nemis era el jefe de una comunidad de centauros asentada en los alrededores de Faldon al finalizar la Guerra Fria de Morkor.

- Iremos con usted – sugirió Rupert.

- No Rupert, Nemis tiene muy mal carácter y desconfía de los extraños, Claris vendrá conmigo porque ya lo conoce, es mejor que le digas a tu hija que no vaya al bosque hasta que sepamos quién era ese jinete.

Rupert miró nerviosamente a su hija que cenaba totalmente ajena a la conversación, sabía muy bien que no le gustaría que le prohibiesen hacer algo, en eso era igual que su madre.

- Tu padre te está mirando Nadine ¿qué has hecho? – dijo Vera.

- ¿Parece enfadado?- preguntó sin mirar Nadine.

- Está preocupado pero no enfadado – afirmó Bridget antes de que Vera contestase a Nadine.

- Pues no tengo ni idea – comentó Nadine al mismo tiempo que levantaba la cabeza y miraba a su padre con curiosidad.

Cuando su padre se acercó a la mesa Nadine se levantó y se apartó para hablar con él. Edward observó la escena ligeramente aliviado, aquel fin de semana la chica no se acercaría al bosque aunque tuviera que ocuparse de ello personalmente, sin embargo no sabía exactamente cómo hacerlo sin que ella le pateara por el enfado que le provocó al arrastrarla de vuelta al castillo.

- ¿En qué piensas hermano? – preguntó Robert.

- En nada.

- Esa chica te vuelve a mirar otra vez – afirmó Alice.

Edward giró su cabeza lo suficiente para ver cómo Nadine volvía a su sitio en la mesa con los ojos achicados por la cólera.

- Ten cuidado Edward, a lo mejor te lanza a su gatito para que te arañe – bromeó Emmett.

- ¡Muy gracioso Emmett!

- ¿Dónde está el problema Edward? – preguntó Rosalie – seguro que su padre no la dejará acercarse al bosque.

“No es eso lo que me preocupa” pensó Edward.

1 comentario:

Ahola dijo...

Uffff¡¡¡¡!!!! Creo que esta chica no ha nacido para acatar las prohibiciones... Seguro que termina en algun pequeño lio, con Edward de por medio...