miércoles, 4 de noviembre de 2009

CAPÍTULO 13: PROTECCIÓN Y DEFENSA (5ª parte)

Vera encontró a Percy en la torre de astronomía.

- Hola – saludó Vera tímidamente - ¿Qué haces aquí? ¿es por la vista?

- Hola Vera – contestó con aire melancólico -. Sí, las vistas son estupendas.

- Tenemos que hablar Percy.

- Lo sé, lo sé. También sé lo que me vas a decir – afirmó el chico.

- ¿Sí? Entonces ¿por qué lo hiciste?

- Nunca te has metido innecesariamente conmigo – comenzó a hablar mientras se puso enfrente de ella -, siempre me trataste como a uno más y… supongo que con el tiempo… has terminado gustándome – terminó diciendo mientras miraba al suelo.

- ¡Vaya! – exclamó Vera -. No tenía ni idea. Sabes que para mí eres un amigo ¿verdad?

- Sí – contestó resignado.

- Aparte de un profesor particular estupendo.

- Sí, tienes razón. Te dejaré en paz de momento – bromeó Percy.

Vera se sintió mejor después de aclarar las cosas con Percy. Sólo le quedaba hablar con Oliver, pero ¿cómo? No pudo estudiar demasiado e hizo que nadie a su alrededor lo consiguiese.

- Vera ¡cállate! – le ordenó Akane.

- Lo siento, pero no puedo evitarlo – se disculpó – pero no sé qué hacer. ¿Qué le digo?

- Que eres tonta – le contestó Akane.

- ¡Oye! – protestó Vera

- Es que lo eres, piensa antes de hablar, a mi me da tiempo ¿sabes?

Vera le tiró un libro a la cabeza.

- ¡Señoritas! ¿se puede saber qué hacen? – preguntó el profesor Finch.

- Se me resbaló el libro – mintió Vera.

- Claro, y terminó en la cabeza de su compañera ¿verdad?

- Si señor, se le ha resbalado, estaba practicando un hechizo de movimiento – justificó Akane.

- Este no es el sitio para ello señorita Gram.

- No señor – contestó Vera -. Gracias – le dijo a Akane cuando el profesor Finch se alejó.

- Cállate un rato y no me lo tendrás que agradecer.

- Vale ¿qué vais a hacer en Navidad? – preguntó Vera.

- ¿Pero no le habías dicho a Akane que te callarías? –protestó Nadine.

- Perdón.

- Supongo que las pasaré en Brentwood con mi padre y mi tío Fraser – dijo de pronto Nadine.

- Aquí hacemos una fiesta antes de irnos – le dijo Bridget.

- Así no hay quién pueda – protestó Akane levantándose – me voy a estudiar en silencio ¡cotorras!

- Señoritas – otra vez era el profesor Finch – si no se callan las castigo.

Vera, Nadine y Bridget bajaron la cabeza y en cuanto el profesor se fue, comenzaron a hablar en susurros.

- Entonces… ¿hablarás con Oliver? – preguntó cautelosamente Bridget – Me tenéis los dos la cabeza loca. Necesito un descanso.

- Que sí pesada. Lo haré después del entrenamiento.

1 comentario:

Ahola dijo...

Bueno¡¡¡!!!! Ya pensando en la Navidad??¿¿¿