miércoles, 27 de enero de 2010

CAPÍTULO 17: Reencuentros y noticias (5ª parte)

Bridget se despertó en la oscuridad, con un movimiento brusco que hizo que la almohada se cayera al suelo. Había vuelto a Faldon. El dormitorio estaba en silencio. Akane, milagrosamente, no roncaba. Afuera, el viento agitaba los árboles.

Salió de la cama y se vistió. Se miró al espejo que había al lado de la puerta y contuvo el aliento. Su cara, siempre pálida, se veía todavía más blanca. Nunca había usado maquillaje, pero quizás no sería mala idea… Se veía derrotada, pero respiró profundamente y abrió la puerta de la habitación. No había ninguna luz encendida, miró un reloj que había en el fondo del pasillo, faltaba media hora para la medianoche.

Estaba terminando de bajar las escaleras para acceder a la sala común. Allí había un chico sentado en un sillón, era William Cortez. El pelo pelirrojo del chico sufría un grave caso de pelo de recién levantado. Llevaba puesta una camiseta negra, con el logo de Diademita, pantalones de pijama y no llevaba zapatillas.

Bridget tosió. William se giró, sorprendido, y la vio de pie en las escaleras.

- Oh… hola. No te quedes ahí, siéntate aquí si quieres.

Bridget se acercó en silencio y, cuando llegó al lado de William, pudo ver como sus ojos la examinaban.

- No deberías salir de noche del castillo – le dijo con voz profunda y severa.

- Espera… ¿cómo sabes…?

- No pienso dejarte salir. Son las normas del castillo

- Yo nunca… no haría algo… no quiero poner a nadie en peligro… yo solo…

- No. No sigas. Era amigo de Harry, mi familia lo era desde hace años. Yo también lo echo de menos, era mipadrino, pero no por eso pondría en peligro a los demás.

Bridget notó como su labio temblaba, y se odió a sí misma por ello. Harry no lloraría en su posición.

William la miró. Bridget se dio cuenta que estaba pensando. Daba un poco de miedo, eso sí, aunque probablemente esa no era su intención. Había algo que resultaba tan… adulto en él. Tan seguro de sí mismo.

- ¿No lo entiendes? Es un riesgo demasiado alto. ¿Por qué no vuelves a tu dormitorio?

- No puedo… se me cae el mundo encima – contestó lastimosamente.

Se hizo el silencio. Un largo silencio. Bridget pudo escuchar cómo crujía el cuero del sillón, y, entonces, William estaba de rodillas al lado de ella.

- No te vas a morir por ello ¿verdad?

Bridget asintió levemente.

- Con esa actitud no saldrás nunca del agujero.

Se quedó ahí unos segundos más, mirándola directamente a los ojos, y después regresó al sillón. Bridget pensó que era un chico muy amargo y le daba miedo.

- Cuidadito con lo que sientes – le advirtió mirando al suelo -, sé que no soy agradable, pero sigo pensando que no te dejaré salir. No te metas en problemas, te lo digo en serio.

Bridget se levantó y dándole la espalda a William, volvió a su dormitorio. El silencio se había acabado. Akane roncaba.

2 comentarios:

Ahola dijo...

Mejor que no te metas en lios...

kenshin dijo...

muy bueno...