viernes, 17 de julio de 2009

CAPÍTULO 9: TÚNELES Y SOMBRAS (1ª parte)

La noche cayó y en los pasadizos que llevaban a Broke Hills había mucho ruido. Akane, Bridget, Nadine y Vera caminaban mezclando risas y susurros, y Neville parecía fuera de lugar con un tic nervioso que consistía en girar su cabeza cada 20 segundos para comprobar que nadie los seguía.

- Sigue así Neville y conseguirás que la cabeza te de una vuelta completa – dijo Akane.

- No tiene gracia, ¿y si nos pillan? – preguntó preocupado.

- ¿Y tú sentido de la aventura Neville? –inquirió Bridget deslizándose por su lado despreocupadamente.

Neville siguió caminando hacia delante y girando su cuello continuamente para vigilar sus espaldas.

- Creo que no vendré más por aquí – comentó de nuevo Neville.

- ¡Deja de quejarte ya! – protestó Akane – terminarás estropeando la excursión – y le dirigió una mirada malhumorada que hizo que el chico tardase dos minutos en volver a mirar a sus espaldas.

Cuando llegaron a la salida de los pasadizos abrieron la verja que los separaba del exterior y vieron cómo a unos cien metros se encontraba Broke Hills. El pueblo era algo intimidatorio por la noche.

- Neville no te retrases – apremió Nadine – no quiero tener que estar mirando todo el rato para atrás para asegurarme que no te ha pasado nada.

- Pues entonces no lo hagas – contestó el muchacho.

- Si te dejamos solo seguro que algo te ataca – dijo Vera.

- Disculpadme, no quisiera interrumpir vuestro agradable paseo nocturno con mi muerte repentina.

Las chicas se detuvieron y miraron a Neville pestañeando muy lentamente.

- Nev – comenzó Akane – existe una fina línea entre el sarcasmo y la hostilidad, no la cruces – le advirtió.

- Perdona, pero ¿qué tiene de malo tener miedo a que nos pase algo? – pregunto Neville.

- ¿Qué te hace pensar que nos pasará algo malo? – inquirió Bridget.

- ¿Y si es bueno? – siguió Vera.

- Solo será un ratito ¿por qué no te calmas? – dijo Nadine.

- No me gustáis cuando hacéis eso.

- Mentira – sonrió Akane – te parecemos encantadoras, por eso estás aquí.

Continuaron andando y vieron como a la salida de “El Potro Trotador” había muchas escobas aparcadas.

- Será mejor que no entremos – dijo Bridget – seguro que está lleno de gente.

- Entonces ¿para qué hemos venido? – protestó Neville.

- Si no te callas ya te meto el zapato en la boca – amenazó Vera.

De repente escucharon una voz a sus espaldas que los frenó en seco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

..........

Ahola dijo...

Bueno, haber donde nos lleva esto¡¡!!