lunes, 21 de diciembre de 2009

CAPÍTULO 15 : Navidad ¿dulce navidad? (4ª parte)

La semana anterior a las vacaciones, a pesar del nerviosismo provocado por los exámenes, los alumnos se mostraron alegres por las futuras fiestas. Charlie, Billy y Harry habían traído un enorme abeto que habían colocado en el vestíbulo con espumillones, velas y adornos varios.

Las alumnas de Wallace habían colocado muérdago colgando del techo portadas partes, lo que provocó aglomeraciones de estudiantes besándose. La subdirectora los quitó, pero los alumnos de Cleaverly los volvieron a colocar con un hechizo confundus para que sólo los pudieran ver los estudiantes. Los atascos siguieron poblando el castillo.

El lunes por la tarde comenzó a nevar copiosamente y, aparte de los atascos a base de besos, los alumnos alteraron más a la subdirectora con ruidosas peleas de bolsa de nieve embrujadas. La enfermería se llenó de estudiantes con partes del cuerpo congeladas por culpa de las bolas. Esme los descongelaba con un chasquido de sus dedos.

Los exámenes acabaron el miércoles y el jueves ya no hubo clases. Los alumnos no tenían que madrugar y la mayoría se quedó remoloneando en la cama. Se desayunó y comió en las salas comunes de cada casa porque el comedor estaba siendo engalanado para la fiesta. La tarde transcurrió con una paz relativa ya que las peleas de bolas de nieve continuaron hasta la hora en la que las chicas comenzaron a subir a sus dormitorios a arreglarse.

- ¿De verdad necesitáis tanto tiempo? – le preguntó James a Mya.

Mya no contestó a James y se limitó a sonreírle, éste comenzó a abrir la boca para decirle algo cuando Tom le lanzó un bolazo que fue a parar a su oreja izquierda.

- ¡Eh, ésa no vale, estaba distraído!

No muy lejos de allí, escondidos en el bosque, se encontraban Hachan La Vey y Bud Lote acechando.

- Espera un poco más – ordenó Hachan.

El viento se alzaba por momentos, y cada ráfaga enviaba susurros que hacía que los árboles se agitaran. Cuando ya no había nadie fuera del castillo, Hachan decidió acercarse. Cuanto más avanzaba, más incómodo se sentía. No le gustaba aquel plan. La brillante luz de la luna proyectaba sombras extrañas, y había charcos de oscuridad impenetrable por todas partes.

- Percibo tu angustia – advirtió Lote.

- Hazme un favor y cállate – le dijo en un susurro.

2 comentarios:

Ahola dijo...

Espero que los pillen, no es puede fastidiar una fiesta...

Watanyx dijo...

que voy que voyyy XDD