viernes, 30 de octubre de 2009

CAPITULO 13: PROTECCION Y DEFENSA (3ª Parte)

Después de la última clase, Bridget apenas cenó y saltándose el postre se levanto corriendo de la mesa.

- ¿Donde vas con tanta prisa? - pregunto Vera
- Eh... Me deje los apuntes de metamorfosis en la biblioteca.
- Ya...
- ¿Y el postre?
- No tengo hambre, os veo mas tarde chicas.
- ¡Pues para mi! jeje - Nadine sentía debilidad por la natillas de nubes de musgo.

Bridget bajó las escaleras hasta las mazmorras, conjurando la puerta de acceso que solo ella conocía.

Tras los últimos enfrentamientos con los esbirros de Saumort apenas había podido estar con éel. Para el resto, Harry Miller era simplemente el chico de la limpieza y en muchas ocasiones, cómplice de los alumnos cuando se saltaban las normas del colegio para montar alguna fiesta clandestina. Pero nadie excepto Bridget sabia que Harry era un gran mago, formado desde pequeño por los Antiguos en la Orden Eterna de Noldor mas allá de la fortaleza de Bastad, en un lugar llamado, Infinito. Allí donde acaba la Tierra Conocida. Al ser desterrado, Harry decidió investigar los límites de la magia, ser libre a través de sus poderes y allí donde fuere, trabajar lo suficiente para vivir tranquilo. Bridget le había distraído, agradablemente, de su interminable senda nómada.


Sentado en un antiguo diván, pensativo, la esperaba… El invierno llego con fuerza a Summerfalls y las calderas, alojadas en las mazmorras, rendían al máximo todo el día, por lo que allí abajo hacia mucho calor.

Como siempre Bridget llegó acelerada después de bajar toda la escalinata hasta el habitáculo.

- Buenas noches mi mariachi lindo – dijo divertida al ver que Harry la esperaba solo con un sombrero típico y unos jeans.
- Buenas noches mi reina - levantó la cabeza y sonrió – te echaba de menos – se quito el sombrero mientras se incorporaba para abrazarla.

La estrechó con intensidad entre sus brazos calidos y fuertes. Necesitaba la energía empática de Bri, su cercanía y su pasión. Pasión que ambos compartían.

- Si tu no estas cerca de mi yo…. – paró de hablar.
- Harry, yo siempre “estoy”, ¿porque dices eso?
- Yo necesito de ti – siguió hablándole, pensativo, como si sintiese la necesidad de hacerle saber lo que ya sabia – solo soy libre si estas a mi lado, me muero en estas paredes si pasa un día sin verte, sin saber de ti. Una Edad Oscura se acerca y quiero protegerte.
- Lo se, yo…
- No digas nada – le tapo la boca con sus dedos y los bajo suavemente mientra acercaba sus labios. Le dio un beso dulce y largo.

Ajenos al toque de queda se fundieron toda la noche en aquel olvidado diván turco, sin luces, sin ruido. Solo el aliento de su deseo.

1 comentario:

Ahola dijo...

Bueno¡¡¡!!!! Esto me recuerda a una novela rosa...