viernes, 15 de mayo de 2009

CAPÍTULO 6: UN DÍA MÁS (6ª parte)

Al acabar la clase de vuelo Vera pidió consejo a Mya acerca de cómo compatibilizar los numerosos trabajos que tenían ya con los entrenamientos de Quidditch y con el dichoso castigo que le había impuesto el profesor Hardis. Temía la cólera de Oliver en el entrenamiento, no sentía que tuviese suficientes energías para poder sobrellevarlo, se le antojaba que iba a ser agotador. Estaban entrando de nuevo en el castillo cuando vio que Oliver estaba apoyado en una pared hablando con Tom y Mike. ¡Qué guapo es! Pensó, y temiéndose lo peor se acercaron a Bridget, Akane y Nadine, pero antes de alcanzarlas oyeron un grito a sus espaldas.

- ¡Mya, Vera, esperad! – era Oliver.

- ¡Oh oh! – exclamó Mya.

- Id yendo al invernadero, después nos vemos – les dijo Vera a sus compañeras.

- De acuerdo – respondieron Akane y Nadine.

- Suerte – contestó Bridget y se acercó para susurrarle al oído -.Tranquila, no te va a regañar – y le guiñó un ojo.

Vera tenía los ojos muy abiertos, era una mezcla de desasosiego y expectación. Mike y Tom no estaban ya con Oliver.

- Hola chicas.

- ¿Ocurre algo?- preguntó Mya.

- No, solamente era para decirle a Vera que reservé el campo media hora antes para comentarle cosas acerca del entrenamiento en grupo.

“Sí claro, ahora se llama comentar el entrenamiento en grupo” pensaba Mya.

- Ehh… de acuerdo – respondió Vera con tono incrédulo ante la perspectiva de pasar media hora a solas con Oliver.

- Bien, pues nos vemos esta tarde – y se alejó corriendo.

- Vera… - empezó Mya.

- ¿Sí?

- ¿Tienes algo que contarme?- preguntó con una sonrisa diabólica.

- No sé de qué me hablas.

- No sé, tú sabrás – contestó Mya encogiéndose de hombros.

- Seguro que es para hacérmelo pasar mal por la borrachera de anoche.

- Yo creo que la última remesa de Diademitas nos las han pasado adulteradas. La camarera del Potro se enfadó mucho el año pasado cuando tu hermano no quiso invitarla a cenar, me alegro porque tu hermano se merece algo mejor que esa rubia de cabeza hueca – cuando se dio cuenta del modo en que Vera la miraba reaccionó-, pero volviendo a Oliver, no creo que te lo vaya a hacer pasar mal.

- ¿Por qué dices eso?

- Por que si fuera por ese motivo lo haría delante de todos, para que no hagamos lo mismo.

- A lo mejor no quiere que James lo vea – aventuró Vera.

- Puede, pero no lo creo, a lo mejor las “clases particulares” tienen otra justificación – le dijo dándole un empujón amistoso.

- Lo dudo – contestó Vera sonrojándose.

1 comentario:

Ahola dijo...

Aqui hay tomate¡¡¡!!!!