lunes, 5 de octubre de 2009

CAPITULO 12: AL ATAQUE (1ª Parte)

Vera caminaba sola en dirección a su habitación completamente distraída cuando unas voces la sacaron de su ensimismamiento.

- ¡No me lo puedo creer Vera! – gritó Oliver mientras se acercaba a ella.
- ¿Qué? – preguntó Vera confundida - ¿te pones así por un partido?
- ¡Ahora te acuerdas! – rugió Oliver.

Vera lo miraba sorprendida. Sabía que iba a enfadarse, pero teniendo en cuenta que salían juntos, no esperaba que fuese a enfurecerse de aquella manera.

- ¡Has puesto en peligro la clasificación de Nidelty!

Aquella reprimenda le estaba sentando a Vera como un bofetón. Sintió como la rabia se alzaba en su interior.

- Siempre pensando en lo mismo – siseó Vera con ferocidad mientras daba un paso hacia atrás -. A ti no te importa nada en este mundo que no sea el Quidditch.

Oliver estaba atónito. Vera vio cómo le había herido aquello y eso la satisfizo, alguien más debía sentir dolor.

- Puedes despotricar todo lo que quieras sobre mi irresponsabilidad – continuó - ¡dejo el equipo! ¡encuentra a otra que te soporte!
Oliver pestañeaba como si acabara de despertarse así que Vera, aprovechando la estupefacción del chico, se alejó corriendo.

“Buen trabajo Oliver” pensó el capitán de Nidelty “has conseguido perder a una cazadora y a una novia al mismo tiempo” y se quedó allí parado sin saber qué hacer.

Cuando Vera llegó a su habitación no había nadie. Se sentó en la cama deseando quedarse allí hasta el día del juicio final, pero no le gustaba esconderse. Sonó un golpe en la puerta… suave, vacilante y se restregó los ojos.

- Adelante.

Era James. Su hermano vaciló al entrar. Vera se hizo a un lado en la cama dejándole espacio para que se sentara.

- ¿Te duele? – le preguntó James señalándole la cara.
- Un poco – contestó ella.
- Sé que hay ocasiones en que Oliver es arrogante, pero es buen tío.
- Es un idiota – gimió Vera.
- Jamás he afirmado lo contrario – sonrió James -. A veces se le va la fuerza por la boca, pero estoy seguro que no pretendía que dejases el equipo. Está desolado.
- ¿Sí? – preguntó Vera tímidamente.
- Sí – afirmó James - ¿Volverás verdad?
- ¡Pues claro! – exclamó Vera – pero deja que sufra un poco.
- Será mejor que bajemos a cenar – dijo James riendo - ¡Cámbiate de ropa! Esta noche serás el centro de atención, ya lo verás. No todos los días le gritan a Oliver Wood.

Aquella noche la cena no fue demasiado agradable. La noticia de su pelea con Emma y el enfrentamiento con Oliver se había extendido a una velocidad increíble. Mientras comía oía cuchicheos a su alrededor.

- ¡Cotorras! – gritó Akane a unas alumnas de Wallace - ¡Vámonos Vera!
Akane cogió de la mano a una sorprendida Vera y la sacó de allí seguidas por Bridget y Nadine.

- No hagas caso de los cotilleos Vera – la aconsejó Bridget.
- Nunca lo hago – contestó Vera.
- Pues mejor – continuó Akane.
- ¿De verdad vas a dejar el Quidditch? – preguntó Nadine.
- No – dijo Vera.
- ¿Y de pensar en Oliver? – inquirió de nuevo Nadine.
- Eso depende.
- ¿De qué?
- De lo que tarde en disculparse.

1 comentario:

Ahola dijo...

Venga Oliver... disculpate¡¡¡!!!!