lunes, 21 de septiembre de 2009

CAPÍTULO 11: ALARMA (8ª parte)

Nadine se despertó pronto como cada día, y, al no poder salir al bosque decidió levantarse e ir a la sala común. Estaba de buen humor a pesar de todo lo sucedido en los últimos días. Todo era culpa de Edward. Oyó ruidos detrás de ella y, al girarse vio a Edmunda.

- Hola Nadine – la saludó -. ¡Qué madrugadora!

- Lo mismo digo.

- ¿Cómo estás? – preguntó Edmunda mientras señalaba el hombro dañado de Nadine.

- Bien, aunque algo molesta, pero podré entrenar.

- Perfecto.

Edward acompañó a Nadine al entrenamiento y ésta no podía evitar echarle una miradita de vez en cuando..

- Estás disminuyendo el ritmo Nadine – le increpó bruscamente Sean Butler de modo que logró que apartara la mirada de Edward -. Así no rebajarás nunca tus marcas. Te distraes con rapidez.

Nadine, avergonzada, incrementó el ritmo. Finalizó la carrera y comprobó que había superado en treinta segundos su última marca. Estaba orgullosa, pero le dolía el hombro.

- Deberías llevar un babero Nadine – dijo Eva Roderick -, así no tropezarías con tus babas cada vez que ves al paliducho ese – y se dio la vuelta dispuesta a meterse en el castillo.

Nadine fue detrás de ella cuando se puso a su altura la agarró del hombro y le dio la vuelta. Se inclinó hacia ella y le confirió a su voz el tono más amenazador del que era capaz.

- Déjame en paz Eva.

- ¡Qué miedo me das! – se burló Eva - ¿Qué me vas a hacer? ¿me vas a pegar?

Detrás de Eva se oyó una risotada burlona procedente de una de las amigas de Eva. Nadine redispuso a darle una bofetada, pero alguien la agarró por la espalda, era Edmunda.

- No lo hagas Nadine – le aconsejó.

- ¿Por qué no puedo atizarle? – preguntó.

- Porque ya lo hago yo – e inmediatamente le pegó. No la hirió, pero el puñetazo debió dolerle.

Eva estaba dispuesta a devolverle el golpe, pero se contuvo pues se estaban acercando los componentes de los otros equipos de Triatlón y, por supuesto, Edward , que se colocó delante de Nadine. Boromir cogió a Edmunda de las manos porque estaba dispuesta a darle otro puñetazo y le susurró algo al oído para que se estuviese quieta. Eva comenzó a reírse.

- No sois nadie – les espetó a todos.

Edmunda se desembarazó de Boromir y, antes de que éste pudiese agarrarla de nuevo, se lanzó contra Eva. Eva fue más rápida y salió por patas para esconderse detrás de sus amigas.

- ¿Qué demonios creéis que estáis haciendo? – preguntó Sean Butler que se había acercado – Iros inmediatamente de aquí – gritó chispeando pura furia – y como os vea pelearos otra vez ya os estáis despidiendo de competir el resto del curso.

Eva y sus acompañantes salieron casi a la carrera para meterse en el castillo. Edmunda se deshizo del agarre de Boromir y le dio con el puño en el estómago, pero él apenas se inmutó.

- Esto por agarrarme sin que te lo pida – le dijo Edmunda.

- ¡Qué genio gastas! – exclamo divertido Boromir.

1 comentario:

Ahola dijo...

Asi se hace Edmunda¡¡¡!!!! La pena que pudieras darle una segunda vez....